Descartó contactos con los presidenciables
Tal cual lo decidió aún antes de lograr su reelección como jefe de gobierno porteño, Macri prepara algunos cambios en su gabinete, con señales hacia dentro y fuera del Pro, y un nuevo esquema destinado a equilibrar poder interno.
Pero a la vez, el jefe de Pro apuesta a la construcción propia, sabedor de que es uno de los pocos opositores que quedará en pie luego de consumada la previsible victoria de Cristina Kirchner en las presidenciales de octubre. La presencia de las principales figuras de Pro en Tucumán, sumado a un conglomerado opositor con pocas chances de triunfo en las elecciones del domingo próximo, tiene como objetivo afianzar la presencia del macrismo en todos los rincones del país.
Tras sus vacaciones, Macri se centró en temas vinculados con la gestión y dio pocas pistas de su estrategia. Pero quedó claro, como anticipara La Nacion el jueves pasado, que los contactos con los candidatos presidenciales opositores están congelados hasta nuevo aviso. Los llamados de dirigentes del duhaldismo a segundas líneas del macrismo, dedicados a convencer al jefe de gobierno de dar un apoyo aunque sea tibio, no dieron resultado, y difícilmente lo den antes de las elecciones.
La decisión de mostrarse como "lo nuevo" se sostendrá en el apoyo a sus propios candidatos en octubre. Pero esta semana habrá un adelanto: Miguel del Sel, Gabriela Michetti y Federico Pinedo, entre otros dirigentes, estarán entre el miércoles y el jueves en Tucumán para apoyar a los candidatos de Pro en las elecciones provinciales. Si bien las chances allí son escasas, el macrismo se sumó a un frente que también apoyan Ricardo Alfonsín, Elisa Carrió y Hermes Binner. "Hay vocación real por construir hacia el futuro", afirmó a La Nacion Pablo Walter, referente del macrismo en la provincia norteña. Humberto Schiavoni y Emilio Monzó, responsables del armado nacional, estarán en Santa Fe, Córdoba y Mendoza durante los próximos días para seguir con la construcción territorial provincial.
Precisamente Monzó es, hoy por hoy, el único ingreso confirmado al gabinete del segundo período macrista. Como futuro ministro de Gobierno, le tocará el rol de aceitar los contactos con otras fuerzas políticas, "incluido el Gobierno", destacan cerca del ex titular de Asuntos Agrarios de Daniel Scioli.
Los nombres de Andrés Ibarra y Guillermo Dietrich también siguen sonando para ocupar asientos en el futuro gabinete. El primero, hombre de consulta y amistad personal con Macri, seguiría a cargo de los recursos humanos de la gestión porteña pero con un rango más elevado y Dietrich estaría a cargo del Ministerio de Transporte. Mientras sigue en suspenso el reemplazante de María Eugenia Vidal en Desarrollo, en los últimos días sonó fuerte la posibilidad de que el ex ministro de la Alianza Andrés Delich ocupe en el mediano plazo la cartera de Educación, una especie que desmienten cerca del actual ministro, Esteban Bullrich. Las llegadas de Monzó e Ibarra servirían de contrapeso para el creciente poder adquirido por el actual jefe de gabinete Horacio Rodríguez Larreta en la administración porteña, según coincidien distintas fuentes partidarias.
Todo se hará, igualmente, con los tiempos conservadores que suele manejar Macri. Eso sí: quienes se jugaron por Duhalde antes de su fracaso en las internas también pagarían un precio en el balance interno, aseguran en Pro..
















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