El gobernador ratificó que peleará por la reelección en Chaco; Boudou y Abal Medina, favoritos
Quien aparecía ayer como el más firme postulante a vicepresidente se bajó a última hora y le puso un nuevo y enigmático capítulo a la decisión final de la jefa del Estado: el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, dijo a La Nacion que dará hoy por la mañana una conferencia de prensa para ratificar su candidatura a un nuevo mandato provincial, con lo que dará por tierra con las especulaciones sobre una mudanza a la Casa Rosada.
El mandatario estuvo reunido de incógnito con Cristina Kirchner en la quinta de Olivos. Por la mañana permaneció en contacto con sus colaboradores y desapareció entre las 13 y las 20. Nadie supo nada de él. A las 21 había acordado con sus asesores que se encontrarían en el aeroparque Jorge Newbery para partir rumbo a Resistencia. Y se fue: pero antes de subirse al avión avisó que hoy, a las 8.30, dará una conferencia a los medios en Chaco para desmentir que haya tenido algún ofrecimiento de la Presidenta para ir en la fórmula. El capítulo sobre el vicepresidente volvió así a foja cero y, en la Casa Rosada, anoche nadie se animaba a dar con certeza ningún nombre.
Por el golpe que sufrió anteayer, cuando salía de un acto en el Instituto Leloir, Cristina Kirchner pasó todo el día en la residencia presidencial. Allí recibió a Capitanich, con quien tenía previsto verse antes, pero se lo imposibilitó su corte en la frente.
En medio del tenso cierre de las listas de legisladores nacionales y de las candidaturas que deberán competir el 14 de agosto, la jefa del Estado pasó gran parte de la tarde con el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, delineando quiénes serán y quiénes no los postulantes en todas las provincias para el Congreso.
Con la caída de las acciones del chaqueño, volvieron a crecer en paralelo las del secretario de Comunicación, Juan Manuel Abal Medina, y las del ministro de Economía, Amado Boudou, para secundar a Cristina. Ambos tienen un perfil similar, representarían un cambio de aire en función de los reiterados mensajes que la Presidenta envía a la juventud y gozan de la plena confianza de la jefa del Estado. El titular de la cartera económica estuvo ayer por la tarde en Olivos y volvió a despertar expectativas.
Fuentes oficiales y dirigentes políticos que ayer recorrían los despachos oficiales en medio de la ingeniería electoral del armado para los comicios de agosto sostenían que Zannini sigue estando entre los posibles vices, aunque lo ubican un escalón abajo de Abal Medina y Boudou.
Por la tarde, mientras se inflaba la imagen de Capitanich, en Balcarce 50 sostenían que había perdido impulso la opción del extrapartidario, como el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora.
El alto perfil que había adquirido el gobernador de Chaco durante los últimos días contrastó con la decisión final de anunciar hoy que seguirá en carrera para su propia reelección. El mandatario llegó a Buenos Aires anteayer. Salió de Resistencia diciendo que lo habían convocado de la Casa Rosada, elevando sus posibilidades. Apenas aterrizó, anunció que se reuniría con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, con quien estuvo dos horas. Esperó a Cristina para verla, pero la Presidenta nunca llegó después de haber sido atendida de urgencia en el sanatorio Otamendi.
Misterioso, Capitanich se fue anteanoche de la Casa Rosada diciendo que se volvía a Chaco. Pero se quedó. Y ayer estuvo finalmente en Olivos. Las versiones indicaban que había mandado a llamar al ministro de Gobierno, Justicia y Seguridad provincial, Juan Manuel Pedrini, para armar la estrategia legal que habilitara al gobernador a bajarse de su postulación chaqueña.
En medio de la incertidumbre por el compañero de fórmula de Cristina, también seguían las negociaciones, más tensas y calientes, por el vicegobernador de Daniel Scioli. A horas del cierre, que será mañana, los ministros decían desconocer la decisión presidencial sobre sus elegidos para ambas fórmulas.









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