Show de números y de palabras zarpadas de gente alterada pensando en octubre

Por: Gerardo Gómez Muñoz.

Si los números del domingo que tanta sorpresa trajeron fuesen definitivos tal vez hubiera habido más silencio y discreción -acaso más llantos lastimeros e inocuos- que ahora cuando la inmensa mayoría más que esclarecer realidades pretende impresionar y direccionar al votante inapelable de octubre próximo.

Pero nos hubiéramos perdido esta diversión gratuita que nos ofrece un sinnúmero de dirigentes, pretendidos conductores de la comunidad, que tan fácilmente pierden la "chaveta" y desnudan ambiciones desmedidas frente a una simple cifra que sólo parece favorecerlos e ignoran la contundencia de un número puesto, para fingir optimismo y transformar la propia derrota en error del votante. En definitiva este espectáculo de la mediocridad, una vez más debe aquilatar la experiencia que alimenta la sabiduría del pueblo y lo ponga a cubierto de los errores inducidos. Esta página hace dos martes arriesgaba con los elementos que estos tiempos acercan a través de la sociología y de la ciencia política que Gustavo Pulti, Daniel Scioli y Cristina Kirchner contaban con mediciones previas que les otorgaban "posiciones por encima de los 40 puntos". Luego se establecía la salvedad que el primero podría sufrir una merma a manos de Carlos Cheppi, Juan Garivoto, Pepe San Martín y Diego Garciarena. En entregas anteriores también aquí se mensuraba que ella podría estar en orden al 10 por ciento. Se comenzó a puntualizar esa posibilidad por su atrevimiento de ir solo con el listado de A.M., debido a la falta de coraje -vaya la aparente paradoja- de Pulti para jugar con la boleta del FpV. Tarde, muy tarde, en la última semana, Acción Marplatense se prendió del salvavidas de la adhesión. Entre tanto diversas líneas oficialistas que llevaban como íconos salvadores a Scioli y y Cristina habían iniciado sus campañas restándole estos votos que faltaron. ¿No habrá sido que errores de los encuestadores hicieron también lo suyo equivocándose al creer que Pulti como en ocasiones anteriores era quien en Mar del Plata levantaba las acciones provinciales y nacionales?

Errores que se pagan

Pulti terminó cosechando casi 8 mil votos menos que en 2007 cuando fue elegido intendente. Pero en esa oportunidad su distancia frente a Sergio Fares, quien salió segundo representando al FpV (de Adela Segarra, Daniel Rodríguez, Daniel Katz, Juan Garivoto "los referentes de entonces"), fue de 8.56 puntos. Ahora que Cheppi pretende instalar que el FpV con sus cinco listas es la segunda fuerza, debe señalarse que la diferencia trepó a 11.55 puntos. Y en aquella oportunidad Gustavo no contó con el apoyo tan notorio material y políticamente del gobernador y de la presidenta. Por el contrario, su adversario -Sergio Fares- con la "entente" de los antes citados "referentes" era el preferido de la Rosada. Tal vez sus encuestadores habrían fallado integrándolo a un trío con Scioli y Cristina que en realidad le habían sacado más de 15 puntos. Es posible sostener esta posición porque por eso fueron evidentes los gruesos yerros cometidos en los "boca de urnas" manejados por el cuartel pultista como sucedió también en los cómputos partidarios entregados en ese mismo lugar que condujeron al intendente a un auténtico papelón al hacerlo anunciar su victoria a las 22, a cuatro horas del cierre comicial, por una docena de puntos más que los realmente logrados. Según los mentideros esta situación habría concluido en agrias discusiones y otras derivaciones celosamente guardadas.

La diversión de los números

Es posible que los errores en el campamento oficial hayan alentado los festejos que se vivieron en la sede de Carlos Cheppi. Comprensibles porque le otorgaban cierta justificación a los enormes gastos de campaña, pero desmesurados a todas luces por la exigüidad del 10 por cierto logrado frente al 33 por ciento del intendente. Quizás el justificativo principal sería el haber apabullado en la cancha a Juan Garivoto escogido a priori como "el enemigo". Se pretendió y se sigue en esta intención: instalar que está el FpV en condiciones de vencer en octubre. Otras más moderados sólo se consideran "la segunda fuerza". Suman, para este aserto, a todas las listas presentadas por el FpV. Pero ignoran que Juan Garivoto ya afirmó que "está claro que el hombre elegido por el Proyecto Nacional, a través de Cristina y de Daniel es Pulti". Ergo preanuncia el vuelco de sus casi 5 puntos hacia él, y estaría cerca de esa definición también Pepe San Martín, muy cercano a Scioli que jugó abiertamente. Sus 3 puntos con los de Juan retacearían 8 a los presuntos 21 de Cheppi. Es decir que Vilma podría estar todavía encabezando el pelotón de escoltas del jefe comunal. Y hay otras cosas por verse, sobre todo por parte de los armadores de política que operan entre la Rosada y Olivos. Verán por ejemplo que del 54,77 por ciento los votos que consiguieron todos los precandidatos a intendente encolumnados tras las fórmulas provincial y nacional del Frente para la Victoria quién fue el mayor aportante. ¡Oh, sorpresa! cuando se hace la discriminación, no hace falta recurrir a Adrián Paenza, para advertir que, lejos, muy lejos del porcentaje (el 21% contando adentro a Juan y a Pepe) del que alardean los "cheppistas", son los socios sobradamente mayoritarios: Pulti y Acción Marplatense sumaron 60,54 por ciento de todo el caudal de Scioli y de Cristina.

El show de la palabra

La evidente inexperiencia política de Carlos Cheppi lo pudo haber llevado a ser el primero en escupir para arriba cuando suelto de cuerpo lanzó una de Lilita: "El 70 por ciento votó contra Pulti", escamoteándole de paso casi 4 puntos. La respuesta perogrullesca era de cajón y "a vos sólo te votaron 10 de cada 100". Diego Garciarena con desparpajo típico descerrajó "al intendente no lo quieren dos de cada tres vecinos". Modestamente olvidó que a él lo votaron apenas 2 de cada 100. En papel, nomás, compite en el costo de cada voto con Cheppi, lo que es mucho decir. A propósito habrá que ver si al ex secretario de Agricultura le queda resto para la epopeya final porque sus cajas fueron asombro de todos. Bueno, no juguemos con cifras, sólo de ciertos marplatenses. Todo para comenzar una carrera que, pese a todas las palabras debe estar apuntando más para el 2015. Porque ¿volverán atrás en Olivos y en La Plata de su apoyo tan manifiesto a Pulti que les aportó el 60,50 por ciento de los votos sumados por todos los candidatos del FpV? Allá en esos lugares ¿seguirán contemplativos con ese jugar tan calmo que tuvo el intendente? Mar del Plata fue la plaza con menos votantes, orilló el 63 por ciento y la media nacional fue de casi 15 puntos más, un 14,86 por ciento.

Vilma, de entre las llamas

Como se venía anticipando, en base a los contactos fehacientes con muchos radicales conocidos, el incendio casi se lleva todo puesto en la UCR. Vilma Baragiola merced a su desgaste incesante salvó la ropa en medio de un incendio innegable. Muchos puntos descendió aunque conservó el segundo puesto. Pero Ricardo Alfonsín fue claramente castigado por los correligionarios que no soportaron el extemporáneo acuerdo con el "neoperonista" Francisco de Narváez ni el ninguneo de éste en el reparto de candidaturas. Apenas 10.65 por ciento de los votos que lo relegaron al cuarto puesto con 23 décimas detrás de Hermes Binner, casi tres menos que Baragiola pero casi seis menos que su socio colombiano. Alfonsín a pesar de todo, esa misma noche inauguró la segunda etapa de sus afortunadas declaraciones. A éstas se sumó Ernesto Sanz que emulando a Eduardo Duhalde que quiere asustar a los niños con la economía atemoriza con el riesgo institucional si los vencedores logran muchos legisladores. Amianto, por favor, para Vilma que se mata por caminar entre las llamas.

Otros que se van de lengua

El inefable Diego Garciarena con su pobre cosecha de votos carísimos no escarmienta, va por más figuración. Esta le puede costar un mazazo que hasta a Mariotto le costará atenuar. Suelto de lengua como acostumbra habitualmente quiso enmendarle la plana nada menos que a Florencio Randazzo y a una tal Cristina Fernández, al coincidir con otra inefable e igualmente huérfana de votos como Patricia Bullrich Luro Pueyrredon en el reclamo de implementar el sistema de boleta única para octubre.

Otro incontinente verbal (el que se hizo famoso afirmando que "el dinero de la Asignación Universal se va por la canaleta del juego y la droga") o sea Ernesto Sanz, presidente de la UCR, fue por nueva estatua. Ahora alerta sobre el "peligro institucional" que puede significar el voto de las mayorías. Expeditivo, Mario Rodríguez, titular del Morena local, le recomendó que en lugar de hablar sandeces que vaya por los pueblos de las provincias a trabajar para sumar votos para el radicalismo.

En esta cartelera no puede faltar, sin necesidad de palabras, simplemente por los hechos, el concejal Carlos Fernando Arroyo, como cabal representante de un figurado partido militar en la ciudad -"desiderátum" de Eduardo Duhalde- que acaudilla los reclamos por la seguridad. Sin embargo, llevado al terreno acompañó a los "progres" José Cano y Guillermo Schutrump en el rechazo a la instalación de los GPS, que los taxistas reclaman para su seguridad y la de los pasajeros.

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