El radicalismo dio ayer otra señal explícita de cuáles son sus límites para un acuerdo electoral con miras a octubre: el jefe del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, dijo que un eventual acercamiento con Pro, de Mauricio Macri, o con el sector del peronismo que lidera Eduardo Duhalde podría "quebrar el partido".
Morales es uno de los principales referentes del espacio que conduce el candidato presidencial Ricardo Alfonsín e integra la comisión partidaria que explorará acuerdos con otras fuerzas para confluir en las elecciones.
En ese contexto, el senador por Jujuy reiteró que la prioridad será "el frente aprobado por la Convención Nacional con el Socialismo, el GEN y la Coalición Cívica".
Y aclaró: "Otra etapa serán los acuerdos provinciales, y no se descarta la posibilidad de dirigentes del Peronismo Federal, pero no es el momento".
También anticipó que la semana que empieza encararán contactos con la Coalición Cívica para "hacer acuerdos en algunos distritos", más allá de que Elisa Carrió ya dejó en claro que no está dispuesta a revivir el Acuerdo Cívico y Social que se presentó en las elecciones legislativas de 2009.
"Hay una decisión de la Coalición Cívica de no conformar acuerdos a nivel nacional, pero en las provincias sí, por eso lo vamos a trabajar en la semana", confirmó en declaraciones a radio Del Plata.
Por otra parte, se refirió a la situación del postulante presidencial Ernesto Sanz y manifestó la voluntad de incorporarlo a la mesa de trabajo de equipos técnicos que, en principio, integrarán referentes del sector de Alfonsín y del vicepresidente Julio Cobos, que desistió de competir en las primarias del 14 de agosto.
"Creemos que lo más importante va a ser la capacidad de administrar nuestras diferencias", admitió el senador por Jujuy.









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