Tras el Pacto de Padua, esperan adhesiones en todo el país. Mañana van a Santa Teresita.
Sin jefes, sin gobernador ni presidente, los intendentes peronistas quedaron al tope de la cadena de mando y se lanzaron a juntarse en grupos.
El de la “renovación dialoguista” amigo de María Eugenia Vidal, que vino a reemplazar el viejo Grupo de los 8, ahora se amplió y ya empiezan a llamarse entre ellos Los 12 Apóstoles, por ser alcaldes que siguen los preceptos del Papa Francisco.
Hubo una incorporación de peso: la líder de La Matanza, Verónica Magario, que entra en el perfil por ser católica, justicialista y de la nueva camada de intendentes.
Magario se interesó por el proyecto e incluso colaboró en la confección del documento que firmaron el lunes, celebrado con el nombre de Pacto de San Antonio de Padua.
No obstante, la matancera se mantiene por ahora como una tenaz opositora a Vidal, mientras el resto del grupo tiende a ser más condescendiente con la gobernadora del PRO.
El Pacto de Padua fue punteado entre los café de descanso que dejaban las reuniones en la Legislatura, donde se negoció el endeudamiento de Vidal, el primero de los laureles de este grupo de intendentes, que lograron absorber recursos para los pagos chicos.
El bautismo de fuego fue el encuentro de esta semana en el convento de los franciscanos, en Merlo, donde asistieron el anfitrión Gustavo Menéndez, Gabriel Katopodis, Martín Insaurralde, Eduardo “Bali” Bucca, Verónica Magario, Ariel Sujarchuk, Juan Zabaleta, Fernando Gray y Leonardo Nardini.
No pudo estar Mariano Cascallares, socio también del grupo, mientras el barón de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y el camporista de Moreno, Walter Festa, adhirieron a la iniciativa pero no estuvieron en la foto.
Ya le dieron una copia certificada del documento al obispo Fernando Maletti, para que éste interceda ante el Sumo Pontífice, el último destinatario.
Pero todavía no enviarán el documento a Roma. Van a esperar un poco más, porque tras la difusión del evento llovieron los tubazos de intendentes de Tucumán, Mendoza, Chaco, Misiones, entre otras provincias. Se sabe, a Francisco se le pegan los políticos.
Mañana, Los 12 Apóstoles irán a la cumbre del peronismo en Santa Teresita, donde esperan sumar más adhesiones. El eje que los convoca son los preceptos que el Papa le reclama a todos los alcaldes del mundo: lucha contra el narcotráfico y contra el trabajo infantil, y una gestión cuidadosa del medio ambiente.
En rigor, el grupo por ahora no tiene nombre y hasta acaso los propios intendentes no quieran ponerle uno, pero lo cierto es que desde el Grupo de los Ocho del massismo y luego la conformación de Los Oktubres que no surgía un espacio de intendentes de estas características, sobre todo porque algunos de ellos vienen de jubilar a los históricos barones del Conurbano y sin duda enfrentan ahora un nuevo escenario político.
“Lo cierto es que nos estamos juntando para ayudarnos. La interna peronista no lo atraviesa, estamos con los temas de gestión –se ataja uno de ellos en diálogo con LPO-. Hay una necesidad de encontrarse para hacer gestiones de conjunto”, repite.
“El Pacto de Padua no es cerrado a los intendentes del justicialismo, todo intendente que se comprometa a trabajar el tema puede ser parte –informa otro jefe comunal a este medio-. Lo hemos arrancado nosotros, pero no somos los dueños. Sólo vinimos a entronizar una idea, la de seguir los preceptos de Francisco”.
Su principal referencia es Daniel Scioli, explican. El presidente honorario de la Fundación Dar piensa ir como senador en 2017.
Le atribuyen liderazgo al ex gobernador por los millones de votos que sacó en 2015 y también por su perfil dialoguista y componedor. Por lo pronto, su buena imagen augura la llegada de muchos concejales y legisladores en las próximas elecciones.
Sin embargo, por lo bajo admiten que será difícil posicionar al ex motonauta como líder de una renovación peronista.















Comentá la nota