Dos grupos discuten en el oficialismo si conviene profundizar la confrontación o negociar
Dos grandes grupos se organizan en torno al método por seguir en la carrera electoral. En el interior del kirchnerismo se reconocen mutuamente como los "puristas" y los "reformistas". Y, de acuerdo con su pertenencia, suscriben con mayor o menor fruición al método de construcción del poder K.
Una primera caracterización, formulada ante LA NACION por uno de los armadores políticos del Gobierno, indica que los "puristas" reivindican de manera acrítica el choque frontal y sin respiro con lo que el argot de Olivos denomina "las corporaciones".
Los "reformistas" se diferencian de ellos, pues, pese a que también están de acuerdo con el modelo de la confrontación, entienden que es necesario dejar canales de diálogo con esas "corporaciones" y tienen un sentido más reflexivo de las acciones del Gobierno.
Para ambos grupos, las mentadas "corporaciones" son las instituciones republicanas, el empresariado tradicional y los medios de comunicación, por señalar sólo algunas de ellas.
El líder de los "puristas" es Néstor Kirchner. Lo escudan el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Haciendo méritos cotidianos, buscan sumarse al pelotón el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Amado Boudou.
Entre los "reformistas" militan los sectores progresistas con criterio crítico. En el gabinete, el ahora silencioso ministro del Interior, Florencio Randazzo, sobresale como uno de sus referentes, mientras que en el ámbito parlamentario, una de sus figuras es el senador José Pampuro.
Nada casualmente, Aníbal Fernández lapidó a Randazzo días atrás cuando éste osó elogiar públicamente un proyecto de seguridad impulsado por la oposición para evitar las salideras bancarias. Es que ni las contemplaciones ni las pequeñas concesiones forman parte del manual del buen "purista". Implican, de acuerdo con esa visión, "hacerle el juego a la derecha". Aunque, ciertamente, a Fernández los "puristas" no lo consideran un par, como consecuencia de sus pergaminos y sus calurosas relaciones con las fuerzas de seguridad. Es, interpretan, tan sólo un ejecutor útil.
Otros kirchneristas están en la mitad del río. Por ejemplo, el senador y ex ministro de Educación Daniel Filmus, que con su impulso a la ley de glaciares abrió un camino de tímida independencia.
"El debate que se da hoy es entre qué camino seguir de cara a las elecciones: si hay que confrontar a fondo y llegar a replantear por completo los fundamentos de la propiedad en la Argentina o si es necesario dejar margen para negociar con las corporaciones", dijo a LA NACION un secretario de Estado que prepara estrategias para los comicios.
En sus tertulias, "puristas" y "reformistas" plantean que el estadio final de la agenda de la confrontación incluiría una reforma constitucional que siente las bases para una nueva república.
"Muchos creemos que concluido el proceso de cambio en marcha el ciclo podría terminar con una Constituyente que discuta las nuevas reglas de juego en el país. Y que contemple las garantías para una nueva seguridad social, un nuevo esquema de medios, una nueva renta agraria, un nuevo sistema de propiedad de la tierra y de participación de los trabajadores en la riqueza", describió uno de los protagonistas del debate en curso.
Para ello, sostienen, debe concluir exitosamente el proceso iniciado desde la discusión por la resolución 125, que incluye un listado heterogéneo de iniciativas parlamentarias y de acciones directas. Entre ellas, la ley de medios, el embate por Papel Prensa, la disputa con el Poder Judicial -con la resistencia a la decisión de la Corte Suprema sobre Santa Cruz incluida- y el proyecto de reparto de las ganancias de las empresas, por citar algunas consideradas emblemáticas.
PURISTAS
Ejecución acrítica.
* Se caracterizan por ejecutar sin cuestionamientos las acciones del Gobierno. Reivindican el choque sin diálogo con las "corporaciones".
Su líder y conductor.
* El principal referente de los puristas es la cabeza del proyecto oficialista: el ex presidente Néstor Kirchner. Lo secundan Zannini y De Vido.
REFORMISTAS
Confrontación con reflexión.
* Al igual que los puristas, comparten el criterio de la confrontación, aunque entienden que se deben dejar canales de diálogo y reflexión.
Los referentes.
* Entre sus referentes en el Gobierno sobresale la figura del ministro del Interior, Florencio Randazzo. Comparte criterios el senador José Pampuro.








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