Patricia Janiot: “Cristina me pareció una mujer muy segura de sus convicciones”

Patricia Janiot: “Cristina me pareció una mujer muy segura de sus convicciones”
La periodista de CNN en Español también habló de su trabajo y de la relación EE.UU-América Latina

Hay marcas que son una especie de destino. Sin dudas CNN, la cadena de cable noticiosa creada por Ted Turner, se ha convertido -con sus pro y sus contras- en algo así como el estándar internacional para el periodismo televisivo. Su versión en español para América Latina es, también, de enorme peso. Y su rostro más conocido es el de la morena Patricia Janiot, quien desde hace veinte años se ha convertido en emblema de la marca. “A mí la vocación de periodista -señala desde Atlanta, donde reside, vía teléfono- me encontró, yo no la busqué”. Colombiana, nacida en Bucaramanga el dos de octubre de 1963, con padres y marido argentinos, su rostro comenzó a ser reconocido por haber sido elegida Miss Colombia en 1984. “Nunca hice modelaje -explica sonriendo- no sé por qué sale eso en Internet. Me presenté en un par de desfiles y gané, y a partir de eso me convocaron a trabajar en televisión. Pero en mi país, para estar en televisión hay que tener un título de locutor, así que estudié para eso y ahí descubrí la vocación periodística. Preparando el examen para ese título imprescindible descubrí que me interesaba mucho, así que empecé a tomármelo en serio. Yo estudiaba ciencias políticas, pero antes de graduarme comencé a trabajar y ya no pude detenerme”.

-¿Cómo llegó a CNN?

-Bueno, mi esposo trabajaba en Los Ángeles y me dijo que fuera a probar suerte, así que fui, descubrí una cadena de noticias latina, probé suerte y quedé. Después pasé dos años en Univisión, hasta que me enteré de una oportunidad en CNN y simplemente mandé mis videos y esperé. No mucho: en seguida me propusieron trabajar y me quedé allí.

-¿Qué peso tiene ser el rostro de CNN para América Latina?

-Es un peso muy grande, una enorme presión. Pero eso se compensa con un gran compromiso del corporativo de la empresa. Hay algo que es importante: todos los días se nos obliga a pensar en lo que hacemos. Hay valores éticos, de responsabilidad y de independencia periodística que no cambian, y que se subrayan constantemente. Los discutimos de modo constante y los llevamos a la práctica. Uno se lo toma muy en serio, requiere una preparación constante y una gran experiencia. Pero sí, es fuerte ser el rostro con el que nos identifican en el exterior.

-¿Cuáles fueron sus momentos más complejos, las coberturas que más la conmovieron?

-Hay muchos momentos, realmente. Uno fue la cobertura de las elecciones en Israel, el viaje a la Franja de Gaza; realmente uno tiene una comprensión absolutamente diferente del conflicto entre árabes e israelíes allí. También me impactó muchísimo cubrir las exequias del Papa Juan Pablo II. Personalmente me resultó conmovedor y aleccionador ver a miles de personas, a una multitud impresionante, en su mayoría jóvenes, llevados allí espontáneamente por su propio fervor religioso. Y lo más impactante es que toda esa multitud estaba en paz, que no se produjo ningún incidente, cuando además no era una época precisamente tranquila. Pero lo que más me ha marcado han sido los atentados del 11-S. Fue un momento en el que necesariamente tuve que cuestionar los cimientos de mi profesión. Estaba profundamente conmovida, veía eso en tiempo real y en esos momentos es difícil conciliar la adrenalina del trabajo con tus propias emociones. Después de eso me preguntaba cómo podía sentirme feliz, cómo podía ser completamente feliz en un mundo en el que ocurría una tragedia semejante, donde uno ve a tanta gente sufrir de esa manera.

En ese momento también me di cuenta de que no podía dejar que toda mi vida pasara exclusivamente por mi profesión. Tenía que hacer otra cosa que valiera la pena. Por eso es que me dediqué a crear una fundación [Es la presidenta de la fundación Colombianitos, dedicada ayudar a niños afectados por la guerra en Colombia y galardonado por la reina Silvia de Suecia]. Ante estas cosas, una se vuelve mucho más sensible.

-Usted es una de las pocas periodistas que entrevistó a solas a la presidenta de la Argentina Cristina Fernández de Kirchner. ¿Cómo le resultó esa experiencia? ¿Qué vio en el personaje¡?

-El hecho de ser mujer generó entre las dos una gran empatía. Me pareció una mujer de una enorme fuerza, muy segura de sus convicciones. En ese momento, la Cristina que entrevisté hacía poco que había muerto Néstor Kirchner, y yo me quise acoger al beneficio de la duda. Entonces nadie pensaba que podía gobernar realmente sin su esposo; estaba pidiendo una oportunidad. Lo que vi entonces fue una persona de una enorme claridad, que no temía tomar ningún riesgo, con una gran determinación. Hubo una Cristina mucho más confrontacional, hoy la veo como alguien más conciliador. Hay una Cristina del primer período y otra del segundo, es claro para mí.

También me asombra que de tan pocas entrevistas. Porque es una mujer dispuesta a hablar de cualquier tema, que tiene un enorme manejo del lenguaje y es una gran comunicadora. La verdad es que no entiendo cuál es el problema en que de más entrevistas; puedo comprender que quizás por el enfrentamiento que se creó con los medios de su país, pero hoy es un poco extraño. Los últimos acontecimientos demuestran que tiene un enorme consenso, que ha logrado por ejemplo con el tema Malvinas, conciliar con la oposición, y si bien tiene altibajos, tiene un país con buenos indicadores eoonómicos, por ejemplo. En una entrevista saldría favorecida; no me explico por qué no las da.uizás por el enfrentamiento que se creó con los medios de su país, pero hoy es un poco extraño. Los últimos acontecimientos demuestran que tiene un enorme consenso, que ha logrado por ejemplo con el tema Malvinas, conciliar con la oposición, y si bien tiene altibajos, tiene un país con buenos indicadores eoonómicos, por ejemplo. En una entrevista saldría favorecida; no me explico por qué no las da.

-De algún modo, al representar a CNN en Español, forma parte de un puente entre el universo estadounidense y el latinoamericano. ¿Cómo ve usted hoy la relación entre los dos bloques?

-La verdad, se está atravesando una coyuntura particular. En abril se realiza la Cumbre de las Américas, a la que se supone que Obama irá. Pero los países del ALBA ya declararon que sus mandatarios no irían si no va Cuba. Realmente sería fantástico poder ver una reunión entre Obama y Castro, por ejemplo, pero primero habrá que esperar a ver qué resolución tomará el resto de los países de América si se retiran efectivamente los del ALBA, si acompañarán o no esa decisión. Es un problema también para el gobierno colombiano. La relación entre los EE.UU. y América Latina es siempre tensa y compleja. En los últimos tiempos, creo que el gran problema es que el gobierno de George W. Bush, concentrado en su guerra contra el terrorismo, le dio la espalda a América Latina y eso hizo que países como Brasil buscaran aliados estratégicos en Europa y Asia. Y creo que eso sirvió para que los EE.UU. tengan claro que ya no se puede dictar la política de los países latinoamericanos desde la Casa Blanca. Pero al mismo tiempo, siempre se los critica por su mucho o poco interés en la región. Ese punto de equilibrio parece difícil de encontrar, y este es un momento definitorio en ese sentido.

UNA CARRERA RECONOCIDA

Desde el comienzo de su carrera, Patricia Janiot-además de ser presentadora y asesora de CNN en español- ha recibido una importante cantidad de galardones por su tarea periodística. Más allá de una nominación al premio EMMY, en 1990 recibió el Golden Mike al Mejor Noticiero otorgado por la Asociación de Radio y Televisión del sur de California (1990)), el premio colombiano Simón Bolívar por su tarea como periodista de investigación; fue incluida en el Hispanic Media 100, lista de los periodistas latinos más influyentes de los Estados Unidos, y el premio INTE (Industria de la Televisión en Español) a la "Mejor Personalidad de Noticias Femenina". Y ha entrevistado también a personalidades como Hugo Chávez, Fidel Castro, Bill Clinton, Augusto Pinochet (cuya muerte además cubrió en vivo) y Colin Powell entre otros.

Comentá la nota