La propuesta del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de unir a toda la oposición en un frente electoral nacional, generó más prevenciones y rechazos que adhesiones en la dirigencia de Córdoba.
Macri lanzó primero la idea de reunir al arco opositor en torno de un programa común con proyección electoral. Luego, planteó que aun cuando no se constituyera un frente para las urnas de octubre, se podría mantener el programa para concretarlo sea quien fuere el próximo gobierno.
Las reacciones a nivel nacional confirmaron las posturas ya establecidas, algunas retocadas en los últimos días: en el radicalismo, Ernesto Sanz y el vicepresidente Julio Cobos son proclives a un frente amplio, con eje en las cuestiones institucionales antes que en el programa económico. Podrían dar su acuerdo. Ricardo Alfonsín, en cambio, procura abrir el juego al Peronismo Federal –además de la Coalición Cívica, el GEN, el socialismo y Proyecto Sur– pero no quiere saber nada con el PRO de Macri.
Desde la Coalición Cívica, Elisa Carrió rechaza de plano acercarse a Macri y Eduardo Duhalde, una de las figuras del Peronismo Federal. Los socialistas y el GEN (Margarita Stolbizer) quieren “un frente entre afines”, con lo cual descartan a Duhalde y a Macri. Solanas, ni hablar: no quiere saber nada y hasta veta al radicalismo en un hipotético frente definidamente de centroizquierda.
Visión cordobesa. Entre los cordobeses, sólo le dio el visto bueno Eduardo Mondino quien, alejado del PJ oficial, procura impulsar un frente con el macrismo.
Mondino dijo que se debe avanzar en un “núcleo de coincidencias básicas” entre fuerzas con afinidades, lo que constituye un condicionamiento.
En la UCR, Aguad y Mestre no quisieron hablar de nombres sino de programas, con lo cual no avalaron ni rechazaron la iniciativa. “No soy dogmático”, dijo Aguad y pidió que la UCR “abra la cabeza”. Sostuvo que se deben acordar políticas de Estado para el mediano y largo plazo y que las alianzas electorales “deben ser definidas por el partido”.
Mestre insistió en que “hay que discutir ideas” y no los nombres de una alianza. De todos modos, puntualizó que si se llega a un frente, “el radicalismo deberá conducirlo porque tiene estructura nacional”, y que la UCR “no debe volver a quedar presa de la interna justicialista”.
Desde la Coalición Cívica, Baldata fue más rotunda. Dijo que no irán “a un frente que desesperadamente propone Macri” ni se acercarán al ex presidente Eduardo Duhalde, aunque rescató la figura de Felipe Solá, también del Peronismo Federal. Y recordó que la fuerza de Carrió eligió candidatos y está dispuesta a concurrir sola a las elecciones.











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