El radical fue a un acto en Bahía Blanca; luego viajó con Macri.
Por segunda vez en tres días, Ernesto Sanz estuvo muy cerca de Mauricio Macri. Sin aviso previo ni foto oficial, el ex senador y titular del Comité Nacional de la UCR formó parte de la delegación oficial que acompañó ayer al Presidente en la inauguración de obras en el puerto de Bahía Blanca.
No sólo eso: fuentes oficiales confirmaron a LA NACION que ambos compartieron el vuelo de regreso desde la ciudad del sur bonaerense, aunque no trascendieron detalles de la conversación.
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, también formó parte de esa delegación que participó del acto de ampliación de la terminal portuaria de la compañía Louis Dreyfus, al igual que los ministros de Transporte, Guillermo Dietrich, y Agricultura, Ricardo Buryaille. No se informó oficialmente de la presencia de Sanz en ese acto, un dato que disparó los habituales rumores de incorporación del mendocino al gabinete, un dato desmentido desde Balcarce 50.
El ex senador, hombre de consulta del Presidente, tuvo activa participación el lunes, cuando el Gobierno discutió las mejores soluciones para resolver el conflicto originado en la suba de tarifas. Sanz llevó entonces consigo un paperdiseñado por los economistas Adrián Ramos y Gonzalo Berra, que mantenía críticas a la política de subsidios otorgados por el Gobierno a sectores como las mineras y el agro, y enfatizaba la necesidad de "equilibrar".
Desde el Gobierno negaron que la sostenida cercanía de Sanz con Macri signifique un ingreso inminente al Gobierno. "No es nada especial. Sanz es el radical a quien el Presidente más escucha. Estuvo ayer, como estuvo en otras reuniones", relativizó un vocero del Presidente. Sanz tiene un vínculo personal importante con Carlos Arecco, presidente de la Bolsa de Comercio de Bahía Blanca, afirmaron desde el radicalismo.
Fuentes de la UCR cercanas al senador hicieron otra interpretación. "La relación personal que tienen se combina con la necesidad de Sanz de ocupar un espacio. Él no está bien dentro de la UCR y la UCR no está bien en la coyuntura", explicó un dirigente radical bonaerense. Es que, más allá de la presencia de cuatro ministros en el gabinete y la buena relación que el Presidente mantiene con los gobernadores radicales (el jujeño Gerardo Morales, el mendocino Alfredo Cornejo y, en menor medida, el correntino Ricardo Colombi), no son pocos los correligionarios que critican la "falta de consulta" a la UCR en la toma de decisiones importantes.
Otros radicales desconfían de sus propios interlocutores ante el Gobierno (además de Sanz, José Corral, Mario Negri y Ángel Rozas). "A Macri, tener a Sanz al lado le sirve para calmar el frente con la UCR", evaluó otro dirigente de la UCR.
Después de declinar la invitación a ser ministro de Justicia que le hizo el propio Presidente en el final de la campaña electoral, el dirigente mendocino anunció su retiro de la política. Pero, después de algunos meses, comenzó a trajinar nuevamente los despachos de la Casa Rosada, en especial los vinculados al Ministerio del Interior, que encabeza Rogelio Frigerio.










Comentá la nota