Presión en el PRO para que Macri apure la definición entre Michetti y Larreta

La incógnita que despierta la posible sucesión en la Ciudad viene generando conflictos en distintas áreas del Ejecutivo y problemas en el manejo parlamentario. Macri asegura que quien llegue mejor en las encuestas será el candidato. Si bien esta definición beneficiaría a Michetti, crece la preocupación por el desapego a los temas de gestión y los constantes viajes al exterior de la diputada.

La postulación de Mauricio Macri a la Presidencia dejó al descubierto el duelo que se registra entre el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la diputada nacional Gabriela Michetti, por lograr la Jefatura de la Ciudad.

“El candidato va a ser el que mejor mida”, fue la definición entregada por Macri para elegir a su sucesor, según anticipó LPO en enero. En este sentido, la ventaja de Michetti sobre Rodríguez Larreta es considerable en cuanto a imagen positiva y a intención de voto. Aunque también es cierto que en las últimas encuestas, se acortó la brecha, principalmente, en cuanto al nivel de conocimiento que la gente tiene de Larreta que venía postergado.

El problema sin embargo sigue siendo el ballotage, que en la Ciudad es inevitable ya que ninguno de los posibles candidatos está ni siquiera cerca del 50% de votos que se requiere para ganar en primera vuelta. Y es en la segunda vuelta donde Larreta prácticamente no pasa ningún escenario, mientras que Michetti triunfa en casi todas las opciones.

Macri viene estirando la definición de su sucesor y sobre él se centra ahora la presión de su círculo más íntimo –encabezado por su amigo personal Nicolás “Nicky” Caputo- quien le recomienda que no demore la decisión porque este retraso ya empezó a provocar un intenso desgaste en muchas áreas de gobierno y en el bloque oficialista de la Legislatura.

Candidatos opuestos

Rodríguez Larreta es “el alumno aplicado”, que viene siguiendo paso a paso todos los consejos de sus asesores para “suavizar” su imagen y aumentar intención de voto y conocimiento. Inauguraciones, actos “populares” como por ejemplo el descubrimiento de un mural de Sandro, camisa sin corbata y hasta una barba algo desprolija.

"Horacio hace todo lo que le dicen y labura sin parar, hoy el 80 por ciento del gobierno lo maneja él", reconocen sus seguidores, que sin embargo se lamentan de la enorme dificutad que tiene el jefe de Gabinete porteño para traducir esa formidable voluntad política en intención de voto.

Michetti es casi la contracara perfecta. Dueña de un carisma natural, le alcanza con mechar aquí y allá brever apariciones mediáticas para mantenerse vigente.

Sin embargo, en el entorno de Macri depierta enorme preocupación por su “desapego” a la gestión y por su gusto por los viajes por el mundo. Por caso, luego de regresar de España –donde visitó al ex presidente José María Aznar, junto al diputado Federico Pinedo- hace diez días, la semana pasada se fue unos días a Estados Unidos. Y hasta se habla de un próximo viaje a Europa.

Como sea, este último viaje no pasó desapercibido y generó muchos comentarios y malhumor en las huestes larretistas. Desde el entorno de la diputada aclararon que viajó tres días a Miami a realizarse unos estudios de columna, por una posible intervención que tal vez se deba realizar en 2011.

Un vicejefe ejecutivo

“Mauricio Macri tiene un liderazgo gerencial, en cambio yo soy una líder motivacional”, explicaba el año pasado Gabriela Michetti, en entrevistas periodísticas. Es que este punto es el eje del conflicto de la sucesión, porque Macri sabe del desconocimiento de la diputada por los manejos de la gestión; un espacio que le ha sido relegado a Rodríguez Larreta, quien lo domina con seguridad.

El jefe de Gobierno incluso acordó con Michetti un encuentro semanal para que ella se vaya "interiorizando" de la gestión. Sin demasiado éxito. Las reuniones técnicas la aburren y suele despachar a los ministros con un "quedate tranquilo que te voy a mantener en mi gabinete", cuando no llega tarde o directamente se pega el faltazo.

Por ese motivo, es que en los últimos días –y luego de consultas y mediciones en la que se probaron diferentes candidatos que dieran con el requisito de "ejecutivos"- se habla con más intensidad de dos posibles vicejefes: el presidente del bloque en Diputados, Federico Pinedo y el ministro de Espacio Público, Diego Santilli. También se suman a esas versiones el ministro de Hacienda Néstor Grindetti y el jefe de bloque Cristian Ritondo.

Lo que en principio estaría descartado es que lleve un vice extra partidario, como en algún momento se mencionó a Juan Carr o el rabino Sergio Bergman. "Los mandamos a medir y no suman nada, así que la idea que prevalece es ir con un vice propio", afirmó a LPO una fuente del PRO.

Según pudo saber LPO, Pinedo se encontraría más reacio a compartir una fórmula y prefiere conservar rol de jefe de bloque en el Congreso nacional. Para Santilli, en cambio, sería un logro en su carrera política y a su vez, retomaría el control de la Legislatura porteña.

Entre los fuertes rumores, se habla de que Michetti querría llevar al actual ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, como su jefe de gabinete. “Hace algo de un mes y medio, Gabriela lo defendió muy fuerte cuando Macri pensó en pedirle la renuncia; pero decir que lo ubicaría en ese lugar es altamente improbable”, responden dos de sus principales asesores.

Desde el larretismo todavía no pierden las esperanzas de un llamado a internas, aunque con el correr de las semanas, esa posibilidad se aleja. Pero hasta el momento, “por consenso” y “en marzo o abril”, son las únicas respuestas que se escuchan por los pasillos del PRO cuando se pregunta por definiciones.

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