El Gobierno busca candidatos entre ministros e intendentes

Por Martín Bravo

En la Provincia testean a Alak, a Randazzo y a los intendentes Espinoza e Insaurralde. En la Capital, a Abal Medina y Marcó del Pont. Y apuestan a Lorenzino en Chubut. Además, miden a varios secretarios.

A tres meses de la conformación de las alianzas para las elecciones legislativas, la maquinaria del Gobierno acelera su funcionamiento en varios frentes. Para armar el rompecabezas de candidatos, que irá definiendo Cristina Kirchner, el reducido núcleo que acompaña sus decisiones encargó mediciones de la mayoría de los principales funcionarios del Ejecutivo y hasta intendentes del Conurbano. Las encuestas serán determinantes para una contienda en la que el oficialismo no se guardará nada en su intento por mantener latente una reforma constitucio nal que no limite el horizonte de la Presidenta.

A Hernán Lorenzino, el ministro de Economía nacido en Puerto Madryn, lo miden en Chubut; Julio Alak, titular de la cartera de Justicia y ex intendente de La Plata, aparece como posible candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires para apuntalar a Alicia Kirchner; a Juan Carlos Fábrega, titular del Banco Nación, lo testean en Mendoza y ya aumenta sus apariciones públicas en ese distrito; para llenar el casillero de la Capital, uno de los más adversos para el kirchnerismo, se acumulan como posibles piezas Mercedes Marcó del Pont –titular del Banco Central– y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, con los ministros que suenan hace rato –Nilda Garré, de Seguridad, y Carlos Tomada, de Trabajo– y Martín Sabbatella, el titular del AFSCA medido en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires. Dos secretarios, Martín Fresneda –Derechos Humanos– y Alejandro Ramos –Transporte– suman chances en Córdoba y Santa Fe: el primero para encabezar (la alternativa es Carolina Scotto, rectora de la UNC) y el segundo para reforzar la boleta con Jorge Obeid y posiblemente Agustín Rossi.

Cristina tendrá la última palabra (el cierre de listas será el 22 de junio) y los movimientos son coordinados por Carlos Zannini y los referentes de Unidos y Organizados.

Si se confirma al menos una parte de estas candidaturas, la Presidenta tendrá que rearmar en buena medida el Gabinete. La alternativa, mantener a los funcionarios en sus cargos sin que asuman en el Congreso, genera rechazo en el propio oficialismo por remitir a las testimoniales de 2009, una maniobra que terminó en derrota electoral.

“Difícil que se repita ese esquema. Podrá ser en algún caso aislado que no asuma, y que en otros funcione como una salida decorosa, como Aníbal en 2011”, contó un legislador con llegada a la Casa Rosada. En el último turno electoral salieron del Gabinete Amado Boudou, Aníbal Fernández y Julián Domínguez.

La principal apuesta será, otra vez, la provincia de Buenos Aires, la candidatura de Alicia Kirchner (“no está confirmada, pero difícil que Cristina le regale esa victoria a otro apellido”, dijo otro diputado oficialista), sigue corriendo con ventaja. Para apuntalarla, aparecieron e los nombres de los intendentes Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Fernando Espinoza (La Matanza), como candidatos a ocupar un lugar en la lista. La Presidenta le pondrá el cuerpo a la campaña. Las pintadas “Cristina 2013”, desde esta semana en los alrededores de La Plata, tal vez funcionen como anuncio.

Para reunir en Diputados los dos tercios necesarios para impulsar una reforma constitucional, el kirchnerismo debería repetir los resultados de 2011. El objetivo será superar el 40% (renovará las bancas de la derrota de 2009) y llegar con un clima de victoria.

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