La industria vuelve a reclamar baja de impuestos para sostener el empleo

La industria vuelve a reclamar baja de impuestos para sostener el empleo

La UIA realizó su primera reunión de Junta Directiva luego de los cruces públicos con el Gobierno. Análisis de situación y pedido de reunión a Caputo

 

Gabriela Granata

La Unión Industrial Argentina (UIA) mantuvo su primera reunión de conducción del año en un contexto de marcada preocupación por la actividad industrial, sin haber logrado avances concretos en su agenda de reclamos ante el Gobierno de Javier Milei.

 A la tensión sectorial se sumaron declaraciones críticas de dos de los principales referentes del gabinete económico, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el ministro de Descentralización, Federico Sturzenegger, quienes rechazaron que la industria necesite una reducción de impuestos y reclamaron al sector que "salga a competir".

Desde el oficialismo también desestimaron el planteo histórico de la UIA sobre una "cancha desnivelada" que, según los industriales, favorece a las importaciones en detrimento de la producción nacional.

Preocupación por la actividad industrial y el empleo

En el encuentro, la entidad que preside Martín Rappallini analizó una situación sectorial dispar, aunque el comunicado final expresó preocupación por el desempeño negativo de la actividad y la pérdida de puestos de trabajo en la industria argentina.

Los representantes industriales insistieron en la necesidad de que continúe la baja de tasas de interés, pero remarcaron que resulta clave avanzar en una reforma que reduzca la presión fiscal sobre el sector formal, uno de los principales reclamos de la UIA frente al Gobierno nacional.

Esa agenda será parte de un encuentro solicitado al ministro Caputo. Entre los industriales persiste la idea de sostener los reclamos sectoriales sin perder de vista el respaldo al ordenamiento macroeconómico.

Competitividad, costos locales y reglas de juego

Desde la UIA subrayaron que la competitividad de la economía argentina y la dinámica de precios deben analizarse con una mirada integral de las cadenas productivas "considerando el impacto de los costos locales -logísticos, financieros, fiscales y laborales- y del contexto macroeconómico", según plasmaron en el documento.

 

Agregaron que "sectores transables y con altos niveles de empleo, como el textil, calzado y confecciones, forman parte de un entramado industrial que necesita previsibilidad y condiciones adecuadas para producir, invertir, sostener el empleo formal y contribuir a la demanda interna".

Para la entidad fabril, sin estabilidad y reglas claras, estos rubros enfrentan mayores dificultades para competir y crecer.

En materia de comercio exterior, la UIA volvió a respaldar un esquema "inteligente" que permita "nivelar la cancha", pese a que desde el Gobierno sostienen que no existe tal desequilibrio. El debate ya había generado un fuerte contrapunto entre el presidente Javier Milei y el empresario Paolo Rocca.

Entre los puntos bajo análisis aparece la necesidad de establecer reglas claras para las plataformas electrónicas internacionales, que tuvieron fuerte impacto en sectores como indumentaria. El objetivo, según plantean, es consolidar normas transparentes y garantizar competencia leal frente a la producción nacional.

Caída interanual y pérdida de 60.000 empleos

En paralelo, el Centro de Estudios de la UIA (CEU) presentó los datos de actividad industrial correspondientes a diciembre. La producción mostró una caída interanual de 3,9% y una leve baja mensual de 0,1% respecto de noviembre.

Pese a ese retroceso, la industria cerró el año con un crecimiento interanual de 1,6%, aunque todavía se ubicó 9,6% por debajo de los niveles de 2022.

El deterioro también se reflejó en el empleo industrial. En octubre, el trabajo registrado en el sector aceleró su caída con una pérdida de 6.718 puestos frente a septiembre (-0,6%). Desde el último máximo alcanzado en agosto de 2023, se acumula una baja de 60.224 empleos.

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