Martín Insaurralde y Alberto Descalzo designaron herederos en sus intendencias, pero igual se postulan para marcar presencia

Martín Insaurralde y Alberto Descalzo designaron herederos en sus intendencias, pero igual se postulan para marcar presencia

Los jefes de Lomas de Zamora e Ituzaingó no buscarán la reelección, pero se anotaron como primeros concejales en las listas de Federico Otermín y Pablo Descalzo

 

Javier Fuego Simondet

Martín Insaurralde y Alberto Descalzo no buscarán la reelección y eligieron como sucesores a Federico Otermín y Pablo Descalzo, respectivamente, pero igual estarán al tope de las listas de sus distritos, Lomas de Zamora e Ituzaingó. El jefe de Gabinete bonaerense (de licencia municipal en Lomas) y el intendente de Ituzaingó son los primeros candidatos a concejales en las nóminas de sus alfiles. Así, quedan como primera alternativa de sucesión en caso de que sus hombres de confianza ganen la elección y deban dejar el cargo por algún motivo.

La mirada oficialista sobre esta estrategia electoral es que buscan marcar presencia y mostrar que no dejarán sus distritos, a pesar de no intentar un nuevo mandato. Con matices, sus opositores también consideran que son muestras de poder, aunque especulan con que las realizan para disimular situaciones de debilidad.

En el oficialismo de Lomas de Zamora destacan que “mientras todos dejan parientes, Insaurralde construyó equipo”, indican que Otermín, actual presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, “es su mano derecha” y explican que la candidatura de Insaurralde a concejal es “para decir que es parte, que con Otermín son lo mismo”.

“No lo hace para sumar votos con su presencia en la boleta”, descartan cerca del jefe de Gabinete de Axel Kicillof, a quien hoy reemplaza en la intendencia Marina Lesci. La asunción de la banca de concejal para la que se postula Insaurralde es una incógnita. Según pudo saber LA NACION, eso dependerá de cómo quede distribuido un eventual nuevo gabinete de Kicillof si el gobernador resulta reelecto.

Insaurralde gobierna en Lomas de Zamora desde 2009, cuando accedió a la intendencia en reemplazo del renunciante Jorge Rossi. Ganó las elecciones de 2011, 2015 y 2019. “Se podría candidatear de vuelta, lleva 14 años gobernando, pero no está desgastado. Cree en el trasvasamiento generacional”, argumentan fuentes al tanto de los movimientos del lomense, socio político clave de Máximo Kirchner en la provincia de Buenos Aires.

En la oposición de Lomas señalan a LA NACION que la jugada de Insaurralde es “un gesto de debilidad”. Indican que el jefe de Gabinete bonaerense, “hasta el sábado del cierre de listas, era candidato a vicegobernador, pero quedó a la defensiva y tratando de darle su sello al candidato a intendente”. Vaticinan una elección más disputada en Lomas que las anteriores y advierten que eso puede ser un motivo de inquietud para el cacique de peronista. “Si gana, gana él; si pierde, pierde Federico. La ve difícil, pero no se puede borrar del todo y le trata de insuflar con el apellido”, analizan.

“Hacer cosas juntos”

Alberto Descalzo es el único intendente que tuvo Ituzaingó desde su creación como municipio, en 1995. Tras 28 años de mandato, esta vez no será candidato y en ese lugar estará su hijo, Pablo Descalzo, que es jefe de Gabinete municipal. “Hasta hace poco, el pecado era tener 28 años de intendente. Tenía decidido que venga gente más joven, le tocó a Pablo, que está preparado para ser mejor intendente que yo”, afirma el intendente de Ituzaingó, en diálogo con LA NACION.

“Ha recorrido el municipio en distintos cargos, no es candidato solo por ser mi hijo”, plantea Descalzo sobre el postulante a sucederlo. El jefe comunal peronista niega que se haya ubicado como primer concejal para estar en la primera línea de reemplazo del intendente. “Es algo que se dio. Le tengo mucha confianza a Pablo, venimos trabajando los dos hace mucho tiempo. Tiene que ver con hacer cosas juntos”, justifica. “Participar en la campaña es importante. Voy a ser concejal o lo que se necesite en el municipio”, agrega Descalzo.

En las filas de Juntos por el Cambio en Ituzaingó analizan el movimiento electoral de Descalzo como un gesto interno para el peronismo local. “Es para ordenar a la tropa, un mensaje para los que querían interna o los que no reconocen el liderazgo de quien dejaron al frente de la boleta”, señalan en el frente opositor. Como en Lomas de Zamora, prevén una puja pareja con la boleta oficialista.

Comentá la nota