En las primarias de ayer el macrismo logró triunfos impensados, como en San Luis, Santa Fe, Córdoba o La Pampa. Bullrich aventaja a Cristina, y Carrió arrasó en la Capital. Entre Ríos no quedó al margen y Benedetti fue el más votado
tra vez las percepciones y vaticinios preelectorales estuvieron lejos del resultado que tuvieron ayer las elecciones primarias en toda la Argentina. No fue tan marcada la apatía de los votantes, que concurrieron a votar en niveles similares a los de 2015; y fue más fuerte de lo esperado la consolidación de Cambiemos como la principal fuerza política del país.
En ese contexto la provincia de Entre Ríos no estuvo al margen de la oleada macrista que se sintió en casi toda la geografía argentina. Tal vez para tener una idea del aval que ayer recibió el movimiento encabezado por el presidente, Mauricio Macri, sirve señalar que Cambiemos se impuso en la provincia de San Luis, el territorio inexpugnable de los Rodríguez Saá por más de 18 puntos porcentuales; o al peronismo de José De La Sota y Juan Schiaretti, en Córdoba, por más de 16 puntos; o al socialismo santafesino, con una luz de unos cuatro puntos.
Está claro que los diferentes partidos políticos o alianzas no compitieron entre sí. El resultado surge de comparar los caudales de votos que obtuvo cada uno en su interna, y si bien el mecanismo puede ser objetado pensando que las cosas pueden cambiar para el 22 de octubre (cuando se elijan los diputados nacionales), el voto más consolidado es justamente el del que se impuso en las primarias.
Sin apatía
La jornada de votación comenzó con poco movimiento. Hasta las 10 se observaba claramente en la provincia que estaba votando menos gente que lo que resulta usual en este tipo de elecciones, lo que hizo presumir -sumado a los pronósticos de los encuestadores- que habría un menor porcentaje de votantes. Pero finalmente eso no ocurrió; el promedio de concurrencia a las urnas se ubicó cerca del 74% en el país, según datos del Ministerio del Interior; y del 75% en la provincia, el mismo porcentaje de las PASO de 2015, de acuerdo a información del gobierno entrerriano. Esa circunstancia le da todavía mayor legitimidad al resultado.
En general no hubo hechos de violencia y el trámite de la votación se desarrolló con rapidez.
La ola de Mauricio
Las miradas de todo el país estaban puestas en la provincia de Buenos Aires, donde los encuestadores habían pronosticado un triunfo de la expresidenta Cristina Fernández en la categoría de senador nacional. Incluso hubo figuras importantes de Cambiemos, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, por ejemplo, que especularon públicamente con la posibilidad de la derrota. Sobre la última semana de campaña algunos sondeos se atrevieron a sugerir la posibilidad de un empate entre la expresidenta y Esteban Bullrich, a quien muchos consideraban un mal candidato. Al cierre de esta edición el candidato macrista se imponía con el 34,4% de los votos, contra el 33,9% de la exmandataria, mientras Sergio Massa quedaba tercero lejos con el 15,7% de los votos, y el exministro kirchnerista Florencio Randazzo arañaba el 6%. El universo opositor sumó votos por encima del 60%, pero el triunfo de Bullrich resultó inobjetable. En la categoría de diputado nacional el resultado no fue tan diferente, con uno o dos puntos más para Cambiemos.
De confirmarse en octubre la derrota de la exmandataria peronista -lo que no resultaría extraño pues cada partido tenía lista única y por ende el escenario será el mismo que ayer - abre una serie de interrogantes en que van desde la posibilidad del retiro de Cristina de la conducción de una parte importante del justicialismo hasta el surgimiento de nuevos liderazgos, ya sea personales o de grupos, sin dejar se observar que son pocos los mandatarios provinciales que estarán en condiciones de pisar fuerte en una eventual liga de gobernadores, siempre y cuando se repitan los resultados en octubre.
Un breve repaso de la geografía nacional muestra el triunfo de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal, donde Lilita Carrió obtenía una luz de diferencia histórica sobre el candidato kirchnerista Daniel Filmus, con el 49,6% contra el 20,7%. Bastante atrás quedó el exembjador en Estados Unidos Martín Lousteau (13% y el candidato massista Matías Tombolini (4%).
Carrió y la gobernadora Vidal -quien se convirtió en la figura central de la campaña en Buenos Aires- reafirmaron su posicionamiento central en Cambiemos, aunque no en desmedro de la figura de Macri como se especulaba de antemano, ya que el Presidente se convirtió en el artífice nacional del resultado obtenido ayer.
El macrismo también ganó San Luis, Córdoba y Santa Fe, como ya se señaló. Asimismo hizo pie en otras de las provincias más pobladas de Argentina. Por ejemplo, en Mendoza logró el 41,3% fuente al 33,4% del justicialismo en Somos Mendoza, o en Entre Ríos.
El justicialismo, por el contrario, logró sus mejores performances en Formosa (el 54,7% contra el 36,6% de Cambiemos), Tucumán (51,4% a 31,4%) o Salta (35,5% a 25,7%). No resultará sencillo encontrar en octubre -si se repiten los resultados- figuras que surjan indemnes del vendaval que azotó al justicialismo. Uno de los que posiblemente levante la cabeza sea el salteño Juan Manuel Urtubey, quien siempre fue considerado uno de los gobernadores peronistas más cercanos a Macri.
Posiblemente el tucumano Juan Manzur y el puntano Sergio Uñac (el peronismo ganó 48,6% a 30%%) También sean de los que aparezcan en ese grupo de ganadores que suma al formoseño Gildo Insfrán (54,7% a 36,6%) entre otros.
Cambiemos logró triunfos de alto valor simbólico en Santa Cruz, el territorio original del kirchnerismo; y en La Pampa, donde el peronismo nunca perdió una elección general desde 1983.
Un dato también llamativo de la elección es el discreto rendimiento del massismo en todo el país y los buenos resultados de la izquierda, que le permitirán competir en la elección general del 22 de octubre en la mayoría de las provincias argentinas.















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