CFK mete mano en el gabinete de Alberto y se demora el anuncio oficial

CFK mete mano en el gabinete de Alberto y se demora el anuncio oficial

Llama la atención que, a veinte días de la asunción de Alberto Fernández, su gabinete permanezca en las sombras. El argumento oficial es que se trata de preservar a los elegidos, a fin de que puedan armar sus equipos libres de presiones y operaciones mediáticas. Pero la realidad parece ser muy diferente.

En los últimos veinte días, el discurso del presidente electo pasó de la moderación a la radicalización. Del centro giró a un posicionamiento socialdemócrata extremo, que alcanzó su punto culminante en la reunión del Grupo Puebla en Buenos Aires, y sus declaraciones muy críticas sobre la responsabilidad de Donald Trump en el golpe en Bolivia o el ofrecimiento de asilo político a Evo Morales. 

También llamó la atención sus declaraciones acerca de que una de sus preocupaciones era que su compañera de fórmula no fuera presa, lo que implicó una clara señal sobre la Justicia que viene. 

La última fue la dilatación para definir el gabinete definitivo, a la espera del retorno de Cristina Fernández de Kirchner de Cuba. 

¿Qué motivó esos cambios en la actitud de Fernández, y por qué no podía designar su gabinete sin pasar por el dedo aprobador de su compañera de fórmula?

Según dejaron trascender desde su círculo íntimo es que el acortamiento de la distancia en las elecciones generales respecto de las PASO mojó la pólvora del nuevo presidente, que habría quedado en una situación mucho más débil respecto de la ex presidenta. Simultáneamente, y para afrontar los compromisos internacionales, Fernández debería recurrir a los buenos oficios de China y de Rusia, que mantienen una aceitada sintonía con la senadora. 

Una señal inocultable del incremento de las acciones de Cristina en el próximo gobierno es que la reunión culminante se realizó en su casa. La segunda fue la composición de los participantes. Wado de Pedro, Cristina y su hijo Máximo, y sólo Alberto Fernández del otro lado. Sergio Massa y los gobernadores quedaron afuera.

"En esa reunión, Cristina le cambió medio gabinete", confió una fuente.

De los ministros confirmados, Santiago Cafiero, Daniel Arroyo, Felipe Solá y Claudio Moroni son propios de Alberto. Wado de Pedro y Tristan Bauer son de Cristina. Pero hay varios que sufrieron vetos de parte de la ex presidenta, como Martín Redrado, Mirta Tundis, Diego Bossio y Florencio Randazzo. También Carlos Melconian. También ser recortó al mínimo la participación de gobernadores e intendentes.

Muchos aseguran que las sorpresas serían varias, y que el gabinete de Alberto Fernández sería mucho más K de lo que esperan algunos. Y que ésta sería la verdadera razón por la que su presentación se dilatará hasta fin de mes, para tener tiempo para tratar de conciliar la ola de reclamos y disidencias internas.

También hay diferencias respecto de las autoridades parlamentarias e, incluso, sobre la posibilidad de conformar bloques unificados en ambas cámaras o no. La tesis de Cristina es por la unidad. La de los gobernadores es la inversa, para no quedar sometidos a autoridades de Unidad Ciudadana. 

Las declaraciones del cordobés Carlos Caserio fueron en sintonía con la nota que publicó este medio un mes atrás: “Somos dos bloques, uno basado en Alberto Fernández y otro que responde a Cristina Kirchner”, afirmó. 

La interna del Frente de Todos comienza a crujir, ya sin maquillajes. 

Comentá la nota