Estrategias suicidas

Estrategias suicidas

Las polémicas elecciones en Santa Fe dejaron mucha tela para cortar, en un escenario donde la oposición parece estar sin brújula. En efecto, en el macrismo deberían estar haciendo una profunda autocrítica ya que de haber ganado las PASO en territorio santafesino, superando incluso a los sufragios acumulados por los dos candidatos que presentó la alianza que gobierna esa provincia desde el año 2007, ahora quedó en segundo lugar en el escrutinio provisorio y tuvo que salir a reclamar que se cuente voto por voto.

El macrismo incluso retrocedió respecto al porcentaje que obtuvo hace cuatro años en Santa Fe, cuando el humorista Miguel del Sel también quedó segundo, con el 35,2%. El último fin de semana sacó cinco puntos porcentuales menos, pese al respaldo explícito que tuvo el ex Midachi del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, que viajó a Santa Fe con el objetivo de que celebrar una victoria y terminó pidiendo cautela, informando resultados en base a mesas testigos que no pudieron ser corroborados.

La estrategia de campaña del macrismo pareciera estar destinada a que el jefe de gobierno porteño pierda. Sólo así puede entenderse el motivo por el cual evitan ampliar su base de sustentación en la provincia de Buenos Aires, que concentra el 40% del padrón electoral, impulsando la candidatura a gobernadora de María Eugenia Vidal, que ni siquiera le hace sombra al aparato del PJ bonaerense. Y poniendo armadores políticos que sólo conocen la provincia a través de fotos. Por ejemplo, en la Tercera Sección, que es la región bonaerense con mayor cantidad de electores, uno de los armadores macristas es Federico Salvai, un legislador porteño de 38 años, nacido en Salta, a quien muchos de los socios políticos del jefe de gobierno porteño le cuestionan su “perfil gorila”.

Salvai fue funcionario de Vidal en la vicejefatura de gobierno porteño y es el marido de la ministra de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires, Carolina Stanley, la sucesora de Vidal en esa repartición. La familia Stanley durante años estuvo vinculada con el kirchnerismo: Carolina es la hija del banquero Guillermo Stanley, que fue parte del Citybank en los años ´90 y actualmente es director del Banco Macro. Recordemos que esta entidad bancaria, presidida por Guillermo Brito, representó el sector de la patria financiera más cercano a Néstor Kirchner, lo que le permitió quedarse con negocios multimillonarios vinculados la Anses tras la eliminación de las AFJP. Brito era un habitué a los actos públicos de Néstor y por pedido del expresidente fue el principal sponsor del club de sus amores: Racing Club.

El socialismo, que integra el denominado espacio progresista y gobierna Santa Fe, también debería replantearse su estrategia. Los resultados del último fin de semana, en caso de confirmarse, mostrarían una abrupta caída respecto al caudal electoral obtenido hace cuatro años. Tener que gestionar con poco más del 30% constituye un serio riesgo para la gobernabilidad y esa cifra demuestra que, evidentemente, la alianza que conduce esa Provincia, que es una de las más ricas del país por su potencial agroexportador, y la actividad del puerto de Rosario, tiene severas falencias de gestión. Una clara muestra del fracaso es que es el escandaloso crecimiento que ha tenido el narcotráfico en Rosario que es el bastión del socialismo.

Para intentar mantenerse en el poder, los socialistas han traicionado a propios y extraños. Hasta la propia Margarita Stolbizer, que tuvo que hacerse cargo de la candidatura presidencial del espacio progresista tras el rotundo fracaso de Hermes Binner, los está padeciendo. Incluso tuvo que tragarse el sapo de lo que significó la traición del gobernador santafesino Antonio Bonfatti, que impuso una boleta corta de diputados nacionales, que no irán colgados a la boleta de Stolbizer, con la excusa de “mantener la unidad” con la UCR y la Coalición Cívica en esa provincia, partidos que –cabe destacar- apoyan la candidatura de Macri a nivel nacional.  

Asimismo, los resultados de Santa Fe muestran que todo lo que tenga el apellido Kirchner espanta los votos de sectores independiente y moderados. De eso puede dar cuenta el justicialista Omar Perotti que logró mejorar su performance en la PASO gracias a que nadie de la Casa Rosada, quizás inspirados en la idea de que Pero-

-tti no iba a poder revertir el resultado de las primarias, bajó a Santa Fe para condicionarle la campaña. De hecho, La Cámpora presentó su propia lista de candidatos a diputados.  El único que colaboró con el intendente de Rafaela fue el gobernador bonaerense Daniel Scioli.

En ese escenario, tal como lo viene informando Hoy, Scioli debería analizar hasta qué punto le conviene aceptar incluir el apellido Kirchner en las listas, en caso de que la presidenta así se lo exija. Una eventual candidatura de Máximo o de la propia primera mandataria podría desembocar en un efecto de polarización que podría dejar al sciolismo con las manos vacías.

Insólito: Macri hace campaña con su perro

Lanzado a la campaña electoral, el Jefe de Gobierno y precandidato a Presidente Mauricio Macri presentó ayer la cuenta oficial de Twitter de su perro, Balcarce (nombre de la calle donde se constituye el domicilio de la Casa Rosada). Esta es la segunda vez que Macri utiliza su red social para mostrarse junto a su mascota. El 25 de mayo fue la presentación oficial, cuando lo caracterizó como "el perrito del PRO", junto a su hija Antonia.

No fueron pocos los que se preguntaron que el jefe de gobierno porteño, en lugar de hacer campaña con su mascota, debería estar preocupado en cómo fortalecer su alicaída estructura política en la Provincia de Buenos Aires y en otras jurisdicciones del país.

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