La habilitación de las listas de adhesión o colectoras, tanto a nivel nacional como provincial, comienza a definir de a poco el escenario para las próximas elecciones de octubre.
Así, tanto en el kirchnerismo como en varias fuerzas del arco opositor, la idea de las listas colectoras empieza a aparecer como una alternativa para dirimir internas imposibles de solucionar por consenso, pero que sus participantes no quieren llevar a las primarias.
Aunque no es el único, claramente el kirchnerismo es el espacio con mayor concentración de colectoras por metro cuadrado.
En principio, la postulación a la gobernación de Martín Sabbtella para competir con Daniel Scioli –ambos con la candidatura presidencial de Cristina Fernández- le dio certeza a los sectores locales encuadrados en el Nuevo Encuentro del moronense.
La médica Mirta Ortega Sanz, líder sindical de los profesionales del hospital municipal, aspira a quedarse con la cabeza de la lista.
Ortega Sanz representa al Partido Solidario (PSOL) de Carlos Heller, una de las fuerzas integrantes del NE, pero no la única. Sectores de la CTA también vienen trabajando en ese espacio político y no descartan buscar sus propios candidatos.
Ayer, en una entrevista radial, la médica se mostró entusiasmada. “En el oficialismo dicen que el proyecto nacional tiene una sola lista, la de Cristina, Scioli y Zúccaro, pero eso fue verdad sólo hasta el viernes, cuando se reglamentaron las listas de adhesión”.
La médica calificó la idea de las colectoras como “una genialidad” de Néstor Kirchner “para evitar que se repita el escenario del 2009”, cuando algunos intendentes –entre ellos el pilarense Humberto Zúccaro-, sacaron más votos que la lista nacional, lo que claramente demostró un corte de boleta en contra del kirchnerismo.
El jueves, durante un acto con Scioli en Derqui, Zúccaro había criticado públicamente a Sabbatella, al tiempo que les pidió a sus militantes “no dejarse correr por izquierda por alguien que hasta hace poco estaba en el Partido Comunista”.
La hora de armar
Dentro de las agrupaciones kirchneristas que no quieren sacar los pies del plato peronista, son varias que aspiran a encabezar una colectora que compita con Zúccaro pero llevando a Cristina y a Scioli en la boleta.
Uno es Fabián Pitronaci, que ya hizo públicas sus aspiraciones con el apoyo del intendente de José C. Paz, Mario Ishii. Pero no es el único.
Santiago Laurent de la Güemes, o Juan Luna, del Movimiento Evita, cuentan con pergaminos propios y aspiraciones concretas de seguir el camino de la colectora.
Además, diversas agrupaciones K analizan por días el abanico de opciones que, básicamente, se abre en dos: presentar una colectora local o bien salir a disputar la interna con Zúccaro para quedarse con la representación oficial del Frente para la Victoria. Esa última opción, sin embargo, obliga a obtener un 25% de los votos en las primarias para poder integrar la lista, un porcentaje que ninguno de los dirigentes sueña aunque sea con arañarle al intendente.
Las propias diferencias que el armado va dibujando comenzaron ya a arrojar consecuencias. La más notoria fue la suspensión por tiempo indeterminado de las reuniones de la llamada Mesa K, integrada por la mayoría de las agrupaciones no zuccaristas. Aunque nadie habla de ruptura, todos admiten que es muy difícil mantener el entramado a pesar de las diferencias que la coyuntura electoral van sanando a la luz.
Opositores
Pero el territorio de las listas colectoras no es exclusivo del kirchnerismo. Un escenario cada vez más poblado de candidatos tienta a varios dentro del Peronismo Federal a elegir el mismo camino.
Por ahora, nadie lo dice con todas las letras, pero algunos ya juegan con la idea. Como el duhaldista César Ortega, quien ratificó ayer su intención de ser candidato más allá de las decisiones de los dirigentes nacionales de su espacio.
Entusiasmado con una posible alianza entre Eduardo Duhalde y Mauricio Macri, Ortega, celebró los contacto entre su referente, Graciela Camaño, con Jorge Macri, el primo bonaerense del Jefe de Gobierno porteño.
De todos modos, la aparición de Adrián Chanteiro por el Duhaldismo y de Jorge Álvarez por De Narváez, sumados al siempre presente felipista Gustavo Trindade, hace que la posibilidad de las listas colectoras sea una tentación que, hoy por hoy, trasciende las fronteras del kirchnerismo.
Reforma
Qué dicen los decretos
El viernes, los gobiernos nacional y provincial reglamentaron sus leyes electorales. Y en ambos casos, incluyeron la posibilidad de las colectoras, denominadas formalmente como “listas de adhesión”.
“En las elecciones generales, las agrupaciones políticas podrán realizar acuerdos de adhesión de boletas de diferentes categorías con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias”, precisa el decreto bonaerense.
Por su parte, el que reglamenta las elecciones nacionales ve en un sentido similar: “En el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias”.














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