Esta semana, con el tema volviendo a escena y las versiones y contra versiones, como es costumbre, a la orden del día, la posibilidad de un acuerdo entre el bruerismo y el FR massista recobró fuerza en el circuito íntimo del Palacio Municipal a la luz de la posibilidad cierta de que las famosas listas “colectoras” se utilicen en varios distritos durante los comicios generales del 2015.
Esta versión reavivó la disyuntiva de si es conveniente para el oficialismo municipal mantener los pies en el plato kirchnerista o pegar el salto al armado de Sergio Massa, que como se informó en las últimas semanas habría “apurado” al jefe comunal local para que tome la determinación hartamente postergada. “El año que viene ya es tarde” advierten en la tropa del tigrense.
Fuentes kirchneristas dejaron trascender que la posibilidad de que las listas de adhesión se utilicen en La Plata son grandes. Esta especie ganó lugar en un medio local de marcado tono oficialista y desde allí comenzó a escucharse con ecos resonantes en despachos y búnkers de campaña.
Se sabe, las colectoras permiten sumar votos en los distritos al candidato presidencial que impondrá la Casa Rosada –por el momento, el más firme es el gobernador Daniel Scioli-.
Ese aspecto medular, como ocurrió en dos oportunidades en la capital provincial, perjudica la performance electoral del bruerismo, que en el 2011 y en 2013 perdió un promedio de 10 puntos porcentuales por ocasión con las listas encabezadas primero por el ex senador Guido Carlotto y después por la concejal K y decana de Periodismo Florencia Saintout.
En las filas del intendente razonan que si la colectora se convierte en realidad, a la luz de los resultados de la última elección –donde la lista de Gabriel Bruera alcanzó los 17 puntos detrás de la del massista José Arteaga- no habría forma de retener el mando de la comuna. Pablo Bruera está prácticamente lanzado a una segunda re-elección, pero fiel a su estilo histórico, todavía no dio señales contundentes sobre si lo hará por el FPV o por el FR.
En el último año, los intendentes de la provincia de Buenos Aires, especialmente los de más peso en el conurbano, presionaron para que “no haya colectoras en el 2015”. Se los escuchó en esa línea a caudillos del conurbano como Alberto Descalzo, Julio Pereyra y Hugo Curto. ¿Se sumará “en on” Bruera a esta lista de disconformes? En off, sus principales laderos ya lo vienen haciendo desde hace rato.
Violencia de campaña al día
Desde el sector alineado tras la candidatura del dirigente Marcelo "Chuby" Leguizamón pusieron el grito en el cielo por nuevos casos de violencia de campaña. Acusaron la rotura de cartel ería con la imagen del referente recientemente lanzado en lugares estratégicos de la ciudad y apuntaron al oficialismo.
Algo parecido había denunciado –por la agresión a un militante- semanas atrás, por el mismo espacio, el pre-candidato Javier Pacharotti, que si porspera un acuerdo La Plata-Tigre, tiene grandes chanches de convertirse en “el candidato de la unión”.
UCR: rebelión en la granja
En el radicalismo, que después de su última interna reavivó su protagonismo político, el Vicepresidetne de la Junta Central, Marcelo Viñes –un ex alineado al GEN de Margarita Stolbizer- apuntó contra el delfín del ex edil Claudio Frangul, Guillermo Duva - y disparó contra Sergio Panella -alineado a escala nacional con Ernesto Sanz, que esta semana visitó la ciudad- Al primero le pegó por pasarse al massismo y al segundo por estar negociando una candidatura bajo el paraguas del macrismo.
Otro radical que salió con los tapones de punta, pero contra el FAUnen, es el tolosano Pablo "Colo" Pérez, quien ante las críticas del armado panradical salió a defenderse argumentando que de sus retractores, nadie tiene autoridad política para cuestionarle su pertenencia al massismo. Pérez, junto a otros ex ARI CC como la ex concejal Susana Sánchez, se pasó a las filas de Massa en búsqueda de cobijo político ante la falta de espacio en el Frente Amplio.















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