Rosso incrementa sus apariciones "partidarias"

Rosso incrementa sus apariciones "partidarias"
Si Néstor Kirchner convoca, Graciela Rosso concurre. A pesar de la licencia, el miércoles pasado la mandataria local asistió al relanzamiento de la Concertación Plural. ¿Por qué no vuelve a la Intendencia? Por temor a una repentina complicación en su situación personal y, ante ello, la imposibilidad de tomar una nueva licencia.
Por su pedido de licencia, la intendenta Graciela Rosso puede estar lejos de su despacho de San Martín al 500 hasta fines de abril. Sin embargo, en las últimas semanas incrementó su actividad político-partidaria, dando indicios de su intención de regresar a la jefatura comunal. En concreto, lo que se sabe es que Rosso estaría en condiciones de volver a la Intendencia, pero teme que una recaída en la salud de una de sus hijas –la causa de su alejamiento- le impida tomar una nueva licencia. Por esa razón, demorará una decisión "hasta último momento", dijo una de las personas más cercanas de la mandataria.

La semana próxima será clave debido a un tratamiento médico que se le realizará a su hija; a partir de allí, se precipitarían los tiempos. Si Rosso vislumbra mejoras en la salud de su hija menor, retomaría el mando en la comuna. De lo contrario, usará su licencia hasta fines de abril.

Sin embargo, la intendenta incrementó sus acciones partidarias, algo que –aún tímidamente- resultó chocante en distintos sectores de la oposición. La última actividad pública que registraron las cámaras de TV fue el miércoles pasado, cuando viajó a Necochea para acompañar al diputado nacional y presidente del Partido Justicialista Néstor Kirchner, en lo que se conoció como el relanzamiento de la Concertación Plural.

El acto se realizó en un predio del Sindicato de Camioneros y ante no más de 500 personas. Allí, Rosso ocupó la primera fila de asientos y sumó su presencia a la de los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Santiago del Estero, el radical K Gerardo Zamora; el secretario de la gestión pública, Juan Manuel Abal Medina; Héctor Icazuriaga, de la Side, y legisladores e intendentes como el neuquino Martín Farizano y el quilmeño Francisco "Barba" Gutiérrez.

La seguidilla de apariciones en el marco de su licencia se inició el jueves 28 de enero, cuando participó de un cónclave de intendentes con Néstor Kirchner, en la Quinta de Olivos, para definir los pasos de un espacio "transversal" que apoyaría al kirchnerismo por fuera de la estructura del PJ.

A principios de este mes, Rosso se reunió con el ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal. El funcionario provincial estuvo en Luján entregando escrituras en la Sociedad Italiana y, en su paso por la ciudad, preguntó por "la compañera Graciela". Como la jefa comunal se encontraba en su casa, se dispuso del auto oficial para ir a buscarla y sellar un encuentro en el edificio de la calle San Martín. Además, Rosso tenía previsto, al otro día, juntarse a dialogar con Alicia Kirchner, reunión que quedó trunca por la suspensión de la visita de la funcionaria nacional.

El viernes 5 de marzo, Rosso se subió al escenario principal de un acto frente al Congreso en apoyo a la gestión kirchnerista. En ese marco, junto a mandatarios de la provincia de Buenos Aires y un puñadito de dirigentes locales, ultimó los detalles para desembarcar en Luján con el movimiento llamado "Frente Transversal", tarea que delegó en el funcionario municipal Sebastián Otero.

El miércoles acompañó a Kirchner en Necochea y en su entorno no descartan más presencias de la intendenta en movilizaciones partidarias del kirchnerismo. "A la Municipalidad todavía no vuelve porque si se complica su situación personal no puede retomar la licencia", resumió una persona de su círculo político. "Pero Mosca no mueve un dedo sin consultarla", afirmó esa fuente gubernamental.

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