Va por todo

Va por todo
Sin titubeos ni medias tintas. Cristina Fernández de Kirchner irá por todo el poder en los comicios presidenciales de octubre con o sin la estrategia del voto colectora, con los intendentes bonaerenses que se jueguen por el modelo K y sin reparar en la suerte de aquellos jefes comunales díscolos que no acompañen la modalidad para sumar que se decida durante el transcurso del año.
En la Casa Rosada existe el convencimiento de que CFK pondrá todo en juego y no es poco porque se trata de ocho años en los que -aseguran- imprimieron un giro de 180 grados a la política partidaria y al sistema institucional, con una gestión cuya mayor solidez radicó en el reordenamiento y el crecimiento de la economía que los Kirchner amasaron, a fuerza del desendeudamiento a partir de mayo del 2003, medidas sociales que pusieron fin a cualquier peligro de desborde y conflicto social.

Como el que atemorizó a Eduardo Duhalde tras los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán a manos de fuerzas de seguridad que lo obligaron a adelantar los comicios del 2003.

CFK tiene en sus alforjas la evaluación pormenorizada de los resultados de los comicios legislativos del 2009 y una idea acabada del rol que les cupo a los intendentes justicialistas de la provincia de Buenos Aires; de los que fueron fieles a la idea del voto colectora que propusieron Néstor Kirchner y Daniel Scioli y de los que no se esforzaron por traccionar votos al molino K, como por ejemplo el jefe comunal de Tigre, Sergio Massa.

Pero, dicen en la Rosada y Olivos, esa evaluación ya no pesa sobre las decisiones que se evalúan camino a octubre porque el escenario no es el mismo y conflictos como el del campo (2008) que partió en dos a la sociedad argentina ya no tendrán incidencia este año.

También aseguran que tampoco correrá peligro la reelección de Daniel Scioli con voto colectora o no, porque el mandatario bonaerense conserva una imagen positiva muy fuerte muy a pesar del clima de inseguridad que agigantan los medios.

A Scioli no le entran las balas y mucho tienen que ver en esta realidad sus expresiones ligadas a la mano dura que los bonaerenses quieren escuchar en él y que él expresa aún a riesgo de generar algún cortocircuito con la Rosada que nunca llega a concretarse.

Respecto de aquel conflicto con los ruralistas, puede decirse más: entre el debate por la resolución 125 de retenciones móviles al campo y el 2010 varios dirigentes ruralistas se plegaron a las filas de la oposición en el Congreso Nacional y pese a todos los preanuncios de que se iban a impulsar cambios para el sector agropecuarios en su relación con el Gobierno no hubo un solo proyecto aprobado el año pasado.

La realidad indica que la totalidad de las encuestadoras dan por ganadora a Cristina Fernández de Kirchner en primera vuelta y que sólo la Unión Cívica Radical estaría en condiciones por estructura y peso propio para medir fuerzas con el kircherismo pero hoy por hoy los números son contundentes: hay de 20 a 30 puntos de diferencia entre la mandataria y Ricardo Alfonsín.

De cualquier manera, no hay que subestimar a la UCR y todo dependerá de los acuerdos que finalmente concrete este partido que, al igual que el justicialismo, cuenta con un cura en cada pueblo de norte a sur y de este a oeste de la Argentina. Además, fue creado cincuenta años antes que el peronismo.

El resto de los partidos de oposición hace agua. Cada vez que Mauricio Macri habla se cava su propia fosa. Le está ocurriendo esta semana en que su ministro de Educación, Esteban Bullrich, discute, en paritarias, sobre aumentos salariales con los docentes porteños.

Para cuestionar al Gobierno nacional el jefe de Gobierno aseguró que la inflación del 2010 fue del 30 por ciento y ahora los maestros quieren que ese sea el porcentaje del incremento salarial y no el 20 por ciento que propone Macri porque el pez por la boca muere.

Hasta Carlos Alberto Reutemann salió al ruedo en las últimas horas para minimizar las chances del mandatario porteño de forzar una segunda vuelta en octubre. Con amigos así, Mauricio… “El Lole” remarcó que el Pro no tiene estructura a nivel nacional y ve solamente a la UCR con peso propio como para alcanzar un buen resultado en los próximos comicios.

Del resto de los dirigentes opositores sólo puede decirse que la continua repetición de imágenes y audios de archivo hunden cada vez más a Elisa Carrió.

La pitonisa que vaticinó una y mil veces que la Argentina, de la mano de los Kirchner, iba a explotar en mil pedazos ahora no sabe ni tiene cómo encarar una estrategia de reinserción en la grilla de candidatos con alguna posibilidad de dar la pelea electoral, toda vez que junto a Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Mario Das Neves y Alberto Rodríguez Saá fluctúan entre el 1 y el 5 por ciento en todos los sondeos de opinión.

Por su parte, la Mesa de Enlace agropecuario perdió fortaleza porque la Federación Agraria Argentina (FAA) acuerda con el Gobierno para la comercialización de trigo y subsidios para pequeños y medianos chacareros y el titular de esa entidad y Mario Llambías tensan la cuerda a través de los medios.

Y, precisamente, los medios periodísticos hegemónicos (Clarín y La Nación) se encargan de poner la frutilla al postre en el desagüisado que hunde a opositores y el empresariado mediático porque el tratamiento que dan a temas como el incidente que protagonizaron la Argentina y los Estados Unidos por el material ilegal de un avión que incautó el Gobierno de CFK en Ezeiza es de tal nivel en chatura informativa y exageración que la gente ya se da cuenta de qué va la cosa.

Una encuesta de Perfil dio por resultado que más de 90 por ciento de internautas estuvo de acuerdo con la decisión soberana que adoptó el Gobierno de nuestro país.

Respecto del papel de los políticos opositores -la novedad es Miguel Del Sel (MIDACHI) candidato a gobernador santafecino por el macrismo- los desajustes y falta de propuestas y capacidad de consensuar una estrategia común son tan evidentes que hasta los periodistas más opositores al kirchnerismo se mofan de las expresiones que vierten en distintos programas televisivos y radiales.

Sucedió, por ejemplo, con Eduardo Van Der Kooy y Julio Blanck en entrevistas que efectuaron a Francisco De Narváez (aseguró que el Gobierno iba a dejar el país en peores condiciones que las que existían en el 2003); o cuando se refirieron a la candidatura del actor cómico Del Sel y con Mirtha Legrand desmintiendo dichos de Elisa Carrió en uno de sus últimos almuerzos y hasta llegando a reconocer que si se presenta CFK gana en primera vuelta las próximas elecciones.

El periodismo que acompañó hasta hoy da señales de que ya no dejará pasar “pescado podrido” del tenor de “va a haber que exportar trigo, carne y leche” o la barbaridad de Carrió de asegurar que los K arman hasta los dientes a sus seguidores.

En suma, oposición y medios periodísticos son absolutamente funcionales al kirchherismo. Viene sucediendo desde los comicios legislativos de octubre del 2009 y al parecer no hay señales de que vaya a existir una toma de conciencia al respecto porque cada cual cuida “su propia quintita”. El objetivo -para cada dirigente político- es salvar la propia ropa en medio de una puja en la que nadie resiste un archivo.

Con este cuadro de situación, con una impresionante campaña publicitaria que machaca conciencias sobre todo en cada uno de los partidos de la programación del Fútbol para Todos que acaba de comenzar, y convencida de que no necesita depender de factores ajenos al Frente para la Victoria y la gestión, Cristina Fernández de Kirchner podrá todo en juego en 2011.

Con la modalidad del voto vía colectora o no. Y le importa un bledo si un buen número de jefes comunales bonaerenses “sacan los pies del plato” porque ya lo hicieron en el 2009 y este año la realidad y coyuntura es absolutamente diferente

En la Casa Rosada y Olivos, las usinas K dicen que no existe miedo frente a lo que viene en materia electoral y adjudican las dudas y temor a los medios periodísticos que Héctor Magnetto (CEO de Clarín) a la cabeza necesitan sembrarlos para minar el camino a la reelección de la mandataria.

Es como si CFK dijera “el que me quiera seguir que me siga y el que no perderá el tren”. Porque sin titubeos ni medias tintas y con el hándicap que tiene una gestión 2003-2011 de economía saneada, robusta y superavitaria, y las numerosas medidas adoptadas en materia social -que se promocionan en los medios día a día y en todo horario- va por todo de cara a los comicios de octubre.

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