El peronismo ahora negocia en la unidad con el massismo en el interior de la provincia

El peronismo ahora negocia en la unidad con el massismo en el interior de la provincia

Dirigentes de la quinta y sexta sección electoral se apuraron en comunicar el apoyo a la fusión del PJ y La Cámpora. Las claves de una región decisiva.

El peronismo en la provincia de Buenos Aires busca trasladar la unidad que se viene gestando en el Conurbano, hacia el profundo interior bonaerense. Durante el congreso de este jueves en La Matanza, el kirchnerismo duro impulsó un documento de unidad que sumó firmas del todo el arco del peronista de la Sexta Sección Electoral y que aspira a incluir a los intedentes y dirigentes del massismo.

La iniciativa fue del senador Federico Susbielles y suscribieron intendentes, legisladores, concejales y referentes del sur bonaerense. El amplio abanico de firmas trajo entusiasmo en militantes peronistas muchas veces olvidados por el fenómeno de esa fuerza política en el Conurbano.

En el documento aparecen líderes cercanos al grupo de intendentes que conduce Martín Insaurralde, también figuras de Unidad Ciudadana y hasta referentes del Frente Renovador, como el diputado Pablo Garate, además de lo que quedó de la estructura de Florencio Randazzo.

El kirchnerismo se fusionó con el PJ bonaerense y ahora esperan a Massa

En una elección en la que nadie tiene el triunfo asegurado, el objetivo es sumar fuerza para hacer frente a la potencia electoral de María Eugenia Vidal, que asoma como imbatible en el verde interior bonaerense.

El escenario no es fácil para el peronismo. Bahía Blanca concentra el 40 por ciento del padrón electoral de la Sexta y Mar del Plata casi el 50 por ciento de la Quinta. Y ambas ciudades, se sabe, son refractarias al peronismo.

"Por ahora la unidad es una expresión de deseo", asegura un intendente de la sexta que si bien no le quitó importancia al documento, reconoce los problemas del peronismo en el interior.

En tanto, un ex senador destaca otro dato importante: Afirma que el clamor por Cristina Kirchner que se ve en el Conurbano no se traduce en el interior. "No estoy seguro de que Cristina sea la mejor candidata en estos pagos", dice.

El escenario no es fácil para el peronismo. Bahía Blanca concentra el 40 por ciento del padrón electoral de la Sexta y Mar del Plata casi el 50 por ciento de la Quinta. Y ambas ciudades, se sabe, son refractarias al peronismo.

Con todo, también destacan que haber logrado unas 80 firmas de varios sectores era algo impensado hace meses. Es que pese al poder de Vidal en el interior, en el peronismo ven las debilidades de las gestiones de Cambiemos en Bahía Blanca y Mar del Plata. En el sur, la gestión de Héctor Gay es objeto de cuestionamientos. Lo mismo en la siempre compleja Mar del Plata, donde la tensión entre Carlos Arroyo con el gobierno abre un panorama electoral incierto.

En esa línea, en el peronismo apuestan a convertir los problemas de Cambiemos en una oportunidad electoral.

El kirchnerismo complicado en las tres ciudades más importantes de la provincia

El problema para la oposición es que no cuenta con candidatos fuertes en los principales distritos del interior. LPO contó semanas atrás las dificultades del peronismo para instalar candidatos fuertes en Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca.

Reunión de la mesa de unidad peronista en la quinta sección electoral.

El mismo esfuerzo se está dando en la Quinta Sección Electoral. En Dolores se constituyeron mesas para promover la unidad. "El interior es clave para ganar y nosotros tenemos que hablar de como la gestión peronista mejora la vida de nuestros pueblos, en Dolores hacen falta 2 mil viviendas, los alquileres son impagables y el ultimo barrio social se hizo hace 15 años", sostuvo el presidente del PJ local, Francisco Celasco.

Uno de los intendentes de la región fue Francisco Echarren, de Castelli, pero también se acercó Gustavo "Tano" Menéndez, de Merlo, presidente del PJ hasta el año pasado. "Necesitamos que el peronismo se ponga en movimiento, sobre todo en el interior y que sumemos lo que hace falta para ganar. La próxima presidenta debe ser peronista y no podemos fallar", sostuvo el alcalde del Conurbano, en clara alusión a Cristina.

En la elección de 2017, Vidal convirtió el interior en su bastión electoral. En un esquema pensado desde el arranque de la campaña, el poder del disperso electorado bonaerense fue clave y le permitió compensar los votos que no tuvo en el sur del Conurbano.

Hace pocos días, la Gobernadora recorrió por segunda vez cada uno de los 135 distritos de la provincia. El hecho quizás pase desapercibido en el Conurbano, pero en el interior profundo cobra trascendencia.

Por el contrario, el peronismo suele restarle importancia al interior. Es muy raro ver a los líderes del partido recorrer las rutas interminables para desembarcar en ciudades que en muchos casos no superan los 30.000 habitantes. Por caso, en 2017, la única incursión de relevancia de Cristina Kirchner al interior fue una visita a un tambo en Lincoln.

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