La legisladora aseguró que el kirchnerismo ya logró juntar los 131 votos a favor necesarios para convertir en ley los proyectos del Consejo de la Magistratura, las cámaras de casación y las cautelares; sesión maratónica que se extenderá hasta la madrugada
Mientras, unas ocho mil personas se concentran en la puerta del Congreso, en repudio a las reformas que contemplan la modificación del Consejo de la Magistratura (cuya aprobación requiere mayoría calificada de mitad más uno), la creación de tres nuevas Cámaras de Casación, y la limitación de presentación de medidas cautelares en contra el Estado.
Desde las cinco de la tarde de hoy, políticos, militantes, y ciudadanos se reunían en la puerta del parlamento argentino, en donde una pantalla de unos tres metros por tres transmite en vivo el debate en el recinto. A metros de la pantalla se encuentra una carpa blanca montada por la oposición para juntar firmas en rechazo a las reformas.
LAS REFORMAS
La creación de cámaras de casación y la limitación de las cautelares se convertirían en ley, ya que recibieron la media sanción del Senado, mientras que, de aprobarse, el proyecto que modifica el Consejo de la Magistratura debería regresar a la Cámara alta, ya que ayer el kirchnerismo realizó modificaciones menores a pedido de la Corte Suprema de Justicia.
Los cambios, recibidos con sorpresa por los diputados oficialistas y opositores, postergarán al menos dos semanas los planes del kirchnerismo, que tenía previsto sancionar todas las leyes hoy.
PRESENCIAS Y VOTOS
El Frente para la Victoria alcanzó hoy el quórum con legisladores propios y aliados y sin la presencia del titular del Afsca, Martín Sabbatella, quien se encuentra de licencia como diputado, y podría haber sido llamado si el kirchnerismo no lograba abrir la sesión.
Los diputados de extracción gremial Omar Plaini y Facundo Moyano, así como el oficialista díscolo Jorge Yoma y la esposa del gobernador santacruceño, Blanca de Peralta, no contribuyeron a formar el quórum.
El oficialismo, en cambio, contó con el apoyo de los miembros del Movimiento Popular Neuquino, incluidas las diputadas Alicia Comelli y Olga Guzmán y de los diputados del Frente Cívico de Santiago del Estero, además de Alfredo Olmedo (Salta somos Todos), Cristina Fiori y Mariana Veaute (Frente Cívico y Social de Catamarca).
EL DEBATE
Durante el debate, que se espera extenso y que podría extenderse durante la madrugada, el oficialismo volvía hacer su fuerte defensa de la iniciativa impulsada por Cristina Kirchner, mientras que la oposición lanzaba duros dardos.
La diputados kirchneristas Diana Conti y Jorge Landau, reivindicaron hoy el sistema de votación popular de los abogados, académicos, y jueces para integrar el Consejo de la Magistratura, y señalaron que es un paso esencial para democratizar la justicia.
"Queramos a nuestro pueblo y démosle todas las posibilidades de votar lo que legítimamente se merecen", dijo Conti. En su intervención Landau aseguró que en el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura se "reglamenta el procedimiento para adherir la boleta de consejeros a la de legisladores nacionales" que, afirmó "tendrá que tener la misma denominación", del frente por el que se presenta.
La oposición, por su parte, mostró sus argumentos para rechazar las iniciativas. "Los jueces se convertirán en soldados del pingüino", lanzó la diputada de Unión por Todos Patricia Bullrich. La diputada del FAP Victoria Donda advirtió que "flaco favor se hace a la democracia" con este paquete de leyes "ya que lo único que va a lograr es poner al Poder Judicial de rodillas al Poder Ejecutivo".
La diputada de Pro Laura Alonso anticipó hoy que el bloque del macrismo rechazará los proyectos y advirtió que "quienes lo voten merecen ser llamados traidores a la Patria". "Va negar el derecho a juez imparcial que tiene toda persona en la República Argentina y es inconstitucional", aseguró.
En tanto, la diputada por el GEN Margarita Stolbizer dijo que la reforma del Consejo de la Magistratura es "ineficaz, insuficiente e inconstitucional". Repudió entonces el llamado "vamos por todo" del oficialismo porque, insistió, "concibe que quien gana una elección puede quedarse con todos".
Francisco De Narváez denunció: "Basta de tratamientos exprés para leyes centrales como esta reforma judicial, porque está en juego la libertad. El límite son las próximas elecciones para poner un equilibrio en el Congreso y asumir la presidencia de la Cámara de Diputados. De esa forma vuelve el debate y el Parlamento vuelve a funcionar como tal y no como una escribanía", señaló el legislador.
FUERTES CRUCES
El debate comenzó con un duro cruce dialéctico entre las diputadas Diana Conti (Frente para la Victoria) y Elisa Carrió (Coalición Cívica), quien pidió una cuestión de privilegio contra la legisladora kirchnerista por el plenario de comisiones que encabezó ayer en el anexo.
"Que la señora Carrió, que tiene la lengua larga y filosa se la meta justo en el lugar donde va a quedar cajoneada la moción de privilegio", exclamó Conti, durante su defensa.
Durante su exposición, la diputada de la CC volvió a denunciar "un pacto espurio" entre Cristina Kirchner y el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, y dijo tener "pruebas por escrito" del supuesto acuerdo entre ambos.
Enseguida la respondió el oficialismo. El diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel calificó de "lamentable el estado de salud" de la diputada de la Coalición Cívica, señaló que "no puede alinear mucho los patitos" y la acusó de "integrar" la dictadura de Jorge Videla. Luego, el jefe del bloque de diputados del FPV, Agustín Rossi, calificó como "mentiras" las denuncias de Carrió y aseguró que "sus acusaciones no tienen fundamentos, solo la descalificación"..


















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