Después de la media sanción en el Senado, el Gobierno quiere apretar apretar la agenda y que la "modernización" sea sancionada antes del 1-M.
Pablo Varela
El Gobierno de Javier Milei extenderá por 24 horas el plazo de las sesiones extraordinarias del Congreso, para que culminen el sábado 28 de febrero, un día antes del inicio del período ordinario. En la Rosada aseguran que el decreto será publicado en el Boletín Oficial y planea incluir el financiamiento universitario en el termario. Un guiño al radicalismo que hasta acá, vine cumpliendo la función del PRO en los dos primeros años de gestión libertario, como socios principales.
De esa manera, la Casa Rosada pretende garantizarse la aprobación de la reforma laboral antes del 1° de marzo. La misma que obtuvo en la madrugada del jueves pasado 42 votos a favor y 30 en contra, exhibiendo un peronismo desarticulado, sin línea política y fragmentado.
El Gobierno también quiere destrabar el conflicto universitario
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Así es como el oficialismo prolonga el envión otorgado por el respaldo electoral en octubre pasado y no cede la iniciativa en el terreno legislativo mientras la economía muestra cada vez más evidencias de agotamiento: caída de la recaudación, baja de la actividad, y descrédito en los indicadores del Indec con curva inflacionaria ascendente y un dólar quieto como único placebo.
En ese marco, el Gobierno continúa consolidando el nuevo dispositivo político que comenzó a diseñarse tras el triunfo electoral de octubre, y que encuentra el temario de extraordinarias su mejor funcionamiento, con un protagonismo excluyente de la senadora Patricia Bullrich.
La ex ministra de Seguridad se fue el martes pasado de la reunión de Mesa Política sola. Cruzó el Salón de los Bustos con su cartera en mano. Tenía una misión acordada con Karina Milei. Acaparar la comunicación de la reforma laboral; por ello apenas pocas horas después brindó una conferencia rodeada de senadores propios y aliados anunciando que ya había acuerdo. Además, anunció 28 cambios que luego serían más de 40.
Victoria Villarruel solo pudo atinar a armar una reunión con magistrados y funcionarios judiciales (Amfjn), para advertir sobre la eventual judicialización por el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad.
Si bien la Casa Rosada deja trascender que extenderá el período extraordinario, lo cierto es que los tiempos están justos, sobre todo porque como indica el reglamento de Diputados se debe emitir dictamen hasta 10 días antes de la finalización del período, eso quiere decir, el miércoles 18, un día después del fin de emana largo por carnaval. Por ello en la Cámara baja hay algunas voces que señalan que LLA podría tener dificultades para plasmar nuevos triunfos antes de fin de mes. Sin embargo, al cierre de esta edición, el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, oficializó la convocatoria del plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto para el miércoles próximo a las 14.
El Gobierno festeja la aprobación en el Senado de la Reforma Laboral.
Los obstáculos son varios, entre ellos, el reclamo a modificacines de los aliados y la dificultosa logística para los legisladores durante las semanas de los carnavales.
Más allá de las dudas, en Diputados se preparan para el debate. Aliados como el PRO hicieron público su malestar y sus pedidos para cambiar el texto de la reforma laboral. Puntualmente que se incluya a las billeteras virtuales para la acreditación de los sueldos. Un pedido que hizo que altos funcionarios del oficialismo ironizacen y deslizaran que Mauricio “Macri hace lobby por (Marcos) Galperin”.
En la Cámara baja que comanda Martín Menem esperan poder sesionar una vez que el dictamen de la reforma laboral esté listo y deslizan que que los números serán mucho más justos: se hablan de que superarían con lo justo a los 130 votos. Quien se instaló en el Congreso durante la semana fue el ministro del Interior, Diego Santilli. Al “Colo”, se lo vio durante el debate por la Ley Penal Juvenil conversando con Eduardo “Lule” Menem y con Lisandro Almirón, el flamante titular de la Comisión del Trabajo. Los integrantes de la Mesa Política ya apuran el “poroteo”.
Ya el día anterior, también se había instalado en el despacho de Menem, para monitorear las negociaciones por la reforma laboral en el Senado.
El “Colo” y la Mesa Política (Ignacio Devitt es en la práctica el enlace con el Congreso) hicieron un trabajo en espejo entre Senado y Diputados para que la reforma no sufra modificaciones al pasar de una cámara a otra. En ello colaboraron los correligionarios Eduardo “Peteco” Vischi y la mendocina Pamela Verasay.
La inclusión del financiamiento universitario no solo es un guiño a los radicales que no sólo aportan votos en el Congreso, sino también apoyos territoriales vía gobernadores: también es una forma de evitar una nueva derrota política, tal como sucedió con la reglamentación de la emergencia en discapacidad.
Tal como había adelantado PERFIL el pasado 6 de febrero, el Gobierno a través del Secretario de Educación, Carlos Torrendell y el Subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, mantuvieron una reunión con los representantes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
Al mismo tiempo está demorada la readecuación de la Ley de Glaciares. Hay quienes dicen que está “lista” para ir al recinto, otros señalan que aún debe pulirse. Todo indica que podría quedar para el período ordinario.
Bullrich la semana próxima quiere al menos dictaminar el Acuerdo Mercosur-Unión Europea y no no tiene claro si la Ley Penal Juvenil requerirá una o más reuniones plenarias, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una semana corta.
En el Senado, entienden que hasta el 28 de febrero solo habrá chances de abrir el recinto en una sola ocasión.







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