Una batalla crucial sin una sola certeza

Una batalla crucial sin una sola certeza
Nadie definió sus candidatos para la pelea bonaerense

Por Marcelo Veneranda |

Sea por las 35 bancas de diputados nacionales en juego o por el peso simbólico y real de triunfar o caer derrotado en el principal bastión electoral del país, la única certeza política en la provincia de Buenos Aires, a 30 días de la presentación de alianzas , es que todas las opciones están abiertas. Sobran los que quieren llegar a ser, pero no hay un solo espacio definido.

El kirchnerismo, que necesita un triunfo para inclinar la balanza nacional, todavía no definió un candidato para encabezar la lista , más allá de que se sabe que la Presidenta cargará el peso de la campaña bonaerense.

Alicia Kirchner, la mejor candidata en las encuestas , apareció en los padrones provisionales de Santa Cruz. En el oficialismo confían que puede probar que vive en Buenos Aires, pero nadie sabe si lo hará. ¿Por qué? Porque ni siquiera la ministra de Desarrollo Social garantiza un triunfo sobre el candidato que logró instalarse como alternativa del PJ: Francisco De Narváez.

El escenario para Olivos se vuelve adverso cuando se prueban otros nombres. Hoy son más las voces que hablan de llenar la lista de ministros e intendentes -un regreso a las candidaturas testimoniales-, aunque no pocos empiezan a mirar con renovado cariño al gobernador Daniel Scioli y su mujer, Karina Rabollini.

Mientras, De Narváez se rodea de Hugo Moyano, Roberto Lavagna y José Manuel De la Sota para fortalecer la negociación que deberá abordar eventualmente con Mauricio Macri. Competir en internas no es la primera opción para ninguno de los dos. Ese diálogo ya estaría resuelto si fuera por los macristas con intereses directos en la provincia, como los intendentes de San Isidro, Malvinas Argentinas y Vicente López.

La duda que desvela a Olivos y a De Narváez es la decisión que tomará Sergio Massa, sólo superada por las dudas que tiene el propio intendente de Tigre. Las encuestas le dicen que, si juega, tiene todas las posibilidades de ganar, pero que le puede ir mejor en 2015 (su verdadero horizonte) si se queda en su municipio y no se convierte en un diputado más. Felipe Solá quiere ser su candidato.

El espacio progresista no es la excepción a esta regla. Si bien el FAP, la UCR y la Coalición Cívica anticiparon varios meses las conversaciones y acordaron un programa de coincidencias, el espacio del GEN (que lidera el FAP bonaerense) y los radicales deben dirimir quién encabezará la lista.

El GEN pretende llevar en lo más alto a Margarita Stolbizer, mientras que la UCR quiere ese lugar para Ricardo Alfonsín. El tercer socio, la Coalición Cívica, postuló ayer a Adrián Pérez para que esas diferencias se resuelvan en las internas de agosto, pero ni el FAP ni los radicales querrían llegar a esa instancia. Entienden que, sumando sus votos, pueden desplazar a De Narváez.

De todos modos, resta definir si todos los socios del FAP están de acuerdo con acercarse a la UCR. Libres del Sur, la fuerza que lideran Humberto Tumini y Jorge Ceballos se muestra más flexible en ese punto que Unidad Popular, el partido que responde a Víctor De Gennaro y que quiere al postular al sindicalista Pablo Micheli.

Las internas son una opción para el Frente de Izquierda y los Trabajadores, que en 2011 no pudo colocar a Néstor Pitrola (Partido Obrero) en el Congreso por un tecnicismo (quedó en el lugar 24 sobre 35 cargos, pero no llegó al 3% de votos). Con el dirigente del PO competirían Christian Castillo (PTS) y Marcelo Giordano (Isquierda Socialista).

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