Por mutua necesidad, los K y el gobernador de la Provincia vuelven a mostrarse como un monobloque. Dudas, compromisos, reuniones e intereses que movieron a suspender los ataques al bonaerense
siempre fuimos compañeros,
de alegrías y tristezas…
La ligera letra popularizada por Donald sintetiza como nada el presente de la relación entre el Gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires. Lo que hace sólo un mes era una guerra declarada, hoy transita por un idilio en el que es difícil creer ciegamente.
El mismo interlocutor que aseguraba hace unos días una avanzada K contra Daniel Scioli porque “nos lo vamos a cargar”, ahora reconoce ante La Tecla que “todo ha cambiado, esto es política, y así como están las cosas, el Gobernador es la única figura que podría competirle a Massa (en 2015) si éste gana las legislativas”.
La alta popularidad mantenida por el bonaerense será usada en la campaña del FpV para ayudar a Insaurralde a levantar en las encuestas y tratar de emparejar lo que, a 40 días de los comicios, las encuestas marcan como derrota. Scioli, en cambio, se monta en la ilusión de ser finalmente el heredero, y aunque para ello falta mucho, también debe re-solver una urgencia próxima.
Según fuentes de la Rosada, la ayuda financiera se hará efectiva. En la Gobernación confirman el acercamiento, y hablan de más de un contacto de Scioli con Cristina, post cierre de listas y antes del acto de lanzamiento de los candidatos.
Sin embargo, aún se aguarda en calle 6 de La Plata la habilitación del Gobierno nacional para que la Provincia pueda tomar deuda internacional para obras. De los 15.000 millones aprobados por la Legislatura, solamente se habilitaron hasta ahora 1.700. “La ayuda se tiene que materializar, y eso todavía no ha pasado”, aseguran en el Ejecutivo bonaerense.
La semana de esas charlas fue coronada con el abrazo que la Presidenta dio al Gobernador en el polideportivo de Argentinos Juniors y una frase al oído que llevó a Scioli a sonreír, sobre la cual nadie sabe el contenido pero muchos especulan.
Aun cuando sobrevuelan las sospechas acerca de cómo terminará después de octubre la relación de Sergio Massa con el kirchnerismo, el mandatario bonaerense apuesta a seguir como el soldado leal, y a ser finalmente el elegido.
“Scioli es el que ha quedado beneficiado, porque no expone su capital político, sobre todo si Massa nos gana”, asegura a La Tecla un funcionarionacional. Reconoce, a la vez, contactos más fluidos de ministros de Nación con sus pares provinciales, y una intervención directa en el acercamiento por parte de Carlos Zannini.
Ahora la orden es no denostar al Gobernador, sino defender su gestión. “Parecemos todos de novios”, ironiza un responsable del armado S que apuesta a la durabilidad del romance, y a la vez insiste con “una alianza con los intendentes que Scioli fortalecerá constantemente”.
Una muestra del recompuesto noviazgo la dieron dirigentes de ambas corrientes esta semana, cuando se reunieron en el Frente Nacional Justicialista. Los intendentes Julio Pereyra y Alberto Descalzo oficiaron de anfitriones de una reunión entre casi todo el gabinete de Scioli (sólo faltaron Cristian Breitenstein y Nora de Lucía) y los K Martín Insaurralde, Diana Conti, Carlos Kunkel (ahora en sus peñas se hablan maravillas de Scioli), Wado de Pedro, Juan José Mussi, Juan Pablo Anghileri, Jorge Ferraresi, Ri-cardo Curuchet, Patricio García y la bruerista Valeria Amendolara.
Expusieron Alberto Pérez, Silvina Batakis y Ricardo Casal sobre el estado de situación de cada área. Kunkel elogió a la ministra de Economía, y le pidió una futura charla explicativa ante los diputados nacionales. Se convino luego en extender a todos los candidatos un informe área por área, “para que tengan argumentos discursivos para el debate electoral.
La reunión fue convocada para fijar ejes de campaña, y allí los ministros de Scioli volvieron a expresar que están a disposición de Insaurralde para cuando los necesite en la carrera proselitista; porque, a pesar de todo, incluso del pasado reciente:
compañeros,
siempre fuimos compañeros
de momentos tan felices
que no puedo olvidar;
y si alguna vez nos enojamos,
luego nos amigamos y todo terminó;
hoy vuelvo a recordar tu carita tan alegre
cuando yo a ti te dije
que como tú no hay otro igual.



















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