A Macri le estalló la situación que va hacia una estanflación si no corrige el rumbo. Tiene tensiones sociales en varios frentes económicos y políticos y la pregunta es si podrá conducirlos. Ahora ante variables sociales que se calientan, en lugar de buscar fórmulas económicas, piensan en nuevas fórmulas electorales y se enojan los radicales.
Por Ricardo Carossino
A nadie se le puede escapar que el gobierno nacional, a pesar del apagón mediático que lo sostiene aún, está entrando en la tormenta perfecta y que no tiene los elementos necesarios para atravesarla por eso, ahora piensa más en términos electorales que en términos de gestión económica, industrial y cambiaria, para poder ganar aunque sea por un punto las legislativas de 2017.
Tarifazos que ponen de mal humor a los usuarios, sostenido aumento de más pobreza de la que había, mayor demanda de alimentos, en los comedores escolares, medidas económicas que fueron una feroz transferencia de recursos a los sectores más concentrados como el agro y la minería, un dólar diletante que no sabe cómo actuar, un ministro de Economía que no tiene idea de dónde pararse entre el libre mercado y el Estado como protector de los ciudadanos, despidos en Luz y Fuerza, UOCRA y Petroleros, suspensiones en UOM, textiles, calzados, SMATA, la CGT que busca unificarse para presionar sobre el impuesto a la ganancias, un blanqueo hecho a la medida de los evasores porque no los obliga a traer los dólares a la Argentina, sino a declararlos y pagar un 10% de impuesto, paros de ATE y CTA, conflicto con docentes, aleteos conservadores como la editorial del diario La Nación que desnuda la intención de Macri de ir a una flexibilización laboral, erogaciones del tesoro del Estado de grandes cantidades de divisas en el pago de servicios de deuda, ministros cuestionados que abren la boca y desatan huracanes en contra del gobierno, una estrategia de polarizar la corrupción K vs la alegría M que empieza a deshacerse, las frases políticamente obscenas del mismo Mauricio Macri y la inflación que no baja a pesar del menor consumo y que amenaza con un escenario de estanflación (recesión + inflación), arman el peligroso combo de una tormenta perfecta para el PRO, mirando a las elecciones de 2017.
El PRO además, prometió reducir el déficit del Estado, pero lo que hizo en realidad es ejecutar al mínimo el presupuesto y aceleró la recesión. Rodeado de asesores que fabrican silogismos contables decorados de matemática contra el “son todos chorros”, Macri sabe que debe desacelerar la recesión para ganar en 2017, pero el mercado mundial se contrajo este año 1,7 y sorpresivamente desdeña el mercado interno. Justo cuando debe revalidar su gestión tiene que pagar intereses de deuda por 3.000 millones más nuevas obligaciones del ANSES de 8.000 millones (todo en dólares) va a profundizar el déficit público (y esto no es campaña del miedo), sino una lectura de la realidad financiera y social de la Argentina en este año.
En ese escenario, el macrismo de la Provincia de Buenos Aires, ve con preocupación que las legislativas del año que viene pueden ser un revés que los ponga contra las sogas. Se sabe que cualquier porcentaje que Cambiemos saque en esa puja será ganancia neta porque no pone en juego nada (ya que todo lo anterior entró con el Frente Renovador en 2011), pero sí o sí, necesitan en las urnas un cheque en blanco de la gente para su gestión. Ese cheque sería ganar por un punto, no más, pero ganarle a todas las demás fuerzas.
Indefectiblemente, luego de haber revitalizado su impronta con la ayuda de los medios ultramacristas que tapan la realidad con la presentación de novelas de corrupción y el odio,con trolls que incitan a una clase media inoculada con una visión muy parcial de una parte de la realidad, el 2017, con o sin voto electrónico, tiene que ser la revalidación del primer año de gestión. Hablando en criollo: tu flamante esposa no puede dejarte meses después de la luna de miel. Está claro, que como dijo Mauricio Macri “se acabó la joda”, pero ¿para quién realmente?
Ante semejante encerrona política, luego de haber ganado gracias al periodismo de guerra del Grupo Clarín, como admitió el “gran editorialista argentino” Julio Blanck, Mauricio Macri está entre la espada y la pared, o como diría un economista entre el libre mercado y el Estado como protector de los intereses de los ciudadanos. Esa dicotomía es la que lo pone en un lugar incómodo para su ideología promercado, y esa incómoda situación empieza a notarse en los errores que comete y que intenta soslayar pidiendo perdón y volviendo para atrás (sólo en algunos casos, como los jueces de la corte por decreto).
No hay improvisación en Macri. Hay una manera de llevar el barco hacia un destino de mercado con monopolios para convertir a la Argentina en un país de unos pocos empresarios formadores de precios que se reparten el territorio nacional para no competir como dictan las verdaderas leyes del libre mercado que Macri y sus espónsores desoyen todo el tiempo.
En busca de una nueva fórmula
A falta de una nueva fórmula liberal de la económica que permita regular el mercado a favor de la creación de trabajo y de un equilibrio de la inflación que ya alcanza, según cifras oficiales, más del 40% interanual y que podría llegar a fin de año a casi el 60%, el gobierno nacional como el bonaerense buscan una nueva fórmula electoral que les permita sostener el polarizador relato M de Corrupción vs. Felicidad.
Política del Sur ha hablado con varias fuentes del macrismo y del Frente Renovador, porque una nueva protagonista se metió de prepo en la escena electoral y es tironeada tanto por Sergio Massa como por Mauricio Macri.
La líder del GEN, Margarita Stolbizer, que tiene gente de su espacio trabajando políticamente con el PRO tanto en Nación (Gerardo Milman), como en Provincia y los municipios donde ganaron los intendentes amarillos, parece ser la imagen que todos quieren tener en este momento.
El desgaste denunciador de Elisa Carrió, su estilo histriónico y bizarro, su elocuencia desequilibrada, sus antecedentes de “rompedora” serial de espacios políticos y su marca registrada de señalar de narco a cualquiera que la enfrente, pone al PRO en una disyuntiva de cara a las PASO 2017.
Los macristas no quieren que en una puja interna entre Carrió y Jorge Macri, la conductora de la insignificante Coalición Cívica salga a tratar de “corruptos” y “narcos” a los candidatos amarillos, sobre todo por cuestiones tapadas por los medios como los Panamá Papers. Por eso, ahora salieron a alentar la posibilidad de que en las PASO Cambiemos presente una lista unificada para senador nacional y en todo caso mandar a Carrió a las PASO con Stolbizer para diputada nacional.
Esta estrategia sería la ideal para el PRO. Carrió no tiene nada para acusar a Margarita que también tomó de manera más moderada ese estilo de hacer denuncias contra los K para tener espacio en los medios hegemónicos.
Una importantísima fuente del PRO consultada la semana en el más estricto off the record, no dudó en confiar a Política del Sur que los Macri quieren una lista de unidad encabezada por el intendente de Vicente López, Jorge Macri, armada con gente del radicalismo intercalada con la Coalición y por supuesto el PRO. Esto mismo fue ratificado en el programa radial de Política del Sur por el concejal de Avellaneda, Daniel Lewicki y por el subsecretario de Asuntos Municipales de Nación, Lucas Delfino.
De esta manera se sacan de encima a Carrió para que compita con J. Macri y se ahorran el malestar de soportar su estilo bizarro y cansador que no duda en atacar con cualquier argumento berreta a toda aquella persona que le sirva para sostener sus intereses personales dentro de la pelea que esté dando en un determinado momento. Así se tiró contra el Papa, contra Daniel Angelisi, contra Néstor Grindetti, contra el jefe de policía bonaerense, contra Ricardo Lorenzetti y sigue la lista negra de Lilitala Pistolera.
La foto que apareció de Margarita Stolbizer con Jorge Macri en un partido de básquet habla a las claras del intento del PRO de convencer a la dirigente para llevarla al molino de Mauricio Macri.
La fuente consultada por Política del Sur apostaba doble o nada, a que “Stolbizer no va a estar con Massa en 2017”, aunque tampoco aseguraba que iba a estar con el PRO. Este medio por su parte consultó una fuente de la Primera sección del Frente Renovador que increíblemente admitió “el intento del PRO de ir por Margarita”, pero aseguró a la vez que van a fallar y que Stolbizer se va a quedar con Sergio Massa.
Al ser consultado sobre esa foto J. Macri dijo: "Debe ser una de las personas que yo más admiro de la política; es como se ve, así de transparente, y siempre fue muy generosa conmigo cuando le fui a pedir consejos".
Lo mismo dijeron cerca de la líder del GEN: "Si hay un vínculo para conversar con Cambiemos es Vidal. La foto con Macri fue un accidente, una casualidad. Margarita no va a mezclar a su hijo con una actividad política", sostuvo un diputado provincial del GEN.
Adelante radicales, adelante sin parar
Más allá de los experimentos “genéticos”, a quienes el PRO empieza a provocar es a los radicales, pero sin descontar que de por medio existe una interna bonaerense que calienta a la UCR entre Daniel Salvador (el candidato de María Eugenia Vidal) y Ricardo Alfonsín (el candidato del partido).
La estrategia que se plantean en el partido oficial es que el senador de Tandil, Carlos Fernández asuma la presidencia para jugar “al policía malo” y hacer todos los reclamos que deban hacerle a la gobernadora, sin afectar la relación entre el vicegobernador y el PRO, pero en el macrismo directamente quieren quedarse con todo: dirigentes y estructura bonaerense.
La cuestión es cómo jugarán los intendentes radicales del interior de la provincia que son 40. Esos jefes comunales aún no se han expresado en ningún documento. Desde el PRO apuestan a que sigan a J. Macri sabiendo que necesitan cuidar sus pueblos y mantener una buena relación con el Ejecutivo Provincial.
De cualquier manera, Alfonsín se les paró de mano a los macristas y no dudó en afirmar en La Tecla: “Vamos a presentar candidatos en todas las categorías en las PASO”, a esa declaración, Lucas Delfino dijo a Política del Sur: “La idea es ir con una lista unificada”, que podría llegar a encabezar J. Macri.
Se sabe que al Presidente de la Nación no le gustan las PASO. Cuando Gabriela Michetti se reveló contra la estrategia de Horacio Rodríguez Larreta en CABA, Mauricio Macri no tuvo ningún empacho en salir públicamente a ningunear a la actual vicepresidenta de la Nación.
Empieza la guerra interna en Cambiemos, una batalla en medio de una tormenta perfecta que podría hacer hundir el barco de este frente electoral, por eso, los PRO ya empezaron a buscar peronistas, por si los radicales bonaerenses pegan el portazo.














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