Los enojos y las peleas en el FR tienen su síntesis en la historia de cada uno de los siete nombres que suenan y sonaron para la Provincia. De dónde vienen y hacia dónde van. Al final, Borocotó, simplemente fue un adelantado
“Nos sobresalta ver que quien pregonaba a viva voz una forma de entender la política luego comete una de las prácticas más reprochables de la ‘vieja política’”, decía el macrista Horacio Rodríguez Larreta allá por noviembre de 2005. La referencia era para el reconocido pediatra, y por entonces diputado nacional, Eduardo Lorenzo Borocotó.
Apenas habían pasado 17 días de haberse consagrado legislador nacional por el PRO cuando, de buenas a primeras, decidió pasar a formar parte del FpV. El doctor, condenado por la política toda, confirma-ba su salto luego de una reunión con el presidente Néstor Kirchner y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, actualmente en el massismo.
En el presente, Borocotó sería apenas uno de tantos más que tras “sentirse incómodos” en un espacio se ven en la necesidad de pasarse a otro. El Frente Renovador, sin ir más lejos, nació así. Luego de haber sido titular de Anses, jefe de Gabinete e intendente en el kirchnerismo, Sergio Massa se abrió lugar con sello propio.
Si bien hay “borocotazos” en todos los partidos, por el origen y por la historia de cada uno, es quizá que no llama demasiado la atención el presente de los renovadores candidatos a Gobernador. En apenas dos meses las cosas cambiaron radicalmente. De los que eran, ya varios no son, y se su-man nuevos nombres.
A mediados de diciembre, ya apuntando a la elección, Massa juntaba en un almuerzo a Felipe Solá, Darío Giustozzi, Mónica López, Jesús Cariglino y Gustavo Posse, y, entre otras cosas, les daba libertad de acción para tejer alianzas territoriales con los intendentes de la Provincia y arrancar con el armado de las listas de legisladores provinciales.
Pero se sumó De Narváez y comenzaron los enojos. Sí, De Narváez, el titular de Unión Celeste y Blanco, que en la previa de las elecciones de 2013 basó parte de su campaña electoral diciendo que “massismo es más de lo mismo, massismo es más kirchnerismo”. En el medio, en una especie de acuerdo con Scioli, “aportó” a la administración provincial a uno de sus principales laderos, el actual Asesor General de Go-bierno, Gustavo Ferrari.
También se incorporaron a la Provincia a través de aquel acuerdo el ex diputado provincial Franco La Porta (antes había sido parte del FpV), actualmente al frente de la Secretaría de Servicios Públicos, y el platense Gonzalo Atanasof, hace ya un tiempo titular de Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA).
Vale recordar que las primeras armas del “Colorado” se dieron en las legislativas de 2005, cuando fue elegido diputado nacional por el PJ, de la mano de la lista que encabezó Hilda “Chiche” Duhalde. En tanto en 2007, con la boleta de Unión-Pro, fue por la Gobernación. Su compañero de fórmula, el actual intendente de Vicente López, Jorge Macri. En las legislativas de 2009 acordó con Mauricio Macri y Felipe Solá y derrotó ajustadamente a la fórmula Kirchner-Scioli.
En el año 2011 las cosas ya no serían color de rosa. En alianza con el radical Ricardo Alfonsín formó la Udeso y fue nuevamente por el sillón de calle 6. El triunfo, como es sabido, le correspondió a Daniel Scioli. La compañera de fórmula de De Narváez fue la actual diputada provincial Mónica López, por ahora, solamente por ahora, una de sus rivales en las Primarias de agosto. La esposa del diputado nacional Alberto Roberti no está contenta y podría irse al macrismo.
La blonda legisladora, que hace un par de semanas sacó a relucir una llamativa encuesta que la mostraba primera entre los postulantes massistas, nada quiere saber con la posible llegada de Insaurralde al Frente Renovador. Nada de nada. Tal es
así que desde su entorno aseguran que si el lomense finalmente desembarca en el espacio que lidera Massa, Mónica se va con Macri. “Tiene todo charlado”, resaltan.
“A ella Massa le dijo que Martín no iba a venir, porque no se iba a pasar toda la campaña explicando que en sus filas tenía a un candidato que, entre otras cosas, no había querido votar el juicio político a Boudou”, explica la fuente, que por las dudas, vuelve a preparar las valijas. En realidad no se hace muchos problemas. La tiene clara con las mudanzas. Muy clara.
“A veces uno arranca creyendo, pero después se ve que el contenido es más de lo mismo. El Gobierno se corrió del eje, perdió el objetivo, se centralizó en una pelea que fue la del campo, mientras el pueblo siguió en la misma línea”, expresaba López allá por marzo de 2009, a la hora de anunciar su alejamiento del kirchnerismo. Llegaba la hora de empezar a jugar en el denarvaísmo, espacio que la llevaría a convertirse en diputada provincial.
Dos años después fue la compañera de fórmula del “Colorado” para la Gobernación. La contundente derrota ante el Frente para la Victoria hizo mella en Unión Celeste y Blanco, y, como muchos otros dirigentes, entre ellos su marido, el diputado nacional Alberto Roberti, en el verano de 2013 se acercó al Frente Renovador. Esa unión le permitió renovar su banca en Diputados y, más adelante, promocionarse como candidata a Gobernadora.
Otro de los tres precandidatos massistas que tienen serias chances de llegar a las Primarias, pese a que el resto no lo tenga en cuenta, es Solá, quien semanas atrás encabezó un multitudinario acto-lanzamiento en la ciudad de Mar del Plata. La idea de Massa era presentarse a las PASO con dos postulantes para la Provincia, pero a Felipe, dicen, no puede decirle que no porque “se pudre todo”. Por eso iría con tres. Eso sí, los números, por el momento, no le favorecen.
La figura de Solá tomó trascendencia en 2002 cuando, tras la renuncia de Carlos Ruckauf, se hizo cargo de la Gobernación. En 2003, junto con el comienzo de la era K, revalidó su puesto en las urnas. En 2007, en tanto, encabezó la lista de diputados por el FpV y recaló en el Congreso. En 2008 incluso votó a favor de las retenciones móviles. Pero en 2009 renunció a su banca y se juntó con Macri y De Narváez para volver a postularse como legislador nacional. Luego se alió al massismo, y en 2013 volvió a renovar.
Al igual que a López, Insaurralde incomoda a Solá. No lo dice él, pero sí su esposa. “Mientras TODO (sic) el país está en carne viva, el único que pasea por la POLINESIA (sic) y se ha llamado a extraño silencio es MARTIN INSAURRALDE (sic). Por lo menos inquietante”, señaló Helena Chaves en su cuenta de Facebook, y, de manera irónica, preguntó: “¿No es re top irse a la Polinesia a pensar si se va con Scioli o con Massa?”.
Pero si de enojos se trata, quien se destaca es el sanisidrense Gustavo Posse. Entre otras cosas se destaca por lo inentendible. “Me gustaría que Martín Insaurralde estuviera en el Frente Renovador”, decía el in-tendente en septiembre del año pasado. Pero en noviembre todo cambiaría. Justo el día de la boda de MI, Posse señalaba que no había nada que festejar, ya que en Lomas de Zamora “tienen el triple de mortalidad infantil que la media nacional”.
“En el kirchnerismo puede sumar, pero a nosotros (por el FR) nos resta”, señalaba en diciembre, y de a poco empezaba a preparar la huida. La gota que rebasó el vaso fue la llegada de De Narváez. “No soy candidato del Frente Renovador, soy candidato de los bonaerenses”, afirmó el hijo del fallecido de Melchor Posse a principios de febrero, y agregó: “Massa es una muy buena persona, que le dio a su distrito una marca ciudad, pero no se puede comparar con la gestión de Macri y de San Isidro, porque acá, cuando llueve, no se inunda”.
Gustavo Posse es intendente de San isidro desde 1999. Llegó al cargo luego de que su padre lo instaló como el candidato de la Alianza en el distrito. En 2003, con las presidenciales separadas de las elecciones municipales, volvió a imponerse. Hasta ahí, todo normal. Pero cuatro años más tarde, junto a Julio Cobos y tantos otros, formó parte de la Concertación Plural y ganó nuevamente la intendencia, esta vez colgado de la boleta del FpV que llevó a Cristina Fernández a la Presidencia.
El agua corrió bajo el puente y en 2011 el sanididrense ya no era kirchnerista. Nuevamente se impuso en el pago chico, aunque esta vez de la mano de la Udeso, que en las partes más altas de la boleta tenía a Ricardo Alfonsín como candidato a Presi-dente, a Javier González Fraga como postulante a la vicepresidencia, a Francisco de Narváez a Gobernador y a Mónica López a la vicegobernación. Sí, López, la misma que en 2015 podría ser la segunda de Posse.
En 2013, ya peleado con gran parte del radicalismo, el hombre de San Isidro estuvo cerca de abandonar el distrito y encabezar la lista de diputados nacionales bonaerenses por el PRO. Finalmente Macri no presentó lista en la Provincia y coló algunos nombres en la boleta de Massa. Entre esos nombres no estaba el de Posse, que siguió jugando en su terruño. Más adelante llegarían los cortocircuitos con el líder amarillo y el arreglo con el massismo, hoy ya roto. Claro, los chisporroteos con el macrismo ya no existen. Tampoco con el radicalismo de Sanz.
Por su parte, Jesús Cariglino, aunque con pasado muy distinto, seguiría los pasos de Posse y en los comicios de agosto terminaría jugando para el macrismo. Todavía no se sabe a qué, porque las encuestas dan por seguro que para Gobernador no le da. Tal vez, si se anima a dejar el pago que gobierna desde 1995, Malvinas Argentinas, podría ganarse un lugar importante en la lista de diputados nacionales.
Durante los diez años que separaron sus comienzos como alcalde hasta 2005, Cari-glino se movió siempre de la mano de Eduardo Duhalde. La buena relación terminaría con la derrota de Hilda “Chiche” Duhalde ante Cristina Fernández en aquellas recordadas legislativas. En adelante, Cariglino pasaría a defender el proyecto K. Sin embargo, cuatro meses antes de las elecciones de 2011 el alcalde rompía con el FpV e iba en busca de su quinto mandato, con la boleta de Duhalde.
Volvió a ganar. Pero las cosas no estaban bien con el ex Presidente oriundo de Lomas de Zamora. Estaban mejor con Macri, que fue quien más lo apoyó durante la campaña. Tan mal estaban las cosas con el “Cabezón” que en la previa de las generales de octubre, dicen, el alcalde repartió miles de volantes que rezaban “Elegí el Presidente que quieras, el Gobernador que quieras, y en Malvi-nas Argentinas a Cariglino”.
Casi para el final de la historia queda Darío Giustozzi, uno de los fundadores del Frente Renovador, por supuesto, junto a Sergio Massa. Antes de esa fundación, claro, era hombre del Frente para la Victoria, espacio al que muchos dicen que podría regresar. Pero él mismo, en diálogo con La Tecla, se encargó de desmentirlo. “Son operaciones muy berretas”, dijo Giustozzi, quien, de todos modos, no oculta su enojo con los rumores que indican que Insaurralde se define como candidato massista después de su regreso de la Polinesia, previsto para el 18 de febrero.
El ex intendente de Almirante Brown y jefe de la bancada renovadora en Diputados dice, tanto para adentro como para afuera, que el marido de Jésica Cirio se va a quedar donde está, y recuerda que Massa, luego de que el principal candidato K en las legislativas 2013 votó en favor de la ley de abastecimiento y se negó a apoyar el juicio político a Boudou, fue contundente y le cerró las puertas casi de manera definitiva. ¿Habrá sido tan así?
Por las dudas, tal vez como para no responder cualquier barbaridad o tener que manifestar que pega el portazo, Giustozzi dice que no responde sobre supuestos o hipótesis improbables. Es decir, cuando se le pregunta qué piensa hacer si al final del cuento Insaurralde se anota en las Primarias del Frente Renovador, el saladillense de nacimiento prefiere el silencio. “Los candidatos vamos a ser De Narváez y yo, y le voy a ganar yo”, se anima el candidato a modo de cierre.
¿Y qué pasa con Insaurralde? Los últimos días comenzó a correr con fuerza una versión que indica que tras su regreso de la Polinesia el intendente de Lomas de Zamora y ex mimado de Scioli hará públicas sus aspiraciones a ser Gobernador massista. Sin embargo, el ex diputado K, en un almuerzo con cuatro alcaldes del FR, lo que dijo fue que “a la vuelta veo qué hago”.
El tema es que estos cuatro intendentes jugaron demasiado fuerte por MI, y si éste no hace la gran Borocotó quedarían pagando. Los comensales no serán otros que José Eseverri (Olavarría), Fernando Carballo (Magdalena), Joaquín de la Torre (San Miguel) y Jesús Cariglino (Malvinas Argenti-nas). De todos modos, otras fuentes cercanas aseguran que las definiciones llegarán recién en marzo. En este caso, la fuente sólo difiere en la fecha, ya que también expresa que habrá salto.
¿Habrá salto? ¿Más allá de esas dudas y misterio que exasperaron y exasperan al kirchnerismo, Insaurralde será parte del Frente Renovador? Tal vez, quien dice, los enojos y broncas del resto de los massistas que quieren la Provincia hayan sido en vano. Sorpresivamente, el jefe de Gabinete lomense, Guillermo Viñuales, consultado por un acercamiento electoral entre Randazzo y su jefe, señaló que “en política nada es inviable. Son dos dirigentes muy valiosos dentro del Frente para la Victoria”.
El alcalde añadió: “Tenemos muy buena relación con el Ministerio de Interior y Transporte, pero sólo en áreas de gestión, debido a las obras que se están llevando a cabo en el Municipio en materia de mejoras de la Línea Roca. Desconozco si el equipo de campaña de Martín tuvo algún acercamiento con Randazzo. En ese caso, sería Martín el encargado de salir a confirmarlo”. Con estas declaraciones a un medio local el funcionario ante dejó a todo el mundo boquiabierto.
Apenas faltan seis meses para las Primarias de agosto. Todo lo que se diga hoy, mañana puede ser poco, como también puede ser exagerado. ¿Dónde terminarán todos estos precandidatos? A ciencia cierta, no se sabe. Lo que sí se sabe y conoce es el camino que han recorrido hasta llegar a estas instancias. Panquecazos de todos los colores y sabores. ¿Borocotó? Simplemente un adelantado, que por serlo fue criticado y estigmatizado hasta el cansancio.



























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