Scioli: con la estrategia del miedo y la demonización de Macri

Scioli: con la estrategia del miedo y la demonización de Macri

El candidato del FPV dijo que el domingo se elegirá "por el orgullo nacional o la vuelta al pasado"; también advirtió que el líder de Pro "pactó con los diablos" y llamó a la unidad del peronismo

Enérgico, con la voz al límite, Daniel Scioli no se corrió ni un centímetro del plan que armó tras las elecciones de octubre. Tampoco anduvo con eufemismos a la hora de nombrar a su rival. En su última apelación al votante indeciso, de donde se aferra para tratar de dar el golpe el domingo, cargó con dureza contra Mauricio Macri, al que describió como el "demonio" y lo acusó de pactar con "los diablos".

Después de una campaña difícil, complicada, en la que tuvo que soportar cuestionamientos internos y externos, el gobernador bonaerense concentró todo lo que representa en un mismo lugar. No hubo nada librado al azar. Fue un mensaje para la sociedad, pero también para dentro del kirchnerismo. Es que para la puesta en escena final eligió rodearse del peronismo. Desde esa tribuna advirtió que el candidato de Cambiemos atenta contra "el bolsillo" de los trabajadores con su proyecto de país.

Ahí puso el foco el gobernador bonaerense en la previa del ballottage. No podía ser de otra manera ni en otro lugar. En La Matanza, en el corazón de la provincia que gobernó durante ocho años, ahí donde el peronismo tiene un fuerte sentido de pertenencia, Scioli jugó su última carta.

"Desde la humildad vamos a unir a todos los argentinos que quieren ir encontrando la senda hacia el desarrollo. La opción es clara: una liberal, del demonio del capitalismo salvaje de la alianza reconvertida que representa Macri. Y nosotros, de la base fundacional del peronismo que la trae a estos nuevos tiempos. Llega la hora de la verdad", dijo con voz ronca. Detrás de él estaban su esposa, Karina Rabolini, y su compañero de fórmula, Carlos Zannini.

Las 5000 personas que desbordaron el polideportivo Juan Domingo Perón, en la localidad de González Catán, en La Matanza, no pararon de alentar durante la hora y media que duró el acto. Consustanciados con el estilo del candidato, se bailó al ritmo de Ricardo Montaner, se alentó al ritmo de una cancha y se entonaron las estrofas de la marcha peronista. Todo eso representa Scioli.

Sin la presencia de la Presidenta, y con sólo tres integrantes de la cúpula camporistas presentes -Mariano Recalde, Axel Kicillof y Eduardo "Wado" De Pedro-, Scioli alertó a los trabajadores y a los jubilados que el jefe de gobierno porteño ya pactó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los fondos buitre -los "diablos", según el gobernador- la quita de los subsidios "para que tengan que pagar por lo menos tres, cuatro, hasta cinco veces la luz, el gas y el transporte".

Desde las tribunas, el canto era ineludible. "El domingo, cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar", bajó una y otra vez desde las tribunas. Scioli sonreía. Pero su rostro cambió cuando habló de la Justicia y el sistema financiero. Con el ceño fruncido y el brazo en alto, los acusó de intentar llevar adelante ayer "un nuevo golpe al mercado intimidatorio para generar incertidumbre, usando el brazo judicial para llevar adelante la estafa que es una gran devaluación".

Como en cada discurso, el Papa también estuvo presente en sus palabras. Pero no fue como hace habitualmente. En esta oportunidad, Scioli salió en defensa de Francisco porque, según dijo, fue agredido por el asesor estrella de Macri, Jaime Durán Barba. "Lo que ocurrió en las últimas horas, y que muestra la soberbia que estamos enfrentando, el asesor, el conductor, el verdadero candidato, Durán Barba, que lo dirige así a Macri, saben lo que dijo, «qué me importa la palabra del papa Francisco, si tiene 10 votos»", sostuvo el ex motonauta, que repudió la declaración, que describió como ofensiva.

Doble cierre

En sintonía con lo que fue la hiperactividad que mostró en toda la campaña, el candidato a presidente por el Frente para la Victoria no tuvo uno, sino dos actos de cierre. Antes de visitar La Matanza, Scioli estuvo en Mar del Plata, donde también atacó a Macri.

"Es como me lo decía recién un chico: acá se vota entre un creído de Barrio Parque y un trabajador del pueblo, del Abasto", lanzó el gobernador bonaerense, que para marcar diferencias con el jefe de gobierno porteño recordó que nació en Villa Crespo.

Scioli, que por primera vez en su carrera política llega a una cita electoral en desventaja respecto de su oponente, tal como lo predicen las últimas encuestas, está decidido a jugar a fondo hasta el final. Para eso convocó a los militantes a trabajar hasta el domingo a las 18 para "defender su futuro", aunque implícitamente los llamó a redoblar esfuerzos para trabajar por el suyo, que se juega en los comicios.

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