Sanz quiere abrir la UCR a un acuerdo de gobernabilidad

Propone que los opositores compitan entre sí, previo consenso de políticas; niega una ruptura
El precandidato presidencial por la UCR Ernesto Sanz descartó ayer, de manera tajante, que fuera a promover una ruptura en su partido por diferencias electorales con su rival Ricardo Alfonsín. Al contrario, el senador mendocino ratificó ser "un hombre de partido" e insistió en la necesidad de acordar entre todos los candidatos opositores una serie de políticas de Estado que garanticen la gobernabilidad de un eventual presidente opositor.

"No creo que los candidatos deban ir todos juntos [en una misma boleta] por el solo hecho de que sea un reclamo de la sociedad -enfatizó Sanz ayer, durante un almuerzo que mantuvo con empresarios y diplomáticos-. La segunda vuelta electoral sería el escenario ideal para generar acuerdos de gobernabilidad (entre los candidatos opositores), pero quizá no sea necesario esperar hasta esta instancia; tal vez antes se pueda acordar una estrategia en la que cada uno compita con listas separadas pero que puedan converger en una serie de políticas de Estado."

Frente a un auditorio que se mostró interesado en la posibilidad de una confluencia opositora, Sanz no quiso profundizar demasiado sobre las posibles alquimias electorales.

"Hay demasiado revuelo sobre el tema, pero sí les garantizo que antes de las elecciones haremos todos los esfuerzos para pensar de qué manera podemos confluir en un mismo programa los que tenemos una visión semejante del país", enfatizó.

A diferencia de Alfonsín, Sanz es más predispuesto a entablar acuerdos electorales con sectores de centroderecha, convencido de que una alianza de centroizquierda, como pretende Alfonsín, no garantizaría la gobernabilidad futura de un eventual presidente de la UCR.

Sin embargo, Sanz, en diálogo con la prensa, fue enfático: "No voy a ser un elemento de ruptura de mi partido. La UCR no se va a romper mientras apuntemos al mismo objetivo: vencer al kirchnerismo".

Ayer, el bonaerense fue enérgico al rechazar la propuesta de Mauricio Macri (Pro) de que la oposición presente una sola oferta electoral para vencer al kirchnerismo. "No creo que una nueva Unión Democrática o una alianza entre quienes piensan diferente pueda ganar las elecciones. Pero, además, si pudiera hacerlo, después sería muy difícil gobernar y, de esa manera, estaríamos asegurando el regreso del actual partido de gobierno", afirmó Alfonsín.

Visiones en común

El precandidato presidencial se diferenció, así, de su rival mendocino. "Ratifico mi convicción acerca de la necesidad de fortalecer el frente que estamos construyendo con GEN, el Partido Socialista, Encuentro Popular y otros sectores con los cuales compartimos identidades y visiones programáticas", agregó.

Asimismo, Alfonsín insistió ayer en tender un puente hacia el líder de Proyecto Sur, Fernando Solanas ("Pino"), pese a que éste desestimó un acuerdo nacional con la UCR.

Más allá de este desplante, Alfonsín avanzará esta semana en su política de alianzas. Como primer paso, pasado mañana reunirá a la mesa ampliada del Comité Nacional de la UCR para que lo proclame como el candidato oficial del partido. Con este sello, tendrá plenas facultades para articular acuerdos con aquellos dirigentes que considera afines, entre ellos Hermes Binner, gobernador de Santa Fe, y Margarita Stolbizer, líder de GEN.

De esta manera, Alfonsín pretende dejar casi sin margen partidario a sus rivales Sanz y el vicepresidente Julio Cobos, quien se mostró cercano a un acercamiento con Eduardo Duhalde (Peronismo Federal). En las usinas alfonsinistas, ya trascendió que Stolbizer aceptaría la candidatura a gobernadora de Buenos Aires, mientras que Binner podría acompañar al bonaerense en su fórmula como candidato a vicepresidente. Sin embargo, en el entorno de Sanz siembran sus dudas.

"Si Binner gana las elecciones internas santafecinas de mayo próximo, podría lanzarse a la arena presidencial de la mano de «Pino» Solanas. Alfonsín tendría un problema", acicatean.

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