Boudou manejará ambulancia porteña para pelear 40% de votos en la primaria

Organizó una cena para 200 referentes K de la Ciudad. Propuso hacer lo que no se hizo: que los ministros y candidatos salgan casa por casa. “No nos ocultamos”, dijo
Los tiempos apremian. Por eso la orden desde la Quinta de Olivos llegó antes de lo previsto. Sin ocultar el apuro, el operativo contención se improvisó contra reloj y desde el Ministerio de Economía se convocó ayer mismo a más de 200 referentes, legisladores y funcionarios que están dentro del kirchnerismo porteño a una cena que se concretó anoche con el único objetivo de cerrar filas y apuntalar la base territorial para las elecciones primarias.

La Presidenta Cristina Kirchner ya mostró su intención de dar vuelta la página y cerrar el capítulo porteño ni bien se había consumado el duro revés en las urnas al llamar al ganador por teléfono y dicen que habría otros gestos en este sentido.

La mandataria tiene una clara obsesión: superar los 40 puntos en las elecciones primarias. “Tenemos que llegar a 42 o 43 y ese será un buen piso para las generales”, analizó ante El Cronista, un funcionario nacional que forma parte del equipo de campaña de CFK.

No hay dudas de que a esta altura la Presidenta prioriza más las primarias: cree que es en esa instancia donde se resolverá el escenario para octubre.

Amado Boudou, el candidato a vicepresidente, es el encargado del contacto con las bases y referentes territoriales. No jugó como candidato porteño pero ahora el ministro desplaza de algún modo a Daniel Filmus, el candidato derrotado, para contener a la tropa local. A horas del cierre de los comicios la idea fue juntar a los referentes de la Ciudad, incluidos peronistas, jóvenes de La Cámpora y de la Juventud Peronista y aliados en una cena que se iba a concretar a mediados de semana.

Pero Cristina llamó a su compañero de fórmula y le pidió acelerar los tiempos. Así en las oficinas del Palacio de Hacienda los colaboradores de Boudou apuraron la confección de la lista de invitados y se inició una feroz seguidilla de llamados.

La convocatoria fue para las 20 en el coqueto Club Español en el centro porteño. De a poco comenzaron a llegar, y como era de esperar Filmus y su ex compañero de fórmula, Carlos Tomada, ocuparon un lugar en la mesa central junto a Boudou. También estaban las ministras Debora Giorgi (Producción) y Nilda Garré (Seguridad) y Roberto Feletti, viceministro de Economía y primer candidato porteño en la lista de diputados nacionales.

Hubo unos 200 invitados entre referentes porteños y dirigentes nacionales que se distribuyeron en mesas redondas. En el fondo del salón, una pantalla gigante mostraba la figura de la Presidenta y Boudou con la leyenda de campaña: ‘Fuerza Cristina’.

Aníbal Ibarra, Edgardo Depetri, Alejandro Amor, Víctor Santa María, Juan Manuel Olmos, Juan Cabandié y Andrés Larroque también se mezclaron con funcionarios como el secretario Juan Manuel Abal Medina y el titular del Anses, Diego Bossio.

Junto a la mesa principal se montó un atril, desde el que Feletti arrancó la ronda con los discursos ensayando una fuerte bajada de línea política. El candidato a vicepresidente tomó la posta y dejó relegado a un segundo plano a Filmus y Tomada que un rato antes habían sido recibidos por Cristina en la Casa Rosada. Eso sí, arrancó su discurso pidiendo un aplauso por la elección: “Me parece ridículo que Macri diga que va a ser candidato en 2015, y nosotros no digamos que vamos a ganar la Ciudad en 2015”, arengó.

Pero el rumbo de la estrategia quedó marcado cuando el funcionario pidió que “a partir del miércoles tenemos que empezar una etapa de timbrado todos los ministros y candidatos para demostrar que no nos ocultamos”. Antes, el candidato se refirió al caso Schoklender, un escándalo que golpeó fuerte al gobierno en plena campaña porteña. “Tenemos que enfrentar el caso Schoklender”, pero “tenemos que defender lo bueno, que es que las ong’s construyan viviendas y defendamos los puestos de trabajo, todo fue culpa de un inescrupuloso”.

Luego repasó las principales medidas de la gestión K y mientras sonaban los Ratones Paranoicos, pidió: “Vamos a recorrer la Ciudad llevando el discurso de Cristina y recordando a Néstor”. Al finalizar la arenga, el funcionario hizo señas para que bajaran la música y exclamó: “A partir del 24 de octubre vamos a tener un vice que nunca va a vo tar no positivo, siempre positivo”.

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