Empieza el tratamiento de los candidatos a la Corte, que se votaría a principios de marzo.
El Gobierno logró el compromiso que necesitaba para lograr hoy el quórum en el arranque de las sesiones extraordinarias del Senado. Marcos Peña y Gabriela Michetti tuvieron ayer el primer diálogo con los jefes de bloques de la Cámara alta, que dieron el visto bueno para sentarse en sus bancas para comenzar a tratar los pliegos para los nombramientos de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz como jueces de la Corte Suprema.
En una conferencia conjunta, el jefe de Gabinete y la titular del Senado analizaron como “muy positivo” el encuentro que inició una instancia de diálogo con los distintos titulares de los bloques parlamentarios. En una crítica a la gestión anterior se recalcó que “hacía mucho tiempo que no se hacía un encuentro así en la Casa Rosada”, y resaltaron la metodología del diálogo como “una nueva forma de gobernar”.
A la mesa de la jefatura de Gabinete se sentaron el jefe de la bancada kirchnerista, Miguel Angel Pichetto, junto al vice, José Mayans y la senadora del mismo bloque Marina Riofrío. Por parte del radicalismo estuvo Angel Rozas; del macrismo asistió Laura Rodríguez Machado; de Proyecto Sur, Pino Solanas, y Magdalena Odarda de la Coalición Cívica-ARI. Además se sumaron el cordobés Carlos Caserio, el chubutense Alfredo Luenzo y el pampeano Daniel Lovera, alineados con el Frente Renovador.
En la primera sesión del Senado, además del tratamiento de los pliegos de la Corte, se formarán las comisiones de Acuerdo y de los DNU. Este último traerá conflicto porque se analizarán todos los decretos de necesidad y urgencia emitidos por el Poder Ejecutivo en sus dos meses de gestión. Luego se avanzará en los ascensos de los militares y el nombramiento de los embajadores políticos. Según explicó Michetti, el tema de los jueces del máximo tribunal primero tiene una instancia de audiencias y estiman que llegará al recinto para el “2 o 3 de marzo”, luego de que el presidente Mauricio Macri inaugure las sesiones ordinarias del Congreso. El Gobierno necesita de los dos tercios de la Cámara para aprobar los pliegos, por lo que en las últimas semanas aceleraron las reuniones con opositores en busca de adhesiones.
Cada uno de los senadores que llegaron a Balcarce 50 planteó los proyectos de interés de sus bloques. Pino Solanas insistió en varias ocasiones un proyecto para quitar el subsidio a la producción petrolera, una idea que también apoya el Ejecutivo. El kirchnerista Pichetto aprovechó para deslizar una crítica por la tardanza del Gobierno a convocar a extraordinarias. En la lista de proyectos que expusieron sobre la mesa se sumaron la ley de acceso a la información pública, la reforma política, y cuestiones vinculadas a la educación, el narcotráfico y el medioambiente.
La reunión de ayer sirvió como primer gesto de la Casa Rosada para llegar con un buen clima al Senado y comenzar a tratar los proyectos que interesan al Ejecutivo. En política no está todo dicho. El Gobierno igual espera atento la reacción del kirchnerismo.










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