Diputados acordó un proyecto para obligar a los candidatos presidenciales a debatir

Diputados acordó un proyecto para obligar a los candidatos presidenciales a debatir

Contempla escarches en los medios a los que no participen. Pero nadie sabe si el Senado está en sintonía.

La comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados consensuó un proyecto para regular los debates presidenciales, pero sólo si tiene un trámite rápido en el Congreso sería sancionado antes de las generales.

Si eso ocurre, Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa se verán las caras en un debate antes de las generales de octubre. Pero será necesaria una celeridad del Senado que nadie se anima a garantizar.

 

Con apoyo de todos los bloques y presencia de miembros de varias ONG que promueven el debate presidencial, la Comisión, presidida por la kirchnerista Diana Conti, giró el dictamen a Legislación General y Presupuesto para que un plenario conjunto les de los últimos retoques.

 

Ese paso alejó la posibilidad de incluirlo en la sesión del miércoles próximo y difícilmente haya otra antes de las primarias.

 

En la Cámara baja nadie sabe a ciencia cierta si el Gobierno quiere mandar a Scioli a un debate o protegerlo de las críticas de los medios por no participar del que organizará TN.

 

El gobernador fue el único candidato que el año pasado no firmó un compromiso del programa “A Dos Voces” para comprometerse a debatir. Y por su cercanía a los gobernadores, tiene más capacidad de influir en el Senado, casi inactivo este año por las aventuras electorales de sus protagonistas. 

 

Por lo pronto, el kirchnerismo avaló el proyecto con un marco regulatorio para los debates presidenciales, redactado por la diputada de la UCR Carla Carrizo, cercana a Marín Lousteau; y Juan Manuel Pedrini, del FpV.

 

Se basaron en proyectos presentados por los diputados Francisco de Narváez, la macrista Patricia Bullrich, los massistas Adrián Pérez y Alberto Assef, el radical oscar Aguad, y el socialista Omar Duclos.

De prosperar, los candidatos que pasen las primarias deberán hacer un debate presidencial, cuyo reglas generales serán definidas por la Cámara Nacional Electoral, tras recoger “opiniones y propuestas” del público en general y tras una audiencia con los protagonistas.

 

La misma obligación cabría sobre los dos que quedaran en un eventual ballotage. Quien incumpla tendrá una curiosa sanción: su publicidad en los espacios gratuitos será precedida por un anuncio que recuerde que el candidato en cuestión no quiso debatir.

 

La estructura del debate será la tradicional, con espacio para una presentación inicial y exposición de temas y el esperado cruce de opiniones.

 

Algunos diputados de la oposición plantearon objeciones que llevarán al plenario. A Patricia Bullrich no le gusta que la transmisión sólo pueda ser realizada por la televisión pública y el resto de los canales tenga la opción de colgarse.

 

“Ya hemos visto en las transmisiones de fútbol que las cámaras enfocan a un candidato e ignoran a otro”, recordó.

 

El massista Alberto Aseff pidió incorporar los debates a la categoría de legisladores y la correntina Araceli Ferreyra, del FpV, celebró que el proyecto contemple repetir el debate en ballotage, "no como sucede hoy con un candidato de la ciudad", en referente al macrista Horacio Rodríguez Larreta.

 

Luis Tonelli, del PRO, cuestionó la zona gris que queda respecto al financiamiento. El artículo 9 señala que habrá fondos para “suplir” los cotos del debate, peor no para costearlo.

Comentá la nota