Los cruces internos eclipsan la antesala electoral de Merlo

Los cruces internos eclipsan la antesala electoral de Merlo

Tras un ataque a su casa, Othacehé volvió y apuntó a Menéndez. El intendente, con el respaldo del PJ, se sacude el impacto de un fallo judicial en su contra. El vidalismo se aleja de un acuerdo. 

“En el oeste está el agite”, dice Divididos en El 38. La frase con la que Ricardo Mollo buscó registrar un pasaje del distrito bonaerense de Hurlingham bien representa el convulsionado panorama político de Merlo. En la víspera del año electoral, el intendente fue condenado por fraude y su adversario dentro del peronismo lo responsabilizó por el ataque armado a su casa. Sin embargo, el panorama no facilita las aspiraciones de Cambiemos, que antes deberá resolver la diáspora interna.

La última semana tuvo a Merlo como uno de los actores centrales dentro del escenario político de la provincia de Buenos Aires. Los principales dirigentes locales fueron protagonistas de sucesos que comenzaron a marcar el pulso de lo que será el enfrentamiento electoral en 2019.

“Una injusticia cometida contra un individuo es una amenaza para todos”, dijo el intendente Gustavo Menéndez, a manera de cierre, en el mensaje que hizo circular por Whatsapp y las redes sociales como respuesta al fallo en primera instancia que lo condena a dos años y medio de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos al ser encontrado culpable de fraude en perjuicio del Estado bonaerense.

El delito por el que se lo investiga data de 2007, cuando el hoy intendente de Merlo era director provincial de Casinos en la administración de Felipe Solá y se le inició una causa judicial por defraudación al Estado a raíz de la desaparición de 600.000 pesos del Tesoro del Casino Central de Mar del Plata.

El fallo fue calificado por el jefe comunal como “insólito, demencial y extremadamente injusto” y aseguró que “las operaciones del gobierno provincial sobre la justicia marplatense fueron escandalosas”.

Sus palabras fueron respaldadas por las autoridades del Partido Justicialista provincial, espacio que dejó de presidir el lunes pasado cuando puso en marcha la alternancia de mando con su par de Esteban Echeverría, Fernando Gray. En el comunicado, denunciaron que Cambiemos presionó a la justicia para perseguir al jefe comunal y, puntualmente, se le solicitó a la gobernadora María Eugenia Vidal que "no distraiga más a la sociedad" y que se terminen “las operaciones judiciales y mediáticas”.

En el mismo sentido se expresó el organismo partidario conducido a nivel nacional por José Luis Gioja, desde donde consideraron que los hechos imputados “forman parte de la extorsión de un sector de la justicia que opera como el brazo político del gobierno de Macri y Vidal, que es utilizada como método de disciplinamiento contra dirigentes opositores”.

LA SOMBRA DEL VASCO. En Merlo, fuentes consultadas por Letra P desestimaron que en la definición judicial haya habido algún tipo de presión por parte del Gobierno y evaluaron que, de existir influencias, serían impulsadas desde las filas del ex intendente Raúl “Vasco” Othacehé, no sólo porque fue quien se puso al frente para que la causa se mantenga vigente durante una década, sino por los vínculos judiciales que cosechó a lo largo de los 24 años de gestión al frente del municipio.

“Al peronismo no le sirve poner en la vereda de enfrente a Othacehé, porque ya le ganaron. Les sube la vara hablar de Vidal, de Cambiemos”, evaluaron desde el distrito.

El jueves por la mañana el ex jefe comunal volvió a la agenda política al responsabilizar “institucional y políticamente” a Menéndez por el ataque que su hijo, nuera y nietas sufrieron por parte de cinco delincuentes que ingresaron a su vivienda en San Antonio de Padua, quienes en un tiroteo hirieron a un sereno.

En un confuso relato, Othacehé, habló de “operativo comando”, “procedimiento preparado”, “operativo militar” y “un operativo de guerra”, frases que hilvanadas apuntaron contra Menéndez, a quien lo acusó de encabezar una gestión que ataca de manera “generalizada” a los opositores.

Un dirigente ligado a Cambiemos, si bien reconoció que en la actualidad los vecinos tienen menos miedo porque ahora están dispuestos a reunirse con dirigentes de la oposición, negó ante este portal que la estructura oficialista hostigue a los representantes adversos. “Ni esta gestión ni la anterior nos persigue”, dijo el dirigente vidalista, a contramano de los dichos que 2014 pronunció la diputada nacional Victoria Donda, quien sostuvo que Othacehé utilizaba “proceso ilegítimos para destituir concejales opositores”.

La denuncia de la legisladora de Libres del Sur no fue aislada, teniendo en cuenta que en 2011 la Comisión de Derechos Humanos de Diputados recibió el testimonio de una veintena de “víctimas de la persecución política, la violencia y el abuso de poder” en Merlo. En aquella ocasión, militantes de distintas agrupaciones políticas, sociales, de derechos humanos y religiosas relataron cómo sufrieron “sistemáticas campañas de difamación pública”, “amenazas” y “aprietes de todo tipo” de parte del aparato político que comandaba el entonces intendente. En abril de 2016, el papa Francisco se sumó a las denuncias al asegurarle a Menéndez haber “sufrido en carne propia la mafia de Othacehé”.

Los enfrentamientos entre el Vasco y Menéndez comenzaron cuando el actual intendente decidió marcharse del espacio que comandaba el ex barón y enfrentarlo en las urnas. Jugada que, tras un pase tropezado por el Frente Renovador, lo llevó al sillón municipal al superar en la PASO del 2015 a su ex jefe político, tras seis mandatos consecutivos. Su triunfo engrosó los cruces con el ex intendente, quien en reiteradas ocasiones lo acusó de atacar a su familia.

LA INTERNA DE CAMBIEMOS. El encendido enfrentamiento entre los dirigentes políticos del peronismo, lejos de significar un trampolín para las aspiraciones políticas que tiene Cambiemos, los corre de escena.

En el frente electoral que en la provincia de Buenos Aires comanda María Eugenia Vidal son tres los nombres que en Merlo pugnan por ser candidato a intendente. Por un lado está el concejal David Zencich; su par de bancada Pablo Cocuzza, que ya jugó por ese cargo en 2015, Juan Gómez Centurión, hijo del ex titular de la Aduana.

Lejos de encaminarse a un acuerdo de unidad, los dirigentes buscan que Cambiemos habilite una interna. En las filas de la gobernadora desestiman esa posibilidad y atarían la candidatura al dirigente que, al momento del cierre de listas, mida más en las encuestas.

El miércoles por la tarde, Gómez Centurión encabezó un acto en que, contra los pronósticos, no contó con la asistencia de referentes importantes de Cambiemos. “Sueño con ser intendente de Merlo, un intendente que haga las cloacas y el asfalto que los vecinos necesitan, que se preocupe por la seguridad de los merlenses, que atienda las necesidades del vecino”, dijo ante poco más de doscientas personas y en línea con el discurso de Vidal, sostuvo: “Merecemos vivir mejor, tenemos que decirle basta a las mafias que nos gobiernan hace años”.

Este precandidato es el más joven de los aspirantes de Cambiemos. Con 35 años y sin pasado en Merlo, busca posicionarse en el distrito con el respaldo del ministro de Gobierno, Joaquín de la Torre, equipo que integra tras su paso por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el de Tres de Febrero.

“Somos varios los precandidatos, pero ninguno se lanzó todavía”, señaló a Letra P Zencich quien, si bien evitó confrontar con Gómez Centurión, señaló que en el acto “no hubo ningún dirigente” y recordó que no vive en Merlo. “Legalmente va a poder competir porque le dan los tiempos para la justicia electoral”, dijo y luego relativizó el respaldo que arrastra desde la gobernación bonaerense.

Zencich integra la tropa de los macristas de la primera hora. “Estoy en el PRO desde 2004”, dice el hombre referenciado con el intendente de Vicente López, Jorge Macri, y repasa que antes de este mandato como concejal ocupó una banca entre 2007 y 2011. “Venimos trabajando hace rato y festejamos que la gente nos conozca”, señaló y agregó que su objetivo es participar de una interna.

Coccuza es la pata PRO que representa el slogan que más le gusta a Cambiemos: “Dirigentes que no viven de la política”. De profesión martillero, es la cara de una de las inmobiliarias más importantes de Merlo e ingresó al Concejo Deliberante como parte del “armado nuevo” de Cambiemos. “Al otro día que asumió, dijo que quería ser candidato a intendente”, advirtió un dirigente macrista al analizar la proyección política del comerciante.

En Cambiemos sostienen que de cara a la próxima ronda electoral no quieren “sacar un rédito político” del fallo en contra del intendente. “No es nuestra causa, es de Othacehé”, dicen para esquivar los reclamos del peronismo que apuntan al frente electoral. 

Menéndez anticipó que apelaría la decisión del juez Jorge Luis Rodríguez, titular del Correccional 3 de Mar del Plata. En este sentido, se prevé que la defensa ya recurrió Casación bonaerense, la máxima instancia penal provincial previo a la Suprema Corte.

Si bien en el peronismo entienden que la justicia podría dilatar nuevas conclusiones, no poniendo en riesgo la permanencia de Menéndez en el sillón municipal, también trascendieron especulaciones sobre quién podría reemplazarlo en caso contrario. Sin herederos ni referentes con vuelo propio, aparece quien fuera secretario de Gobierno de la administración municipal, el senador Gustavo “Lagarto” Soos, quien logró esa banca tras encabezar la lista seccional por la negociación articuladas por el propio intendente.

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