Atenta al caso Schoklender, Cristina concentra las decisiones de campaña

Atenta al caso Schoklender, Cristina concentra las decisiones de campaña
La Presidenta no protagonizará una agenda incansable de viajes, pero sí se mostrará con todos los candidatos en actos de gestión y utilizará las teleconferencias

El clima de electoral aún no se instaló. Ni siquiera se siente en la Ciudad de Buenos Aires, donde el escenario se nacionalizó y la campaña ya está en marcha desde hace días. Los ojos están puestos ahora sobre los movimientos de la presidenta Cristina Kirchner, y particularmente en cuándo anunciará si se postula para su reelección y, en ese caso, quién será el compañero de fórmula.

En medio del escándalo que envuelve a las Madres de Plaza de Mayo y el presunto manejo fraudulento que hizo el ex apoderado de la Fundación de los planes de viviendas que le entregó el Gobierno, la Presidenta hace los esfuerzos necesarios para medir los tiempos y rediseñar la estrategia electoral, con el objetivo de que tanto su imagen como la de los candidatos K no se vean más afectadas por los cimbronazos del caso que más sacudió a su gobierno.

A esto se debe la decisión de optar por una campaña que tendrá, al menos en un primer tramo, una impronta totalmente distinta a la que le imponía Néstor Kirchner, cuando estaba al frente de cada proceso electoral. La diferencia será que Cristina no protagonizará vertiginosos viajes y visitas, casi diarias, como los que llevaban a Kirchner a recorrer casi todo el país. La Presidenta estará presente, pero inaugurará obras o presentará iniciativas para cada provincia desde la Rosada y rodeada con los mandatarios que vayan por su reelección y los candidatos. Utilizará al máximo las herramientas digitales y la tecnología –como las videoconferencias– y la política comunicacional apuntará a instalar los temas de gestión. Traducido, no le pondrá tanto el cuerpo a la campaña, como lo hacía Néstor. “Cristina mostrará su estilo”, repiten en la Casa Rosada.

Es que más allá de su perfil, CFK copiará en algo a su marido: ella será la jefa de la campaña y, por ende, la encargada exclusiva de tomar las decisiones. El equipo quedó reducido a su secretario y dirigente de confianza, Carlos Zannini (Legal y Técnica), quien se encarga de impartir después los lineamientos entre las segundas líneas que trabajan en la campaña: Juan Manuel Abal Medina y Alfredo Scoccimarro, secretario y subsecretario de Comunicación, y el operador Juan Carlos Mazzón. Ellos son los nexos entre los equipos de campaña de cada candidato.

El ejemplo más concreto se vio ayer, cuando sentó a su lado durante el acto en la Casa de Gobierno –en el que promulgó la Ley Antitabaco– a los candidatos porteños Daniel Filmus y Carlos Tomada. Fue el primero en que se mostraron los tres juntos, luego del lanzamiento de los candidatos y con la campaña ya en pleno ruedo.

También mantuvo un encuentro con el candidato K a la gobernación de Santa Fe, Agustín Rossi, quien fue a la Rosada acompañado por María Eugenia Bielsa y Omar Perotti, referentes a los que derrotó el diputado en las primarias de la provincia. El motivo fue sacarse las fotos para los afiches de campaña.

Cristina también irá mañana a Córdoba, luego de romper la semana pasada con el candidato del PJ, José Manuel de la Sota.

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