Economía presentó en Diputados el proyecto de ley de Presupuesto 2012 con un pedido a la oposición para que lo apruebe “con el debate que haga falta” y advirtió que si lo traban “la Presidenta puede tomar las medidas administrativas necesarias para contar con el Presupuesto”, como lo hizo en 2011.
“En un cambio de Gobierno estamos presentando el Presupuesto en tiempo y forma y esperamos su aprobación por la importancia que tiene no sólo para el Gobierno sino para la democracia”, instó el titular del Palacio de Hacienda, Amado Boudou, que se extendió por casi una hora en el Salón Delia Parodi del Congreso, ante la presencia de los legisladores oficialistas y de la oposición.
En la presentación no hubo debate. Ese espacio tendrá lugar a partir de la semana que viene, en el tratamiento en comisiones. El presidente del área de Presupuesto de Diputados, el kirchnerista Gustavo Marconato, anticipó que el miércoles 5 está previsto que se presenten los representantes de la Secretaría de Política Económica, a cargo de Feletti. Luego será Pezoa quien siga con las exposiciones y finalmente Lorenzino explicará el programa financiero.
“El año pasado no hemos tenido la aprobación del Congreso y en un mundo inconstante hubiese sido bueno tenerla. Es bueno que el Congreso cumpla con su rol constitucional”, agregó Boudou. Para algunos partidos como el FAP, se va a dar quórum pero no quieren que se trate a libro cerrado.
Con el Presupuesto en circulación desde la semana pasada, no hubo sorpresas en la presentación de Economía. La pauta incluye un crecimiento del 5,1% para el año próximo, una inflación del 9,2% –cifra que fue cuestionada por la oposición–, un superávit comercial de u$s8.500 millones y un resultado primario del 2,2% del PBI, junto con uno financiero del 0,07 por ciento.
“Los servicios de deuda representan el 2,3% del PBI”, aseguró en tanto Boudou, que defendió la política de financiamiento intrasector público y además el pago de vencimientos con las reservas excedentes del Banco Central, que “fue objeto de ataques pero demostró ser una herramienta de utilidad”, según el ministro. También destacó el aumento de la rentabilidad del Fondo de Garantía Sustentable de la Anses y aseguró que la participación de títulos públicos bajó 10 por ciento.
Contexto global. En medio de un reconocimiento de que se agravó la crisis internacional –y de que las medidas de las potencias no contribuyen a la recuperación–, Boudou consignó que el proyecto –que estima un crecimiento del gasto del 19% y de los ingresos del 22%– “no contiene la variable de ajuste”. El equipo económico, en tanto, intenta que vuelva a confluir la inyección de fondos en la economía con la trayectoria de ingresos el próximo año, aunque el contexto internacional podría obligar a no dejar atrás los estímulos.
“El contexto internacional tiene dos nombres: incertidumbre y volatilidad”, dijo ayer Boudou, que estuvo acompañado por el viceministro Roberto Feletti, el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa y el de Finanzas, Hernán Lorenzino, además del diputado Agustín Rossi y el Senador Eric Calcagno.
Con pronósticos de crecimiento magro a contracción en economías como la de Estados Unidos (1,5%), la eurozona (1,6%) y Japón (-0,5%), Boudou estimó que las políticas desarrolladas de recorte del gasto –salarios congelados y recortados, despidos en el sector público y bajas en la cobertura social– “van a agravar la situación”.
Ante ese panorama, Economía pone el acento sobre los saldos exportables del mundo desarrollado y de la economía asiática, que tiene como principal mercado a los países ricos.
Pese a la mayor protección del mercado interno, el candidato a vicepresidente por el Frente para la Victoria en las elecciones del 23 de octubre, defendió “la apertura de la economía argentina” y dijo que el comercio exterior pasó de representar el 15% en 2002 al 31,15% en 2010 frente al PBI. Entre 1993 y 2001, ese ratio alcanzaba el 21,14% del PBI. Boudou aseguró que “hay una estrategia de orientar el comercio hacia los sectores más dinámicos” como Brasil y Asia en lugar de los Estados Unidos y la UE.
Presupuesto 2012: Redistribuyen partidas por $500 M
El Gobierno reasignó partidas presupuestarias por unos $500 millones, destinadas principalmente a las elecciones, el saneamiento del Riachuelo, los ministerios de Trabajo y Turismo y Parques Nacionales.
Así lo estableció la Decisión Administrativa 951, publicada ayer en el Boletín Oficial, que determinó la reorientación de $123 millones al Ministerio del Interior para las elecciones presidenciales. Asimismo, se destinan $82,2 millones para tareas relacionadas con el saneamiento y el reacondicionamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo. El Ministerio de Turismo recibe $81,6 millones y la Administración de Parques Nacionales, $13,93 millones. Trabajo percibirá $68,1 millones para capacitación laboral; y el Registro Nacional de las Personas, otros $32,8. El Estado aporta $44,1 millones a la CAF y la Administración Central toma $23,7 millones del Tesoro. Se destinan 9,6 millones para la Universidad Nacional de Lomas de Zamora; 4 millones para la de Avellaneda; 2,2 millones a la Jefatura de Gabinete; un millón y medio para la Fundación Miguel Lillo; y 1.350.000 al Ministerio de Economía. En tanto, se quitan $270,4 a el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial: 68,1 millones a empresas y 68,1 millones del BIRF.
La UCR y el FAP critican con dureza, mientras el PRO se modera
Los diferentes bloques de la oposición de la Cámara de Diputados mantuvieron algunas críticas sobre el proyecto de ley del Presupuesto 2012 que ayer el ministro de Economía, Amado Boudou, fue a defender ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Sin embargo, desde todos los sectores políticos aseguraron que, a diferencia del año pasado, están dispuestos a dar el debate y que tiene la voluntad política de que la iniciativa sea aprobada después de las elecciones generales de octubre.
Para el vicepresidente de Presupuesto, el radical Miguel Ángel Giubergia, la exposición del ministro“fue sólo un monólogo de soberbia y campaña política. En la Argentina no resulta creíble una proyección del 9% de inflación”.
El radical se quejó y dijo que “nos hubiera gustado hacerle muchas preguntas al ministro acerca de qué va a pasar con los subsidios, cómo nos preparamos para recibir los coletazos de la crisis financiera mundial, qué va a pasar con el dólar o cómo será el crecimiento de nuestra economía”.
Desde la UCR también alzó la voz el actual vicepresidente de la Cámara baja, Oscar Aguad, quien consideró que “la aprobación del presupuesto sin corregir algunos supuestos, tal el caso de la tasa de inflación prevista para 2012 que impide analizar proyecciones y subestima la recaudación, no ayuda a recrear la confianza en el país”.
“Pese a las inconsistencias que lo maquillan, el proyecto del oficialismo anuncia caída del crecimiento, un déficit de las cuentas públicas de $11.700 millones que se cubrió con el uso de fondos previsionales que se están agotando, una creciente importación de combustibles y la dificultad de pagar deuda sin recurrir al mercado”, destacó el cordobés.
Entre los más enojados con la presentación de Boudou estaban los diputados de la Coalición Cívica y el Frente Amplio Progresista (FAP).
Así las cosas, el “lilito” Alfonso de Prat Gay advirtió que si el Gobierno no acepta discutir, su bloque presentará un proyecto alternativo, mientras que el diputado del FAP, Claudio Lozano, mantuvo sus críticas sobre el proyecto y dijo que Boudou “nos contó que los argentinos vivimos en Disneylandia”.
Por su parte, el jefe del bloque de diputados del PRO, Federico Pinedo, redujo de manera importante el grado de las críticas al Gobierno al considerar que “parece una propuesta más seria que otras anteriores e indicaría un cambio en la política económica buscando menos inflación”. “Respecto del gasto, hay una actitud mucha más conservadora del Gobierno en su presupuesto”, indicó el hombre que responde a Mauricio Macri.









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