Son Viana, Jenefes y Guinle, que quieren votar la coparticipación del impuesto al cheque
Las diferencias que mantienen Luis Viana (Misiones), Guillermo Jenefes (Jujuy) y Marcelo Guinle (Chubut) con el Poder Ejecutivo van más allá de la negativa a votar en contra de un proyecto que favorece a sus provincias.
El caso más complicado por estos días es el de Viana. El misionero no responde al gobernador Maurice Closs, un radical cooptado por Carlos Rovira para su Frente Renovador de la Concordia antes de la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia.
Viana ingresó en el Senado en 2005 por el PJ, que en Misiones es oposición. Por lo tanto, Closs no puede trasladar a este senador su alineamiento automático con las órdenes que el matrimonio Kirchner imparte desde Buenos Aires.
Esto convierte a Viana en un libre pensador que poco a poco se ha distanciado de la Casa Rosada porque no lo favorece en sus intenciones de convertirse, en 2011, en el candidato a gobernador del PJ para enfrentar al Frente Renovador.
Sin embargo, hasta ahora había mantenido sus disgustos en un cuidado bajo perfil. Esto le permitió negociar apoyos para sus aspiraciones de controlar el peronismo misionero y servir, además, como retén de un eventual regreso de Ramón Puerta.
Pero algo se rompió en los últimos meses, y eso se tradujo en la presentación de un proyecto de ley de coparticipación del impuesto al cheque muy parecido al que ahora impulsa la oposición y en las duras declaraciones con las que rechazó el convite de Cristina Kirchner a la reunión de Olivos de la semana pasada, cuando dijo que no estaba dispuesto a prestarse a ir a un encuentro en el que los legisladores sólo iban a escuchar a la Presidenta.
El caso del jujeño Jenefes también es complicado y está relacionado con la forma de hacer política del kirchnerismo. Hombre alineado al peronismo de su provincia, comenzó a alejarse de la Casa Rosada de manera proporcional al aumento en el envío de fondos por parte de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, a grupos piqueteros de Jujuy.
Jenefes tiene un abierto duelo con la líder del grupo Túpac Amaru. No sólo porque la dirigente hace política criticando al gobierno provincial, que es peronista, con fondos que recibe del kirchnerismo; sino porque también ha sido víctima de ataques de ese sector. El último ocurrió hace 10 días y tuvo como objetivos la casa particular y algunos inmuebles comerciales que el senador posee en San Salvador, que aparecieron pintadas con leyendas de "traidor" por su apoyo a la oposición en el impuesto al cheque.
Jenefes tuvo un primer esbozo de rebeldía durante el debate de la controvertida ley de medios en el Senado, manteniendo en vilo al oficialismo por la firma del dictamen. Pero ahora el legislador tiene aspiraciones electorales, en 2011 se le termina el mandato y querría renovar la banca, por lo que no estaría dispuesto a votar iniciativas del Gobierno que pudieran restarle votos.
El chubutense Marcelo Guinle es, tal vez, el menos conflictivo para el oficialismo en estos momentos. Peronista orgánico, siempre ha apoyado al Gobierno aunque es uno de los más racionales a la hora de analizar y criticar las estrategias del Ejecutivo en las reuniones de bloque.
También juega a favor de su permanencia en el bloque el hecho de que está enfrentado al gobernador de su provincia, Mario Das Neves.
Sin embargo, es uno de los senadores más preparados de la bancada oficialista y con un fuerte espíritu de independencia ante órdenes cerradas y obediencia debida, lo cual ha demostrado anunciándole a su jefe de bancada, el rionegrino Miguel Pichetto, que está dispuesto a votar con la oposición el impuesto al cheque. Una señal de que, después de siete años, el verticalismo kirchnerista está empezando a mostrar señales de desgaste.









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