Aparecieron los moderados, pero siguen los cruces

Aparecieron los moderados, pero siguen los cruces
Después de la crítica semana que se vivió entre el Gobierno y el Congreso, emergieron los primeros pedidos de mesura. Pero los dirigentes más duros mantuvieron la escalada verbal.
Apaciguar o no apaciguar. Ese parece ser el debate en el que están inmersos hoy los principales actores políticos. En una semana en la que la tensión fue en constante aumento, algunos sectores, tanto del oficialismo como de la oposición, decidieron salir a poner "paños fríos". Pero no todos siguieron el mismo camino, por lo que el escenario de tensión se mantiene.

En la oposición, desde el radicalismo y el PJ disidente, se escucharon las posiciones más conciliadoras. "La idea es bajar el tono, basta de tirar petardos", anunciaban en la UCR. Ayer, Ricardo Alfonsín celebró la posibilidad que dejó abierta Agustín Rossi, presidente de los diputados K, de rediscutir el Presupuesto 2010. Pero aclaró: "Esto es lo que deberíamos haber hecho desde el principio, y nos hubiéramos ahorrado todas estas tensiones".

Rossi se había mostrado dispuesto a rever el Presupuesto, pero con la salvedad de que "la oposición también analice la posibilidad de pagar la deuda con reservas". Además, reclamó a los opositores que traten al oficialismo "con un poco más de respeto y de consideración", en un tono más moderado al que usó cuando los acusó de "volverse locos".

El diputado del Peronismo Federal Francisco de Narváez se distanció de la postura dura de Elisa Carrió. "Yo respeto a la doctora Carrió y sé de sus convicciones, pero creo que esto no es ojo por ojo: tenemos que encontrar un medio y no podemos ser igual que ellos pero de la otra vereda", señaló. Hilda "Chiche" Duhalde le envió una carta a Cristina Kirchner. "Le pedí que nos convoque a todos y que nos explique cuáles son sus necesidades", aseguró.

Desde el oficialismo, no sólo Rossi se encolumnó entre los moderados. El presidente provisional del Senado, José Pampuro, habló de la necesidad de "tender puentes intermedios" y de "tener un espacio en el que el Ejecutivo nos instruya para poder ir destrabando tema por tema". "Hoy parece que flexibilizarse es perder o ceder, pero en términos políticos eso es un error", aseveró. Además, pidió reconocer "que el oficialismo ha perdido la mayoría en la cámaras".

Pero también desde el propio kirchnerismo se escucharon voces que mantienen la tensión. El PJ bonaerense, comandado por el vicegobernador Alberto Balestrini, emitió un comunicado en el que acusa a la oposición de "poner palos en la rueda" y de "estar guiada por un espíritu de revancha". Además, se refiere a la "irracional actitud de la oposición que, haciendo abuso de una mayoría circunstancial, impide que se tomen medidas imprescindibles". Los ministros Amado Boudou, Julio Alak y Florencio Randazzo, el camionero Hugo Moyano y el gobernador Jorge Capitanich, también tiraron más leña al fuego.

Una vez más, Carrió fue una de las figuras que con más dureza criticaron al Gobierno. "Creemos que el oficialismo va a insistir con esta política y por eso el apaciguamiento no es la mejor opción. Si vas despacio te pasan por arriba, hay que plantarse con fuerza", explican su lógica desde las filas del partido. Ayer, la líder de la Coalición Cívica disparó también contra sectores de la oposición: "Hay que aprender del campo, que no tuvo miedo cuando tuvo que defender su dignidad. Hay muchos políticos que se dicen prudentes, pero en realidad son miedosos".

En el PRO también huboposturas diversas. Gabriela Michetti aseguró que "todo lo que ha hecho el Gobierno estos días es de una gravedad, un avasallamiento y una brutalidad enorme", y criticó a la Presidenta porque "juega mucho con la mentira". Por el contrario, Federico Pinedo expresó que la oposición "debe calmar los ánimos" y ser "más responsable que nunca".

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