Cristina se mete de lleno en la campaña porteña

El Gobierno cree que Macri irá por otro mandato

Aunque no mostrará las cartas hasta el final, Cristina Kirchner monitorea con interés, pide números y juega fuerte en las elecciones porteñas. "A Néstor nunca le importó la Capital. En cambio, ahora ella le da mucho valor", confió a La Nacion un operador del kirchnerismo. La razón del súbito afán por el distrito es matemática: en el Gobierno sostienen que la Presidenta registra entre 30 y 35 por ciento de intención de voto en la Capital Federal según las encuestas que manejan.

Para un territorio esquivo, las cifras que endulzan a los funcionarios de la Casa Rosada son relevantes. Será un golpe, en ese esquema, si Mauricio Macri desiste de unificar los comicios y los desacopla de los presidenciales de octubre. El Gobierno daba por descontado que el efecto arrastre iba a beneficiar con creces al candidato kirchnerista y había en marcha una negociación para conseguir los votos en la Legislatura.

"Macri no va a unificar las elecciones porque no le conviene. El mide 15 puntos, no le da para ser presidente, y puede perder también la Capital. Va a priorizar conservar su único territorio", analizó un hombre dedicado al armado porteño del oficialismo.

En Balcarce 50 sospechan que los tironeos del jefe de gobierno por el cronograma esconden de fondo una hipótesis arriesgada: sostienen que Mauricio irá por la reelección y colocará de vice a su jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. Más tarde, si no hay fuerte oposición, intentaría lanzarse a la presidencia. ¿Cuál sería el riesgo? Que el electorado no acepte esa "candidatura testimonial", un experimento ya transitado por el kirchnerismo en la aventura bonaerense de 2009.

El Gobierno también tiene su dilema. Hasta ahora, avala una oferta múltiple de aspirantes. El favorito de la Presidenta es el ministro de Economía, Amado Boudou, que viene segundo en los sondeos, aunque acortando distancias. El candidato más instalado es el senador Daniel Filmus y también sigue en carrera el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Para el titular de la cartera laboral, según confiaron fuentes oficiales, habría un regalo a fin de año: sería premiado con la presidencia del PJ porteño.

Nadie puede afirmar, aún, cómo zanjará Cristina la disputa interna. La salida más probable, según creen los propios postulantes, es que la Presidenta elija a uno y apunte a fortalecer su posición de cara a la competencia.

Para sumar incertidumbre al panorama, en este tramo de la campaña se sumaron opciones electorales que si bien no se identifican como Frente para la Victoria, tienen sintonía con el oficialismo. La semana pasada se lanzó el ex jefe de gobierno porteño Jorge Telerman, que dará pelea como líbero, por fuera del sello kirchnerista.

Aunque todavía no hay definición, Nuevo Encuentro, el espacio de Martín Sabbatella, analiza presentar postulantes propios en la Capital. En los últimos días, circuló la versión de que la dupla de Carlos Heller y Vilma Ibarra se anotaría para competir en los comicios. Fuentes de ese sector señalaron a La Nacion que "no hay nada cerrado". El rumor salió de un comunicado del PC, expresión incluida en ese frente, y generó ruido en el conglomerado progresista.

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