El Gobierno criticó la "intransigencia" de Irán

El canciller Taiana acusó a ese país por frenar la causa judicial
A 18 años del atentado terrorista que redujo a escombros la sede de la embajada de Israel en Buenos Aires y causó 29 muertos, el canciller Jorge Taiana criticó ayer la "intransigencia" del gobierno iraní en relación con la investigación judicial de aquel ataque. El canciller argentino reafirmó que el Gobierno "nunca cejará en su empeño para que se haga justicia y que quienes planearon, instigaron, ejecutaron o colaboraron en los execrables crímenes cometidos en 1992 y en 1994 (por el atentado a la AMIA, en julio de ese año), sean juzgados como corresponde".

Ante un millar de personas, familiares de las víctimas del ataque, dirigentes e integrantes de movimientos y escuelas judías, Taiana definió a Israel como "un país amigo de la Argentina" y recordó las gestiones de la presidenta Cristina Kirchner ante distintos organismos internacionales lograr que ex funcionarios iraníes respondan por su presunta participación en los ataques terroristas. "Una vez más, debido a la intransigencia iraní, no fue posible avanzar", afirmó, en relación a la reciente reunión en Francia entre funcionarios argentinos e iraníes convocado por la Interpol para intentar destrabar la causa judicial por el atentado a la AMIA.

De la emotiva conmemoración anual del ataque, en la esquina de Suipacha y Arroyo ,donde se erigía la sede diplomática, también participaron el ministro de Seguridad de Israel, Yitzjak Aaronovich, y el embajador de ese país en la Argentina, Daniel Gazit. Taiana estuvo acompañado por otros ministros del gabinete nacional: Alberto Sileoni (Educación), Carlos Tomada (Trabajo) y Julio Alak (Justicia), más el secretario de Culto, Guillermo Oliveri. Por el gobierno porteño estuvieron el secretario de Gobierno, Marcos Peña, y el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro. Mauricio Macri no fue y adujo que debía realizarse un "chequeo médico", aunque no faltaron quienes atribuyeron su ausencia al temor a recibir algún silbido por el caso de las escuchas del espía Ciro James contra familiares de las víctimas de la AMIA.

El acto comenzó a las 14.50, horario de la explosión de la bomba que terminó con la vieja sede de la calle Arroyo. Luego del minuto de silencio por las víctimas y el sonar de las sirenas, hablaron dos familiares de víctimas del ataque. Mauricio Klein, hijo de dos de los heridos en el atentado, calificó a la reunión como "un nuevo aniversario de la impunidad, del desinterés oficial por resolver la investigación".

Maximiliano Lancioni, de 34 años, cuyo padre falleció en el ataque, señaló con voz quebrada: "A mi viejo no lo dejaron ser más mi viejo, ni abuelo de mis tres hijos". Lo escuchaban a pocos pasos los ex jefes de gobierno porteño Jorge Telerman y Aníbal Ibarra, y el ex gobernador de Corrientes José Antonio Romero Feris, entre otros.

Luego de Taiana, el más aplaudido de los oradores, Aaronovitch sintetizó la posición de Israel frente a Irán (a quien no mencionó) y el terrorismo suicida. "El objetivo de estas personas fue matar la mayor cantidad de israelíes y judíos". Integrante del gobierno del derechista Benjamin Netanyahu, Aaronovitch prometió que "nunca más el terrorismo ganará la batalla ni estaremos indefensos" ante esos ataques. El embajador Gazit criticó, en su breve discurso, "a todos los que santifican la muerte, que invocan a un falso Dios para justificar el asesinato, el suicidio". A pesar de los aplausos al Gobierno, y de que Alak afirmara a la prensa que "la causa seguirá abierta", quedaron flotando las críticas por la inexistencia de avances en la investigación. "18 años, y el poncho no aparece", se lamentó a LA NACION Jorge Cohen, ex jefe de prensa de la sede diplomática.

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