El aparato justicialista de la provincia movilizó cerca de 25 mil personas que colmaron las instalaciones del Hipódromo de Tucumán. Cada sector que ocupó las tribunas se identificó con algún referente de la política local. Fuerte respaldo institucional. Presencia del gabinete casi en pleno y gobernadores de otras provincias.
Además, se dio con el gusto de brindarle a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, el escenario propicio para continuar cimentando sus posibilidades electorales de cara a los comicios del mes de octubre próximo en los que se juega la continuación del modelo kirchnerista.
Así también, el Tucumán de José Alperovich se convirtió en el solar histórico en el que confluyeron numerosas figuras del mundo político que se cobijan bajo la bendición de la lógica oficial, por lo que se graficó de manera patente un espaldarazo en los hechos y en los discursos a una forma de gobierno que avanza hacia su tercer período en el que abrazará el poder de la política nacional y provincial.
Vale resaltar como primer aspecto, que aquellos quienes tejen y arman las estructuras de captación rentada social, cumplieron con su objetivo, pues lograron colmaron el Hipódromo de Tucumán con cerca de 25.000 personas que se dieron cita para escuchar las palabras de la huésped de honor en el día en que la provincia se convirtió en Capital de la república.
Claro, que si hubo una cualidad que no se apreció en la mayor parte de esos hombres, mujeres y niños fue la capacidad de espontaneidad para formar parte de los actos cívicos y patrióticos. Este medio pudo comprobar, como ya es tradición, que para lograr la asistencia de los simpatizantes de turno, los mismos recibieron, por un lado, el clásico "bolsón" provisto de un sándwich de jamón y queso, una gaseosa (cola o sabor naranja), caramelos, alfajores y los infaltables puchos para los más impacientes.
Por otro lado, hubo casos en que directamente el puntero u organizador de los distintos sectores en representación hizo entrega de una suma de dinero (que oscilaba entre los 10 y 15 pesos) para que las propias personas se provean de los víveres para nutrirse durante la jornada. Más allá que en muchos casos, ese dinero no fue destinado a esos fines.
A ello debe sumarse el gasto que significó al gobierno tucumano la contratación de vehículos, combis y micros (que se contaban por centenares) que se estacionaron a lo largo de la avenida Wenceslao Posse, desde la zona de la rotonda de San Cayetano hasta la Terminal de ómnibus, dificultando el ya caótico tránsito de ese sector de la ciudad, dado los múltiples cortes en las calles que se produjeron.
Lugares a ocupar
Ahora bien, no puede negarse la coordinación en la distribución de los lugares a ocupar en el predio hípico por parte de las diversas columnas identificadas con un determinado líder político. Así, en la zona central de las tribunas podían distinguirse a los seguidores de Luis Morghenstein y Adriana Najar (por Las Talitas).
Hacia el ala izquierda del escenario principal se observaban a aquellos que acompañan la lista oficial por la Sección Capital para las elecciones de Agosto, cuyos referentes son el secretario de la Gobernación, Ramiro González Navarro y el secretario de Prensa y Difusión, Ignacio Golobisky. A ellos debía sumarse a los adeptos de Armando Cortalezzi y Jorge Gasenbauer.
Al girar la mirada, hacia el flanco derecho, podía apreciarse una tribuna completa invadida por los simpatizantes del Intendente Domingo Amaya, con las banderas coloridas (azul, blanca, verde) que identifican simbólicamente la gama de la Municipalidad capitalina.
En lo que respecta al campo del hipódromo, allí se ubicaron delegaciones de las comunas del Interior, como Bella Vista, Ranchillos, San Pedro de Colalao. Pero, los privilegiados fueron los militantes juveniles de La Cámpora, esa misma que pelea ahora espacios de poder con la liturgia peronista de raza.
Los precoces defensores del modelo tenían una visión inigualable de la Presidente Cristina Fernández, ya que se apostaron en frente del escenario.
Pero el grado de asistencia rozó la perfección tanto de ajenos como propios, puesto que desde el lado de los alfiles del oficialismo que responden a su política en diversos puestos de gestión, dijeron presentes en los actos patrios con tintes electoralistas.
El gabinete nacional casi en pleno arribó junto a la Presidenta, comenzando con el elegido para ocupar la vicepresidencia de la nación, Amado Boudou, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, el tucumano y responsable del Ministerio de salud, Juan Manzur, el titular de la cartera de Trabajo, Carlos Tomada, el Canciller Héctor Timerman, la responsable del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont.
A ellos, hay que adicionar los administradores provinciales como Juan Manuel Urtubey (Salta), Walter Barrionuevo (Jujuy), Sergio Urribari (Entre Ríos), Luis Beder Herrera (La Rioja), Luis Zamora (Santiago del Estero) y Maurice Closs (Misiones). Incluso, llegó a Tucumán la cuestionada dirigente tupamaro, Milagro Sala.
Recorrido histórico veloz
No fue el mismo empeño con el que se incursionó en los distintos festejos que se propiciaron por el Día de la Independencia, ya que si se compara el fervor político del acto en el Hipódromo, con el fugaz paso por Casa Histórica de la Presidenta, se dejó traslucir la prevalencia del deseo partidario sobre el espíritu cívico.
Cristina Fernández solamente se dedicó a recorrer rápidamente el museo histórico en el que pudo apreciar un original impreso del Acta de la Independencia en su versión aymará. Luego se dirigió al Salón de la Jura donde se rindió un simple homenaje a los patriotas de la época.
Chocolate para todos
Gran presencia de funcionarios, personalidades del mundo de la política comarcana y estudiantes de colegios y escuelas de la provincia pudo apreciarse durante el tradicional chocolate que se sirvió en el Salón Blanco de Casa de Gobierno. De acuerdo a lo señalado por el responsable del servicio de catering, Diego Berardi, para la preparación del desayuno se requirieron 8 kilos de chocolate, acompañado por seis kilos de masas secas, 650 masitas dulces, 750 medialunas. Aunque para los más exquisitos, se llegó a preparar infusiones especiales que rompieron la regla, como el te verde.
Mi espacio, tu lugar
Durante el Tedeum en la Iglesia Catedral, llamó la atención algunas de las ubicaciones que ocuparon los asistentes al oficio religioso. Por ejemplo, pudo verse al Intendente Domingo Amaya quien solamente tuvo la compañía de dos jefes de las Fuerzas Armadas, pero de ningún referente político. Atrás de él, a modo de milagro, la oposición fue superior al oficialismo en Tucumán, ya que José Cano y Federico Romano Norri (UCR) compartieron lugar con Roque Tobías Álvarez (PJ). Dos relegados en las listas de candidatos se lamían las heridas, estaban juntos Antonio Ruiz Olivares y Susana Montaldo.


















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