Nadie se sorprende. Lilita, despechada, soberbia, encerrada en su verdad inapelable, deja tierra arrasada en su salida de UNEN, el espacio de desunión política que remite inevitablemente a la Alianza...
Nadie se salva de su despedida. Todos reciben "bendiciones" de Elisa Carrió, que llama a TN para hacer su standp up delivery. Bonelli se va hasta la casa para tener la exclusiva, que ya está pautada. TN es una sucursal más de UNEN, para definir en cada set los pasos que da el espacio político...
Ahora parece que nada queda. Lilita los aniquiló, anticipando la derrota inevitable. En su huida, hay tiempo para denostar parejo a Massa, a todo el peronismo, a Cristina, a quién se cruce...
Lilita hace todos los esfuerzos posibles por volver a aquel 1,76% de las elecciones de 2011. Y la oposición toda le sigue el juego, está más para un programa de chimentos de la tarde que para un programa político. Pino y Cobos desfilan por los programas de TN para que Castro, Tenembaum y otros los abofeteen en público. Longobardi, Lanata y Leuco despedazan a la oposición a diario en Radio Mitre. Los juntan a todos en un balde. Por inútiles e incapaces para hacer lo que hay que hacer. Lo hacen con la impunidad del gerente de área que tiene órdenes precisas del patrón: Pegarles por incapaces, por no poder rejuntarse y ganar, y punto, y callarse, y dejar que Macri o Massa diriman esto en segunda vuelta. No lo lograron.
La comparación entre unos y otros pre candidatos es abismal, increíble. Mientras desde UNEN bailan esta danza loca de Lilita, dicen y se desdicen a cada momento, y no les sale una sola idea coherente sobre que tipo de país quieren; los pre candidatos del Frente para la Victoria alternan gestión, campaña y no agresión. Scioli, todavía con deudas en educación y en salud, sigue construyendo poder federal. Rossi, Taiana, Randazzo y Domínguez recorren el país, muestran las cartas con claridad y continúan en sus cargos. Defensa, transporte, documentos, militancia, congreso, debates y la convicción de ser continuadores de un modelo de país, con sus matices y sus personalidades. Decidirá la gente, que aguarda también los gestos de Cristina.
Cristina. "Esa mujer", la peor de todas, un mal para el país. Algunos no se dieron cuenta y el 49% de los argentinos juzga de manera positiva su gobierno. Y más del 35% votaría al candidato del Frente para la Victoria o de la presidenta, que es lo mismo.
Destrato y ninguneo. El que tienen todos aquellos que, todavía en el terreno de la soberbia, no registran siquiera la voluntad de millones: Seguir y profundizar este modelo de país. Ya sufrieron en el 55, en el 76, confiaron en el 89, se sintieron engañados, y padecieron el 2001.
Aprendieron la lección, y no quieren más improvisados, tibios, incapaces, y rejuntes.
Hoy entendieron los signos de los tiempos. Parece que para los críticos la adhesión a Cristina se sostiene a fuerza de planes, subsidios, complicidades y empleo público. Nada más alejado de la realidad.
Hay millones que critican los errores, la mala comunicación, figuras como Boudou y D´elia, la falta de explicaciones, la prepotencia en el trato. Pero también valoran decisiones valientes y puño firme en la tormenta. Y logros, que están por encima del "viento de cola".
Esos millones de argentinos que, con más o menos pasión, acompañan al gobierno, merecen mejor trato y respeto por parte de la oposición, y de los comunicadores y medios críticos. Invisibilizan e ignoran al 40% de los votantes. Y son tan argentinos, tan ciudadanos, como aquellos que se permiten salir a cacerolear porque no pueden comprar todos los dólares que quieren.
Especulan preocupados los periodistas críticos del gobierno con el triunfo K en primera vuelta. La salida de Lilita, con escándalo incluído, los pone en alerta: Si el ganador K de las PASO, suma 40 puntos, y el segundo queda a más de 10, se termino todo. Chau segunda vuelta. Habrá proyecto para rato. Parece que el fin de ciclo no llega nunca...
La oposición especula con que 6 de cada 10 argentinos quieren ese fin de ciclo. ¿Para reemplazarlo por que? ¿Que otro proyecto de país hay en el escenario? Ojo amigos. En Brasil decían lo mismo, y Dilma Rousseff superó la barrera del 50%...
Nadie tiene la verdad absoluta. Pero a esta altura del partido, sería bueno que algunos reflexionen, y se pregunten porque, a pesar de las operaciones, de los golpes, de las presiones, de los medios, la justicia, el campo y los empresarios en contra, Cristina sigue siendo la figura política más destacada, más reconocida, más preparada, y con mayor caudal de votos.
No puede ser presidenta, y no lo será. Pero seguirá siendo líder. Eso no se acaba de un día para el otro. Y está legitimada por millones de argentinos. Seguirá al frente de este proyecto político. Y tal vez, como Michelle Bachelet, regrese al poder. Solo el pueblo lo decidirá...














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