Los presidenciables de la UCR, uno por uno

Hace un año el principal partido de la oposición en Argentina, la UCR, tenía un sólo precandidato presidencial, el actual vicepresidente Julio Cobos, gran favorito para ganar las elecciones de 2011. Pero en los últimos seis meses la estrella de Cobos ha declinado, mientras ascendieron dos nuevas en el firmamento radical, Ricardo Alfonsín y el presidente del partido, Ernesto Sanz
El último en empezar a perfilarse ha sido precisamente Ernesto Sanz, quien como Alfonsín es bien visto por los socialistas y es aceptado por todas las tendencias dentro del radicalismo.

Sanz no se declara precandidato pero ha lanzado ya varios guiños: “hasta ahora hay dos candidatos, (Julio) Cobos y (Ricardo) Alfonsín pero tampoco significa que sean los únicos. No sé si puedo ser yo o quien sea…no voy a decir no a quienes me postulan”.

Ernesto Sanz, el candidato de la unidad

Su precandidatura ha empezado a emerger ante la pelea descarnada entre cobistas y alfonsinistas como explica el analista de Clarín, Eduardo van der Kooy: “hay radicales que conjeturan que, depende de cómo evolucione la situación, ni Alfonsín ni Cobos serían los candidatos puestos: ¿asomaría en ese caso el senador Ernesto Sanz?”.

De hecho, propone la creación de un amplio frente progresista y privilegia la unidad partidaria: “con el socialismo, el GEN y todos aquellos que comulguen con nuestras propuestas e ideas, tenemos un enorme desafío por delante, el de seguir construyendo un frente progresista en la Argentina”.

Sanz, como presidente del radicalismo, aspira a evitar que se produzca una nueva sangría en este partido como las que ha ido ocurriendo desde 2001 (las escisiones de Elisa Carrió, la de Ricardo López Murphy, la de los radicales k de Julio Cobos o la del GEN de Margarita Stolbizer).

Por eso asegura que “hace bastante tiempo, desde el radicalismo, decidimos dejar de lado cualquier escenario de diferencias porque nos retrasa, nos quita energía y hace tiempo que estamos en un escenario de construcción, cuestiones positivas, coincidencias”.

Sin embargo, Sanz sí ha puesto un límite a esa unión, Elisa Carrió: “el radicalismo tiene una visión de construcción permanente, y no puede andar cerrando puertas, pero lo que ocurrió la semana pasada, cuando Carrió difamó de manera destemplada y mentirosa a nuestro partido, hace que esa puerta se entorne cada vez más…lo lamento porque todos los días estamos enviando mensajes de construcción a todos aquellos que tengan las mismas bases ideológicas de la UCR”.

Sanz, cuyo gran handicap es que se trata de una figura poco conocida a escala nacional, propone que la UCR defina lo antes posible su propuesta: “candidatos, programas o alianzas no debería pasar mas de marzo -dijo-. Esa ley (la de Internas Abiertas, que fija las candidaturas para agosto) es una trampa para los que no son oficialistas. Fue hecha por Néstor Kirchner pensando en su propia candidatura”.

Ricardo Alfonsín, ya en plena campaña

Frente a la prudencia de Sanz y al mutismo de Cobos, quien ya se encuentra en plena campaña es Ricardo Alfonsín. El viernes 3 diciembre anunciará su precandidatura en un acto masivo en plena Avenida de Mayo: “el 3 de diciembre los radicales vamos a ganar las calles de la Ciudad de Buenos Aires, vamos a demostrar que se despertó el gigante dormido, la Unión Cívica Radical, que va a ganar las elecciones del 2011, para lograr la democracia social”.

Aupado al estrellato tras el duelo nacional desatado por la muerte de su padre en 2009 y su victoria en las internas de la UCR de la provincia de Buenos Aires (2010), Alfonsín encarna a los sectores situados en el centroizquierda.

De hecho, el Partido Socialista sólo concibe una alianza con la UCR con Alfonsín de candidato presidencial y Hermes Binner (el gobernador socialista de Santa Fe) como candidato a vicepresidente. Los socialistas no se sentirían tan cómodos con Cobos de candidato.

Binner defiende la creación de un frente progresista con Alfonsín a la cabeza: “hay una mesa de diálogo que se puede engrosar con la participación de otros sectores…el que más tiene participación es el sector de Ricardo Alfonsín”.

Por eso, el socialismo, que tiene su propio congreso en marzo, presiona para que los radicales celebren su interna ese mes, no vaya a ser que el PS ratifique su alianza con la UCR en marzo y en agosto (fecha en la que están prevista las internas del radicalismo) este partido elija a Cobos como candidato.

Alfonsín y su entorno también sostienen que las internas deben ser en marzo y no en agosto como defiende el cobismo, que desea mantener el mayor tiempo posible a su líder como vicepresidente.

Guerra civil en el radicalismo

Pero la pelea por la fecha de las internas no es lo único que divide a cobistas y alfonsinistas. La mutua rivalidad ha desencadenado que las bancadas de la Cáma de Diputados y el Senado se hayan fracturado.

En el Senado, el cobismo trata de desplazas a Gerardo Morales como líder de la bancada. En Diputados, el cobista Oscar Aguad fue sustituido por el alfonsinista Ricardo Gil Lavedra.

De todas formas, desde el radicalismo se niega que existan esos enfrentamientos. Gil Lavedra cree que los “desencuentros” entre los precandidatos presidenciales del sector, Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, “están sobredimensionados”: “(Si bien) es cierto que estamos en un proceso de recuperación, me parece que los desencuentros están sobredimensionados.

Esta guerra civil en el radicalismo debilita a Cobos y Alfonsín como señala el analista de La Nación, Joaquín Morales Solá: “el conflicto de Cobos es que se está quedando sin dirigentes y sin apoyo social. Fue el emergente de un “no” a Néstor Kirchner, pero Kirchner ha muerto. Ricardo Alfonsín es un hombre simpático para la sociedad, pero ésta no le reconoce todavía atributos presidenciales”.

En el cobismo no todos están de acuerdo con la táctica de esperar y mantener un perfil bajo. Óscar Aguad, hombre fuerte de los diputados radicales, pidió a Cobos definiciones: “no le estoy diciendo que se baje de la candidatura o que renuncie a la vicepresidencia, sino que se lance, porque si quiere ser presidente en 2011 tiene que apurar los tiempos”.

Cobos, sin embargo, sigue manteniendo ese perfil bajo, agudizado aún más desde la muerte de Néstor Kirchner. Uno de sus hombres más cercano, el intendente de Junín, Julio Meoni, lo explicaba así: ”Cobos tuvo el respeto que nadie cumplió durante la muerte de Kirchner y dejó las cuestiones partidarias de lado, como exigía el momento”.

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