Ante el cierre de la planta de FATE, la Unión Industrial Argentina alertó que en los últimos dos años el sector perdió casi 65.000 puestos de trabajo y reclamó condiciones equitativas para competir. Desde Industriales Pymes Argentinos piden al gobierno por "una agenda urgente de diálogo" y medidas concretas.
La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su fuerte inquietud ante el anuncio del cierre de la planta de neumáticos FATE y advirtió que el episodio se inscribe en un proceso más amplio de deterioro del empleo manufacturero y pérdida de competitividad.
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En un comunicado oficial, la entidad fabril destacó que FATE es “una empresa de origen nacional con décadas de trayectoria en el desarrollo industrial argentino y generadora de empleo, tecnología y cadenas de valor locales”, y subrayó el impacto estructural que implica el apagado de una planta productiva.
La UIA remarcó que detrás del cierre de una fábrica “hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo”. Según la central industrial, cada planta que cesa su actividad supone la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que demandaron décadas de construcción.
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En ese marco, la entidad aportó un dato relevante: a noviembre de 2025, la industria perdió casi 65.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, lo que representa una caída del 5,4% en el empleo sectorial. Para la UIA, el cierre de FATE no puede analizarse como un hecho aislado, sino como parte de un fenómeno integral que afecta a distintos rubros manufactureros.
En particular, señaló que la industria del neumático enfrenta un escenario global de sobrecapacidad y prácticas comerciales desleales, con especial énfasis en la competencia proveniente de Asia. El comunicado aludió a situaciones de dumping, subsidios encubiertos y distorsiones sistémicas que, según la entidad, generan una competencia desigual.
Competitividad, apertura y condiciones para producir
La UIA sostuvo que las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a estos desequilibrios internacionales. En ese sentido, reclamó “igualdad de condiciones para competir” a nivel local.
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Entre los puntos centrales, la entidad enumeró la necesidad de un esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno. Según la organización, cuando esas condiciones no están dadas, “la apertura sin convergencia competitiva termina destruyendo capacidades productivas, empleo y conocimiento acumulado durante décadas”.
Al mismo tiempo, la UIA reconoció que el sector industrial tiene un desafío propio: ofrecer a los consumidores precios y calidades internacionales. Para alcanzar ese objetivo, planteó la necesidad de un esfuerzo conjunto que incluya inversión empresarial, mejora continua, capacitación, modernización laboral y un entorno macroeconómico y regulatorio que acompañe la transformación.
Finalmente, la central fabril reiteró su compromiso de trabajar junto al sector público y los trabajadores en una agenda de competitividad que permita sostener y multiplicar el entramado industrial argentino, en un contexto de creciente presión sobre la actividad manufacturera.
La postura de los Industriales Pymes Argentinos, en alerta por el cierre de FATE
En tanto, desde Industriales Pymes Argentinos también advirtieron que el cierre de Fate y la pérdida de más de 900 puestos de trabajo "constituyen una señal de alarma sobre la delicada situación que atraviesa el entramado productivo nacional".
"Expresamos nuestra profunda preocupación por el impacto social y económico que esta decisión genera en cientos de familias y en la industria argentina en su conjunto. Cada empresa que cierra no es sólo una estadística: es capacidad productiva que se pierde, inversión que se paraliza y empleo que desaparece", mencionaron.
Además, desde la entidad que coordina Daniel Rosato aseguraron que "la acumulación de cierres, la caída de la actividad y la falta de previsibilidad están empujando a numerosas industrias a una situación límite. Frente a este escenario, solicitamos al Gobierno Nacional y al Honorable Congreso de la Nación que impulsen con carácter urgente una agenda de diálogo y medidas concretas orientadas a sostener la actividad industrial, preservar el empleo y garantizar condiciones de previsibilidad que permitan a las empresas producir, invertir y crecer".
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En declaraciones a la prensa en el año 2024, Madanes Quintanilla había manifestado que el ajuste propuesto por Milei era "el más duro de la historia", sumado a la falta de apoyo a las empresas argentinas, y comparó el panorama económico con el mismo que hubo en 2001, aunque más profundo.
“Respeto mucho la inversión extranjera, pero es muy diferente la conversación con un CEO de una compañía multinacional instalada en la Argentina que con alguien que tiene una trayectoria de larga data en el país. A veces siento un cierto menosprecio al capital nacional. Es difícil que se pueda ser competitivo en un país donde el sector informal hoy está entre el 40% y el 50% de la economía”, aseguró en mayo de 2024 al canal La Fábrica del Podcast.
Asimismo, sostuvo que el plan económico llevado adelante por Luis Caputo, e impulsado por el Presidente de la Nación, afecta “gravemente” a las pymes y señaló que el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) debería promover inversiones “de manera equitativa”, contrariamente a lo que invoca. Paralelamente, cuestionó la "pasividad" de la Unión Industrial Argentina (UIA) y adjetivó a su dirigencia como “insignificante”.



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