Se reunió con los que desplazaron a viejos caciques. Quiere que lo acompañen en la campaña en el GBA.
“¿A quién votará para presidente, Daniel Scioli ó Mauricio Macri?”. Aún a la espera de los focus group que encargaron para determinar qué espera el electorado que votó por Sergio Massa y así poder terminar de pulir la estrategia, en el sciolismo ya planifican una campaña “cara a cara”, personalizada y desideologizada al máximo, sin mensajes encriptados, tampoco con la virulencia característica del kirchnerismo duro, pero haciendo referencia directa a la propuesta concreta de gobierno y a las diferencias que tienen con el jefe del PRO.
Ayer, por lo pronto, el candidato del FpV dio el primer paso rumbo a la reconstrucción en la provincia de Buenos Aires: el mandatario convocó a una reunión a los jóvenes intendentes del PJ que se impusieron en los distritos y que ya empiezan a posicionarse de cara a la renovación del partido.
En un clima de absoluto hermetismo, con el grueso de dirigentes cumpliendo a rajatabla el expreso pedido del comando de campaña de no atender el teléfono, pasado el mediodía desfilaron por el piso 19 de la sede porteña del Banco Provincia los reelectos Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Gabriel Katopodis (San Martín); y los flamantes ganadores Mariano Cascallares (Almirante Brown), Juan Zabaleta (Hurlingham), Ariel Sujarchuk (Escobar) y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas).
La idea es que ellos, junto a la matancera Verónica Magario, tomen las riendas de la campaña en el Conurbano, no sólo en el territorio sino también en el aspecto comunicacional, incorporándose como “voceros”. “Tenemos que mostrar que en el peronismo también proponemos una renovación, que acompaña lo que expresó la gente y las derrotas de los barones”, razonaron desde el sciolismo.
Una prueba de ello fue que, tras la reunión, Nardini fue el indicado para hablar a través de la agencia oficial Télam. “Nos comprometimos a seguir trabajando en nuestros territorios con mucha fuerza y convicción para que Scioli sea Presidente”, expresó un dirigente que, hasta no hace mucho, no hubiera sido habilitado para hablar.
Consideran en el sciolismo que ellos son los indicados para ir a hablarles, con propuestas concretas, a los más de dos millones de bonaerenses que eligieron a Massa. “No hay que perder el tiempo hablando con los dirigentes. Como dijo Sergio, los votos son de la gente”, sintetizó, con cierta ironía, uno de los sciolistas más activos de la campaña, tras el guiño a Cambiemos que hizo Massa al sugerir que el electorado, dijo “que no quiere continuidad”. Pero cualquier respaldo a Scioli, como el que ayer pronunció el ex candidato a gobernador de Entre Ríos del massismo, Adrián Fuertes, será bienvenido.
Se espera que, con el paso de los días y, especialmente, tras la reunión que tendrá con Cristina, el gobernador comience a hablar de temas que formaron parte de la agenda del Frente Renovador y que, hasta el momento, por su pertenencia al oficialismo, había evitado abordar: la normalización del INDEC, el narcotráfico y la posibilidad de buscar los mecanismos para otorgar el 82% móvil a los jubilados, serían algunos de los ejes.
Pero, como no hay demasiado margen para ceder terreno mediático, algunas espadas sciolistas ya empezaron a hacerlo ayer. “Hay que empezar a hablar de cosas puntuales. Tenemos puntos muy coincidentes entre nuestras cosas y las de Massa sobre el tema narcotráfico”, expuso en radio América José “Pepe” Scioli, hermano del candidato, quien por las dudas se apuró en aclarar que “menos en lo de usar en las Fuerzas Armadas”, tema tabú para los K.
FUENTE: Diario Clarin











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