El texto aprobado en el Senado establece que, en caso de enfermedades o accidentes, los trabajadores percibirán solo 50 o 75% de su sueldo; Sturzenegger justificó la medida, pero en la Casa Rosada se desentienden y apuntan a los aliados
Paula Rossi
¿Quién introdujo el cambio en el pago de licencias en la reforma laboral, que entró por la ventana al texto el mismo jueves de la sesión? Con la polémica estallada, LA NACION consultó a una decena de fuentes que se contradicen entre sí a pesar de haber compartido todas las discusiones por la reforma laboral.
En el gobierno libertario nadie se hace cargo de haber incorporado esa decisión al proyecto que se votó en la Cámara alta. Dicen que ellos no lo impulsaron. Pero, a la vez, senadores aliados que durante este tiempo estuvieron en conversaciones con la Casa Rosada no dudaron en asegurar que fue el Gobierno el que promocionó esa versión a través de sus negociadores, en el tramo final de la discusión, antes de llegar a recinto.
El palco del poder libertario en el Senado. En la foto: Diego Santilli, Ignacio Devitt, "Lule" Menem y Gabriel BornoroniNoelia Guevara
La nueva ley, que todavía tiene que tratarse en la Cámara de Diputados pero fue aprobada por el Senado, incluye en el capítulo VII, en su artículo 44, cambios en el régimen actual de licencias. Dice que si el trabajador sufre “un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo y que impida dicha prestación” tendrá derecho a cobrar solo 50% de su sueldo, por tres meses si no tiene personas a cargo y por seis meses si las tuviera.
Asimismo, plantea que si la imposibilidad de trabajar “no fuera producto de una actividad voluntaria y consciente del trabajador sobre el riesgo en la salud” percibirá 75% de su salario.
En ninguno de los casos está previsto que perciba el 100%, como hasta ahora. Un alto dirigente de la CGT resumió su visión del caso en tres palabras: “Es una locura”.
Esta modificación, que no estaba incluida en el texto que el presidente Javier Milei firmó y mandó al Congreso, pero que se sumó formalmente cuando arrancó el debate en el recinto, en voz del miembro informante, el senador de LLA de Chaco Juan Cruz Godoy, despertó revuelo con la oposición.
Patricia Bullrich y Juan Cruz Godoy, de LLAFabián Marlli
Sobre todo, después de que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, dijera en Radio Mitre: “Yo lo llamo el tema de los abusos, de las licencias psiquiátricas. Cuando vos tenés una enfermedad que te sobrevino y no tenés nada que ver con eso, el empleador tiene la obligación de seguirte pagando por un tiempo el sueldo, pero va a ser al 75% y no al 100%. Y si te lastimaste por ejemplo jugando al fútbol, en algo en que vos tomaste una acción activa y el empleador no tiene nada que ver con que te discapacitaste para el trabajo, ahí es de 50%“.
Sturzenegger, sobre los cambios en las indemnizaciones
Ante el revuelo, sin embargo, en el Gobierno sacaron los pies del plato. “La Casa Rosada no modificó esa parte del texto, no estaba en el proyecto original. Apareció en la conversación con los aliados. Habrá sido un senador el que lo propuso...”, deslizó una importante voz de Balcarce 50 este viernes ante la consulta de LA NACION.
Otro integrante de la mesa política solo admitió que en una de las reuniones de ese grupo selecto de funcionarios libertarios la cuestión se habló, pero dio a entender que pasó sin pompa, como un tema más.
“Lo metieron a último momento, no sabemos a pedido de quién”, se escuchó en un ministerio clave de la Casa Rosada.
El intento por desconocer la variante fue tal que fuentes oficiales llegaron a asegurar que Sturzenegger no estaba de acuerdo con cambiar este artículo, pero que justo lo entrevistaron y debió dar él las explicaciones por todo el Gobierno. “Le preguntaron y lo tuvo que explicar, pero hay puntos de ese articulado que le hacen ruido”, dijeron en la Casa Rosada, pese a que el ministro fue uno de los principales ideólogos de la parte técnica de la reforma laboral.
Otra voz del Gobierno también buscó plantear que el secretario de Trabajo, Julio Cordero, aunque negoció junto a Patricia Bullrich el texto con los senadores aliados, las cámaras empresariales y los gremios, está en desacuerdo con esa nueva parte del texto y, en su defecto, que no la impulsó. Esa fuente hasta indicó que a Cordero se lo vio “indignado” por la inclusión de los cambios en el pago de las licencias.
Asimismo, sectores oficiales comentaron que el ministro del Interior, Diego Santilli, encargado de negociar con los gobernadores, en teoría no llevó la letra fina del texto, por lo que -supuestamente- no estaba al tanto del detalle de las bajas en los pagos de licencias.
Patricia Bullrich y Julio Cordero en el SenadoSENADO ARGENTINA - Charly Diaz Azcue
Pero, al unísono, senadores aliados de distintas fuerzas políticas consultados por LA NACION, que durante estos meses estuvieron en contacto con los funcionarios nacionales para negociar el texto final, coincidieron en responsabilizar al propio Gobierno por impulsar los cambios en la normativa y por defenderlos ante ellos.
Incluso, dos de los legisladores consultados por separado refirieron que la letra que traía el oficialismo era aún más restrictiva sobre las licencias y que, como los partidos aliados se opusieron a votar una parte de esos ítems, la Casa Rosada debió quitarlos.
Dicen los aliados también que el Gobierno pretendía que el 50% o el 75% del pago se haga sobre el sueldo básico y que, como ellos no estaban de acuerdo, definieron que se calcule sobre el sueldo en bruto.
Todas estas versiones en el Gobierno las niegan de manera tajante, insisten con que no tuvieron nada que ver, pero llamativamente tampoco dicen quién fue el ideólogo de la modificación.
En el bloque del oficialismo en el Senado también se desligaron de señalar responsables, pero justificaron la baja en el pago. “Tiene como finalidad evitar conductas abusivas derivadas de la prolongación de las licencias, que generan un impacto económico y organizacional significativo en las empresas. Esto se debe a que el empleador se encuentra obligado a abonar el salario del trabajador que no presta servicios y, además, a asumir el costo de contratar a otro trabajador que lo reemplace. También induce al trabajador a evitar ausencias prolongadas porque le producen un perjuicio económico", se limitaron a comentar desde la bancada violeta.
El kirchnerismo, con Mayans a la cabeza, votó en contra de la reforma laboralHernán Zenteno - La Nación
Ahora que el texto llegará a Diputados deberá atravesar tanto la votación en general como en particular. Abogados que ejercen el derecho laboral advierten por una posible judicialización de este apartado si sale así y sectores gremiales confían en que los cambios en las licencias se van a caer en la Cámara baja.
Por el contrario, una alta fuente del Gobierno que sigue la estrategia política minuto a minuto refirió este viernes que el número en Diputados no está tan holgado como en el Senado pero se mostró confiado de que el Gobierno tiene los votos para conseguir igual la aprobación total de la reforma laboral. Y sin mayores sobresaltos.






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