Si bien lo que trascendió fueron los fuegos de artificio sobre la “unidad”, el respaldo al Gobierno y la evocación de del ex presidente Néstor Kirchner como fundador del “modelo”, la reunión del PJ en Los Toldos dejó mucha tela para cortar en las siempre movediza arena peronista. Tanto que los hombres del justicialismo parecen estar compitiendo con la UCR por el monopolio de esa materia identitaria del centenario partido: el internismo.
Por una cuestión territorial, se esperaba la presencia de Florencio Randazzo en el mitín. El ministro del Interior y Transporte, hombre fuerte de la Cuarta Sección, justificó su “faltazo” en el paro de los trenes, aunque los operadores seccionales saben que su ausencia se debió a la puja seccional que mantiene con Domínguez.
“Fue una cuestión de internismo de la Cuarta entre ellos dos”, graficó ante NOVA una experimentada fuente local. Los intereses locales del hombre de Chacabuco, que se plantea como presidenciable con las credenciales de renovación del sistema ferroviario, chocan con los de Domínguez, el crédito de Chacabuco. Randazzo hizo más y se llevó a su gabinete a Aníbal Pitelli, el intendente de su ciudad natal.
Con la relación entre ambos en foja cero, Randazzo habría decidido pegar el faltazo y excusarse en las negociaciones para destrabar el conflicto con los delegados del Sarmiento, liderados por Rubén “Pollo Sobrero.
Sin embargo, los pasacalles montados en el pueblo dejaron ver las aspiraciones presidenciales de todos: Randazzo, Domínguez, Scioli, Aníbal Fernández y hasta Urribarri, que llevó su “sueño entrerriano” a la tierra santa peronista. Los pasacalles con la inscripción "Florencio 2015" resaltaron en la ruta y el centro. También se exhibieron las consignas de los candidatos a legisladores de la Cuarta. Nadie quiso dejar pasar la oportunidad.
Otro que faltó fue el intendente de Lincoln, Jorge Fernández, que alguna vez también manifestó sus deseos de conducir los destinos del país. Amigo de Víctor Hugo Morales, quienes lo conocen saben que en verdad aspira a una diputación nacional en el próximo turno.
Un baldazo de agua fría
La otra “perlita” de la jornada del sábado fue la descompostura del intendente Juan Carlos Bartoletti, que según cuentan en el pueblo no pudo soportar el “centro” que Scioli le tiró, durante su discurso, a su adversario local, Luis Vera.
Al llegar a la cuna peronista, el ex motonauta elogió el cooperativismo y destacó el trabajo de Vera, gerente comercial del Polo Textil de Los Toldos y rival de Bartoletti en el peronismo local. De aceitados contactos con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, donde tiene línea directa con Alicia Kirchner y Carlos Castagneto, Vera se erigió en un polo de atracción en el PJ de General Viamonte.
“El cooperativismo a fomentado la cultura del trabajo, y esto es gracias al compañero Luis Vera”, dijo Scioli, y provocó la descompostura de Bartoletti, que se desvaneció en medio del acto y debió ser trasladado a la clínica local.
“Fue un poco por el sol, .otro por la edad y otro por lo que dijo Scioli”, reconoció ante NOVA un dirigente local. En el pueblo ironizan que el mandamás no pudo “digerir” la fuerte señal hacia Vera, que maneja cuatro cooperativas en el distrito. Sin vueltas, Scioli lo definió como un “ejemplo”, y fue la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, quien debió trasladar a Bartoletti al Instituto Viamonte, donde fue asistido.
Oriundo de Salta, Vera está casado con una mujer de Los Toldos y supo abrirse paso en el pueblo. En 2007 fue designado director de Juventud municipal por el propio Bartoletti, aunque después rompieron lanzas. El gerente textil siempre cultivó sus lazos con Scioli, el vicegobernador Gabriel Mariotto y las segundas líneas de Desarrollo Social, hasta que logró el contacto con Alicia Kirchner.
“Crear 150 puestos de trabajo en un pueblo como Los Toldos es un logro importante”, analizó ante este portal un observador local. El año pasado, Vera compitió en las PASO con Alan Garate.
Sin embargo, según grafican los operadores locales, Luis Vera sabe sus limitaciones, y por eso no aspiraría al sillón comunal en 2015. “Tiene una cierta resistencia en la opinión pública, y por eso se le presentan más chances de pelar algún puesto legislativo que uno ejecutivo -pronostican en Los Toldos-. Negociará alguna diputación”.
No obstante, le reconocen dos fortalezas: “La construcción política y económica y sus vínculos con el Gobierno”. Por eso las palabras de Scioli le cayeron “pesadas” a Bartoletti.
El jefe comunal, de 72 años, aclaró este lunes que ya está bien, aunque “algo débil”. “Fue sólo un bajón de presión debido al sol, por estar parado tanto tiempo y por el trajín del acto”, indicó.
Los Toldos se vio conmovida por la irrupción de la lujosa parafernalia peronista. “La movilización de mil militantes de todas las secciones alteró la tranquilidad del pueblo un sábado a la mañana”, contó a NOVA un concejal de General Viamonte.
El ministro de Seguridad, Alejandro Granados, estuvo 15 minutos: llegó al aeródromo local en helicóptero y se trasladó hasta el acto en una camioneta negra. Scioli también llegó por vía aérea, acompañado por otro con aspiraciones: Diego Bossio. El entrerriano Urribarri hizo lo propio. “El cielo toldense parecía Vietnam”, ilustró el edil.
Más de una decena de autos Mercedez Benz, el helicóptero de Scioli, las comitivas de Álvarez Rodríguez y de senadores y diputados, bombos y colectivos conformaron la agitada postal de Los Toldos, donde sin embargo cayó muy bien el anuncio de Scioli de convertir la casa natal de Evita en un centro cultural y turístico. “Lo merecía, había una deuda con ella”, dicen en el pueblo.
















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