Un PJ bonaerense unido convocó a movilizarse en apoyo a Cristina

Un PJ bonaerense unido convocó a movilizarse en apoyo a Cristina
Espinoza llamó a protagonizar una "pueblada" el 1 de marzo frente al Congreso. Scioli, Capitanich, Domínguez, Rossi y Aníbal Fernández se mostraron juntos en el encuentro. El gobernador vaticinó que el FPV volverá a ganar en 2015.

El peronismo de la provincia de Buenos Aires protagonizó ayer un hecho político imposible de eludir, cargado de simbolismos y que dejó varias conclusiones resonando en el aire. Quizá la primera de esas evaluaciones, comprobada con sólo repasar la lista de oradores, fue que el justicialismo cuenta hoy con varios potenciales precandidatos a presidente. Parafraseando una famosa frase de Néstor Kirchner, desde el PJ que respalda al gobierno están floreciendo no mil, pero sí un número respetable –entre cinco y diez– de dirigentes en condiciones de disputar la presidencia en 2015. El Encuentro de Reflexión y Debate organizado por el titular del PJ bonaerense, el matancero Fernando Espinoza, lo dejó bien en claro con la variada sucesión de discursos, todos muy aplaudidos, cada uno con su estilo, su impronta, su historia. El gobernador Daniel Scioli, quien habló por la mañana; y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, responsable del cierre; junto con el senador Aníbal Fernández; el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; y el ministro de Defensa, Agustín Rossi, le hablaron a una multitud formada por intendentes, legisladores militantes y cuadros medios del peronismo.

Scioli, Capitanich, Fernández, Domínguez y Rossi, junto con el salteño Juan Manuel Urtubey, el entrerriano Sergio Urribarri, y el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, ausentes en Santa Teresita, no descartan competir por la candidatura presidencial del peronismo a través de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Scioli aparece como el más lanzado, con una precandidatura explicitada desde hace años; se descuenta que en las Primarias competirá contra uno o más rivales internos. La definición del nombre de los postulantes, que se dilucidará recién en agosto de 2015, comenzará a ganar intensidad tras el Mundial de Brasil y asumirá un lugar central en la agenda a partir de la próxima temporada veraniega. Ayer, con esa competencia postergada para más adelante, todos los expositores de la jornada partidaria –un encuentro con debate en comisiones, más conclusiones resumidas en un documento– coincidieron en las prioridades de corto plazo. Así, exhortaron a movilizarse a la Plaza de los Dos Congresos el próximo sábado 1 de marzo, para acompañar a la presidenta en la apertura de las sesiones ordinarias del Parlamento.

La convocatoria a concentrarse dentro de una semana quedó incluida en uno de los párrafos más destacados del documento, redactado a varias manos y que llevó como título el mismo lema de la convocatoria: "Un solo justicialismo, el de todos". "Convocamos a todo el pueblo el día 1 de marzo de 2014 en la Asamblea Legislativa a fin de afirmar nuestro compromiso con los ideales de Perón, Evita, Néstor y con nuestra conductora Cristina Fernández de Kirchner, en la búsqueda de un propósito innegociable: que la bandera de la justicia social flamee en todos los rincones de la provincia y de nuestra patria", concluye el texto. En diálogo con Tiempo Argentino, el titular del PJ bonaerense, quien venía preparando el encuentro de ayer desde hace un mes y medio, resaltó la trascendencia de la movilización. "Es muy importante que el 1 de marzo tengamos una verdadera pueblada multitudinaria en el Congreso. Porque todos los argentinos sabemos que en los primeros días del año sufrimos un embate del establishment financiero, de los poderes económicos, tratando de generar incertidumbre y desestabilización. Pero ella sacó al barco de las aguas tormentosas y lo puso en aguas tranquilas. La Argentina hoy está otra vez en el camino de seguir creciendo en lo económico, de seguir generando derechos e inclusión. Acá no hay ningún fin de ciclo, sino todo lo contrario. Siguen equivocados los voceros de la oposición y del establishment financiero. Esto recién comienza. Nos vemos en 2015, y estoy seguro de que vamos a tener otro presidente y otro gobernador (de la provincia de Buenos Aires) peronistas", desafió.

La confianza en que el próximo mandato presidencial corresponderá a un justicialista fue, precisamente, una de las definiciones más compartidas por los oradores. "Si estamos unidos y juntos, como en 2003, 2007 y 2011, vamos a volver a ganar en 2015. En este proyecto lo mejor está por venir", vaticinó Scioli. El gobernador llamó a mantener "el equipo unido", elogió la fortaleza de la presidenta para atravesar un momento delicado ("pude ver esa energía positiva de un líder que está a la altura") y reconoció que en enero hubo un intento de "sembrar un escenario de pesimismo y catástrofe". "Las circunstancias en las últimas semanas han puesto a prueba nuestro temple. Decían que las reservas se iban a agotar, que la inflación se iba a disparar en una espiral incontrolable", repasó Scioli para concluir en un reconocimiento al ordenamiento de las variables de la macroeconomía, logrado tras atravesar días de mucha tensión.

En un año cruzado por complejidades y cuellos de botella en la economía local, las prioridades de la política económica no podían estar ausentes en los discursos. En un tono mucho más fervoroso que sus habituales contactos con la prensa, el jefe de Gabinete señaló que uno de los tres objetivos centrales de la Argentina para los próximos años era "garantizar la estabilidad macroeconómica para las futuras generaciones", con "aumento de las exportaciones, estabilidad cambiaria y fiscal". Las otras dos metas, según Capitanich, son llegar al "autoabastecimiento energético" con la estatal YPF como empresa insignia e "incrementar la industrialización acelerada". El chaqueño, sin embargo, sorprendió al auditorio al incorporar al encuentro una variable que había sido pasada por alto: la coyuntura internacional. Sin mencionarlo explícitamente, advirtió sobre un cambio en la política global de los Estados Unidos. "No es casualidad que en estos tiempos existan ataques especulativos a los mercados emergentes. Lo que pretenden es desvalorizar nuestros activos estratégicos para comprarnos por monedas y quedarse con nuestros recursos naturales", avisó.

Capitanich enumeró las potencialidades de la Argentina en la materia: 10% de la superficie agrícola del mundo, segunda reserva de shale gas y cuarta reserva de shaleoil (gas y petróleo no convencionales) en Vaca Muerta, riquezas no explotadas en minería, participación en el 28% de las reservas de agua dulce del mundo, que corresponden a Sudamérica. "Tenemos que hablar aquí de lo que pasa en el mundo, para que seamos conscientes de lo que hay que defender", agregó. Incluso se refirió a la teoría de "golpe blando" creada por el filósofo y politólogo estadounidense Gene Sharp, que consiste en una estrategia de varios pasos para desalojar a un gobierno del ejercicio del poder. "Existe un poder invisible, que no tiene ningún mandato popular, y que se maneja con agentes encubiertos: la corporación mediática, que ejerce la acción psicológica, y la corporación judicial, que defiende a fondos buitre y a algunos medios de comunicación. A pesar de todo eso, nosotros tenemos que ser capaces de defender nuestros recursos, nuestros valores y nuestras ideas", subrayó. «

Los escenarios que plantean las paso

Varios dirigentes del justicialismo con aspiraciones de competir en las presidenciales coincidieron ayer en un mismo tiempo y espacio. Caminaron sobre el césped del Golf Club de Santa Teresita, pasearon por las carpas y los gazebos en los que funcionaron las comisiones de la cumbre del PJ bonaerense: Desarrollo Económico, Trabajo y Producción, Seguridad Ciudadana, Servicios Públicos, Educación, Juventud, Mujeres Argentinas y Situación Política. En esas reuniones se debatió y analizó la realidad por temáticas, con funcionarios nacionales y provinciales de cada área. Para la carpa central, la más grande, quedaron los discursos de apertura y cierre y, junto a ellos, el plato fuerte de la jornada, en rigor una pregunta: ¿cuál será el mecanismo que adoptará el peronismo para dirimir la sucesión de Cristina Fernández? Ya nadie discute, a esta altura, que la alternativa a la que apelará el justicialismo será presentar varios precandidatos a presidente en las primarias. Lo que sigue en discusión, aparentemente, es si se impulsará una modificación a la Ley de Reforma Política para permitir que el precandidato a presidente que salga segundo en las PASO pueda sumarse a la fórmula del que resultó ganador. Por lo que pudo consultar Tiempo Argentino, la propuesta de cambiar el reglamento de las primarias no reúne el consenso interno del PJ.

El propio jefe de Gabinete, antes de retirarse del predio del golf de Santa Teresita, reconoció a este diario que la alternativa implica ventajas y desventajas. En lo positivo, mencionó la posibilidad de presentar una fórmula que represente mejor al conjunto y que sea más potente. Como negativo, que la incorporación de un candidato a vicepresidente no elegido por el primer candidato de la fórmula presidencial "podría afectar la gobernabilidad en el futuro". "Entre las eventuales desventajas está el que no exista compatibilidad entre ambos componentes de la fórmula. Habría que ver quiénes son los candidatos y, eventualmente, qué afinidad podrían experimentar. Porque en una de esas, (la modificación de las PASO) podría transformarse en desventaja. Hay que estudiarlo mucho. Y falta mucho todavía", aseguró Capitanich.

Consultado por la misma cuestión, el intendente de La Matanza se mostró escéptico sobre la capacidad de esta reforma para incrementar las chances de una fórmula presidencial. "Desde que tengo uso de razón me acuerdo que nunca fueron buenas las experiencias políticas en las que el presidente tenía una idea política y el vicepresidente tenía otra. En todos los casos tuvimos muy malas experiencias en la Argentina. No creo que sea una buena idea", evaluó Espinoza, tajante. El domingo pasado, en una entrevista realizada por Tiempo Argentino, el gobernador sanjuanino, José Luis Gioja, también había admitido sus dudas sobre la conveniencia de modificar las PASO para permitir que dos precandidatos que compitieron en las primarias puedan luego compartir la boleta en las elecciones generales. Ayer, en la primera ronda de discursos, el senador Aníbal Fernández destacó el efecto positivo –mayor legitimación e instalación social—que tendría para el candidato que resulte ganador de las PASO competir con varios rivales internos del PJ. "Va a salir legitimado. Va a resultar fortalecido y va a ser presidente de todos los argentinos", pronosticó.

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