El panorama electoral analizado cuadro por cuadro: los números de las encuestas, los candidatos del FpV, la interna del PRO y el optimismo del massismo
Escena 1: el periodista dialoga con un encuestador que tiene los "últimos" datos de las PASO en Santa Fe y enuncia el porcentaje de cada candidato. De repente frena su enumeración y exclama: "No puede ser". El dato al que el especialista no logra dar crédito hace foco en la imagen positiva de Cristina Kirchner en la provincia de Buenos Aires: 43%. El cronista indaga para confirmar si esto puede ser verdad; en las campañas sciolista, macrista y massista la conclusión es la misma: la que creció en las encuestas en los últimos 30 días es la Presidente. Todo lo contrario al escenario de enero. Daniel Scioli lo explica corto y sencillo: "Cristina sigue ocupando la centralidad".
Al respecto sucedieron dos hechos, obvios y simples, que cambiaron y explican todo el escenario: la jefa de Estado lo deja presentar a Scioli, que se hizo kirchnerista (él dice que lo es desde hace 12 años). Pero claro, todo esto convive con que la misma Presidente asiste a la más importante reunión bilateral de la región y Estados Unidos en más de cinco décadas sin tener, al momento de escribirse esta nota, algún encuentro bilateral de importancia. Y se le suma que en su discurso ante el plenario eligió ponerse del lado de los que miran el pasado y/o defienden a la Venezuela de Maduro. Creer o reventar.
Escena 2: de momento los candidatos a Presidente del kirchnerismo en las PASO son dos, pero existe la chance de que surja uno más: uno seguro es Daniel Scioli; el otro, Florencio Randazzo; el tercero está en duda. Las listas de legisladores nacionales y provinciales irían unificadas. No se sabe si Cristina Kirchner será candidata, por dos razones: a) nadie se anima a preguntarlo; b) ni la mandataria conoce la respuesta.
La elección interna por la gobernación bonaerense parece haber sido atacada por un raro virus democrático: están trabajando en la idea de que los candidatos sean tres, pero puedan estar colgados del Presidente que quieran, y viceversa. Es el cuadro ideal para Martín Insaurralde, el verdadero candidato de Scioli (por convicción y para molestar a Sergio Massa), quien de todos modos todavía debe pasar varios exámenes con el kirchnerismo para lograr el objetivo; en especial el de "ella", que tiene opción propia: Julián Domínguez.
De ser así habrá dos consecuencias inmediatas: la primera es que el recuento será largo, lento y complicado. La segunda, que el más votado/a de estas primarias del FPV en Buenos Aires será... el primer candidato a diputado nacional. La categoría unificada. Se entiende, ¿no?
Escena 3: Importantes factores de poder (no sólo empresarios) han vuelto a mover fichas para la -hasta ahora- imposible unificación de Mauricio Macri y Sergio Massa. Ninguno de los dos la quiere, pero nunca se sabe lo que sucederá en la Argentina en las próximas 24 horas. Quienes abonan la teoría del acuerdo argumentan que van juntos en Salta, Neuquén, Mendoza, Corrientes (aunque no hay elecciones), Chaco (entre otras) y que existe una empatía natural. Pero ese no parece ser el pensamiento íntimo de los dos candidatos. De hecho, el líder del Frente Renovador dice que no recibió ninguna insinuación de nadie en ese sentido.
Los macristas están convencidos de que una victoria de Miguel Del Sel en Santa Fe y la de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad volverá a poner a su candidato en la curva ascendente. Los massistas apuestan a la victoria de Gabriela Michetti, a una elección pareja en Salta entre Urtubey y Romero y al acto de lanzamiento una semana después -el 1 de mayo en Vélez- como el inicio de la recuperación.
Escena 4: La Capital. Algunos de los encuestadores le dicen al comando nacional PRO que Macri se estancó en la carrera nacional, pero le aseguran sin embargo que Rodríguez Larreta tiene entre 4,6 y 7 puntos de ventaja en la interna partidaria. En cambio, un analista aportado a Michetti por el omnipresente Gerónimo "Momo" Venegas indica que es la senadora la que va adelante por 2.5%.
Aunque no lo reconozcan, en la cúpula amarilla hay conversaciones de ambos sectores para que la interna sea eso: una interna y no crisis política dentro de PRO. Como muestra de buena fe, la legisladora ofrece que, en caso de ganar, se discuta entre todos el candidato a vicejefe de gobierno. Además volvió a rechazar esta semana -por tercera vez- la "desinteresada" colaboración del sindicalista Héctor Daer.
El macrismo dejó esta semana un poco de costado la interna de la Capital para volver a la realidad. Hay voces internas que admiten que esperaban que el acuerdo con los radicales aportara algún porcentaje mayor en la intención de voto a Presidente. En ese contexto vuelve el debate entre los PRO-puros (Durán Barba) y los PRO-impuros, que proponen abrir las puertas: destacan a Reutemann y recomiendan aceptar caciques locales bonaerenses lo antes posible. Se alegran cuando les dicen que, en la intención de voto a Presidente, Macri tiene 34% en Santa Fe y 41% en Córdoba.
Escena 5: van pasando las semanas y -contra todos los pronósticos- Massa no pierde Intendentes. Esas mismas encuestas que le son esquivas a nivel nacional, sin embargo lo siguen mostrando firme en la Provincia -por encima del 30%-, lo que significa un problema para el FPV y sobre todo para el PRO. Dicen que estos números hicieron que el kirchnerismo intentara seducir a un importantísimo animador televisivo para que por fin se lance en el distrito bonaerense desde el trampolín oficialista (en el medio y en la confusión también lo candidatearon para la AFA).
Algunos intendentes, que sacaron la cabeza para ver que podían hacer, están esperando por la suerte de Gustavo Posse en la interna PRO bonaerense (si le autorizan la boleta de Macri) y de Sandro Guzmán en el oficialismo. Muchos jefes locales le juran a Massa que frente a la incertidumbre prefieren quedarse donde están.
A la par, se enfriaron las peleas entre los jefes técnicos de la campaña -el peruano Sergio Bendixen y el español Antonio Sola- y los encuestadores: se decidieron a lanzar el nuevo slogan de campaña, "El Cambio Justo", después de haberlos testeado una y otra vez. Además todos suponen que una victoria de Michetti será un grave paso en falso de Macri.
De Narváez aporta optimismo con su ascendente carrera a la gobernación. Y en el massismo confían en que, una vez lanzada la campaña nacional pura, su líder recuperará terreno en el debate directo con los otros dos rivales.No se resignan a ser terceros, recuerdan que en esta campaña todo cambia cada 30 días (lo que es cierto) y aseguran que "se acabó la ola amarilla".
Escena 6: La economía hasta ahora no forma parte de la campaña electoral. Los candidatos -sobre todo los opositores- sólo hablan de ella cuando les preguntan. Pese a que la cifras estructurales aparecen como preocupantes, como consecuencia de que el dólar no está en 20 pesos y que la inflación no llegó al 60% que se vaticinaba, la vara para el Gobierno quedó baja. Y habiendo logrado "controlar" ambas variables, pareciera que todo está bien. A pocos meses de la elección no se sabe mucho qué piensan los candidatos sobre los diez temas centrales de la economía. De vuelta. Creer o reventar.














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