Entrevista a Gabriel Katopodis, candidato a senador por la Primera Sección. El ministro de Infraestructura bonaerense habla del escándalo por presuntas coimas en la gestión de Javier Milei. También echa por tierra la idea del presidente respecto a la posibilidad de que el mercado termine la obra pública paralizada. "La gente está enojada", sostiene.
Por Andres Miquel.
El ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, asegura que “algo se va despertando” en la sociedad tras casi dos de un ajuste brutal que no benefició a ningún bonaerense de a pie. A la cabeza de la lista de senadores por la primera sección, recorre estaciones de trenes, fábricas y obras, tanto las impulsadas por Axel Kicillof como las abandonadas por Javier Milei, para acercar la propuesta de “frenar” a La Libertad Avanza que impulsa Fuerza Patria.
En conversación con Buenos Aires/12, el exintendente de San Martín sostiene que “a la gente la estafaron y le mintieron”. Echa por tierra una de las principales banderas libertarias y descarta, producto de su amplia experiencia en el sector, que el mercado tome la posta de las obras abandonadas por la Nación. Por le contrario, anuncia que ya existe un plan de obras en la Provincia para los próximos tres años que va más allá del resultado electoral.
Ya conoce la fecha para el cierre de campaña seccional. Será el martes 2 de septiembre, a las 17 horas, en el Centro Miguelete de San Martín. La fecha elegida conmemora el Día de la Industria, en un contexto de desguace productivo orquestado por La Libertad Avanza, y contará con la presencia del gobernador junto empresarios industriales y PyMEs, dirigentes de diferentes cámaras, del INTI, del INTA, del CONICET, sindicatos y rectores de universidades.
Con todo, Katopodis no pasa por alto los múltiples casos de corrupción que atraviesan la administración libertaria y el reciente escándalo de posibles coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad. No muestra sorpresa, y toma lo dicho en los audios que se conocieron en los últimos días como la coronación de la falta de transparencia en la gestión mileísta.
—¿Percibe un impacto del escándalo de supuestos sobornos que involucra al gobierno de Milei?
—Me parece que ya era grave la situación. No podemos estar perplejos por lo que está pasando. Era grave que caguen a palos a los jubilados, era grave que les quiten recursos a las familias con chicos con discapacidad. Esto le agrega obscenidad. Es un gobierno que les quita la plata de los medicamentos a las familias y todas las sospechas indican que estuvo en un curro. Estuvo haciendo negocios con la plata de esas familias. Eso, por supuesto, genera una reacción importante, pero ya se veía en distintos ámbitos que este gobierno de honestidad y transparencia no tenía nada para decir.
—¿Con qué situación social se encuentra en esta campaña?
—La gente está enojada. El enojo va creciendo porque va creciendo el malestar. Es gente a la que estafaron y mintieron. Le prometieron que el esfuerzo iba a ser más justo y parejo, pero la realidad que se siente estafada y va manifestando la decisión de castigar y frenar a Milei el 7 de septiembre. Hay algo que en las últimas semanas empieza a moverse, un mensaje que va llegando, algo que se va despertando que tiene que ver con el estado de malaria, de angustia y de preocupación en la calle en casi todos los niveles y sectores. Y saben que el 7 tienen una oportunidad que no quieren delegar y desperdiciar que es volver a poner en orden las prioridades en nuestro país. Ordenar qué es lo que está bien y qué esté mal, porque si no lo hace Milei.
—¿Qué pasó realmente en Lomas de Zamora?
—Definitivamente, el gobierno tiene que bajar un escalón, dejar de provocar e insultar. Por supuesto que repudiamos cualquier situación de agresión. Ahora, nosotros no somos eso. Nosotros no insultamos y no les pegamos a los viejos. No tenemos nada que ver con eso. Vemos que le pasa en provincias donde gobierna el peronismo o en Corrientes, donde no gobierna el peronismo. Lo que hay es un gobierno que en estos dos años no paró de sembrar divisiones, provocaciones, insultos y el Presidente es el primero que tiene que convocar a todos los argentinos a un clima de mejor convivencia y dialogo y mayor respeto.
—Respecto al diálogo, ¿por qué no fue al debate televisivo con Diego Valenzuela?
—Tuve una convocatoria de Valenzuela para un debate y nunca nos pusimos de acuerdo en las condiciones para hacerlo, sobre si sería en un canal o en una universidad. Nunca pudimos avanzar en esos términos. Sí me parece que nuestra tarea es dialogar con la gente y escuchar las angustias, que hay que estar en la calle, poner el cuerpo y ser más franco, donde me expongo a dialogar y escuchar, así como también a las críticas o cuestionamientos. La nuestra es una campaña dialogando con todos los sectores fuertemente golpeados por Milei. Estuve con docentes, jubilados, universitarios y trabajadores en las fábricas. El objetivo es plantear que somos nosotros los que podemos sacar adelante este país, que podemos hacerlo entre todos. Del modelo Milei, del festival de bonos y de ajuste, no vuelve nada. Es algo que se aplicó y nunca salió bien. No entiendo por qué alguien puede imaginar que sale bien. Frenar la obra pública y endeudarse, nunca salió bien.
—¿Cómo evalúa que Valenzuela exija obra pública a la Provincia cuando integra La Libertad Avanza?
—Me parece que tiene que explicar cómo es parte de un proyecto político y representa a un presidente que, como nunca en la historia de nuestro país, paralizó la obra pública. Son casi dos años de ajuste y nadie votó eso. Todos los candidatos de esa lista tienen que explicar a los bonaerenses por qué no quieren que se construyan universidades o que lleguen obras de agua y cloacas a los barrios más humildes. Nosotros estamos convencidos que este es un país grande y potente, pero que es injusto. Nos merecemos crecer y desarrollarnos, y una de las primeras palancas para desarrollarnos es la obra pública. Un país sin infraestructura siempre será pobre. Nosotros creemos en construir el segundo piso de todo. En construir rutas, centrales hidroeléctricas, corredores bioceánicos, mas universidades, mejorar los puertos de nuestro país y así competir en un mundo con una guerra tarifaria donde el desafío es como mejorar en logística. Eso es lo que están haciendo las grandes potencias del mundo. La decisión del Gobierno nacional es una decisión económicamente equivocada. Plantean que se ahorran plata parando la obra pública y estamos hipotecando el futuro del país.
—¿El sector privado no tomará la posta como ahora apunta el intendente de Tres de Febrero con el complejo habitacional de Martín Coronado que era del Procrear?
—Eso no ocurre. No hay ninguna experiencia donde el sector privado se haga cago de hacer estas obras. No hay posibilidades de que los vecinos hagan una vaquita y construyan un puente como ridículamente nos planteaba el Presidente. Lo que hay es un Estado que, en el caso de la provincia de Buenos Aires con Axel Kicillof, decide llevar adelante la obra pública propia y también se hace cargo de lo que dejó paralizado el Gobierno nacional. Al mismo tiempo, reclama que la Nación se haga cargo, porque no solo no hacen las obras, también se quedan con la plata de los bonaerenses. La plata de los impuestos, de los peajes, que es de todos los bonaerenses y se la roban. Le han quitado 12 billones de pesos a la provincia. Por muchísimo menos hay gobernadores que se fueron. Acá hay un gobernador plantado, que defiende a los bonaerenses, que trabaja con un rumbo muy claro sobre la importancia de la obra pública. En definitiva, tiene en la cabeza un país muy diferente al que tiene Milei.
—¿Qué le genera llegar a una obra paralizada?
—Siempre pienso en los laburantes que quedaron en la calle. Son 180 mil trabajadores de la construcción que en estos dos años perdieron laburo. Veo esos obradores abandonados de hace dos años y lo que nos va a costar volver a ponerlos en marcha. Lo que va a costar reconstruir la Argentina. Siempre se me viene la imagen de un centro de desarrollo infantil o un jardín de infantes abandonado y pienso que a esta altura debía estar terminado y con pibes adentro. Me pregunto cuál es la cuenta, cuál es la ganancia que ve un político, en este caso Milei, para entender que ese es un buen negocio para el país.
—La excusa de la Nación es que la obra pública es corrupción, ¿lo afecta?
—Yo pude gestionar la obra pública, primero en San Martin como intendente, y después cuatro años como ministro a nivel nacional. Hicimos obras con todos los gobernadores de manera absolutamente transparente y sin ninguna denuncia. Ahora lo estamos haciendo con Axel en la provincia, donde nos marca el imperativo de hacer más y mejor obra púbica con los 135 municipios. Milei planteó retirar al Estado de la obra publica para que el sector privado y el mercado se ocupen. Bueno, no hay ninguna de las 2300 obras paralizadas en el país que haya venido el mercado a terminarlas. Fue una estafa.
—Más allá de los resultados electorales, ¿hay un plan de obras para el 2026?
Hay una decisión de llevar adelante un plan trianual 2026, 2027 y 2028 con obras en la provincia de Buenos Aires que incluyen rutas, caminos, plantas de tratamiento de líquidos cloacas, de agua. Necesitamos una provincia con todas sus localidades conectadas, la mayoría con servicio de agua, cloacas, con su escuela y acceso a universidades. Estamos convencidos del peso y la fuerza de la provincia de Buenos Aires para volver a poner adelante un proyecto de país. En el gobierno de Milei, cada diez puestos de trabajo que se destruyen se genera uno en la provincia de Neuquén. Esto quiere decir que es inviable. El modelo extractivista que propone Milei de regalar los recursos y darles ganancias extraordinarias a cuatro o cinco amigos es un modelo para muy pocos.
—¿Apunta a asumir su banca en el Senado?
—Tengo siempre la responsabilidad de asumir los desafíos que se me proponen. También es cierto que soy parte de un equipo y del Gobierno provincial. Conversaremos con Axel en su momento sobre cuál es el mejor lugar para aportar. Lo importante es que hoy somos un canal para que el próximo 7 de septiembre la gente se poda expresar y tenga la oportunidad de frenar a Milei.
—¿Considera que un triunfo en septiembre mejora las chances de Fuerza Patria para ganar en octubre?
—Sin duda que un buen resultado en septiembre, con la provincia ratificando y reafirmando las prioridades de un modelo de gestión de la provincia con Axel a la cabeza, nos da un empujón más que importante para la elección de octubre. Son dos tiempos de un mismo partido. Lo mejor que podemos hacer para ganar en octubre es ganar en septiembre y ponernos al otro día a trabajar en la provincia con los 135 municipios, con Axel a la cabeza y con Jorge Taiana que es lo mejor del peronismo, un tipo que tiene ganado todo el respeto de la dirigencia del peronismo, para en octubre frenar definitivamente a Milei.
Comentá la nota