La Presidenta felicitó a De la Sota y en la Casa Rosada mostraron alivio

La Presidenta felicitó a De la Sota y en la Casa Rosada mostraron alivio
En el Gobierno destacaron que la oposición no pudo festejar; expectativa por el voto del PJ cordobés
o festeja Cristina Kirchner. No festeja tampoco el resto de los presidenciables. Esa era la lectura que anoche hacían los hombres más cercanos a la jefa del Estado ante las elecciones en Córdoba, donde se impuso el ex gobernador José Manuel de la Sota, con base electoral en el peronismo tradicional. Un triunfo que no pudo capitalizar la Presidenta, pero tampoco ningún otro opositor nacional.

A pesar de la rebeldía manifiesta del ex mandatario a los pedidos de Cristina Kirchner, en la quinta de Olivos hubo alivio con el resultado. Los colaboradores de la jefa del Estado dicen que con el peronismo podrán negociar, en el corto plazo, si es que Cristina Kirchner logra su reelección en octubre. De hecho, anoche, pasadas las 23, la Presidenta llamó a De la Sota para felicitarlo. El gobernador electo agradeció ese gesto en el discurso público que ofreció para mostrar su victoria.

En la Casa Rosada insistían en los días previos a los comicios provinciales en que el mejor escenario para el Gobierno era que ganara De la Sota. El ex gobernador tuvo una relación ambivalente con Balcarce 50. Hizo toda la campaña despegándose de la Presidenta y sobre el final coqueteó con Cristina Kirchner. Después se arrepintió. Pero le dio al Gobierno la chance de, a partir de ahora, entablar una nueva relación. Anoche mismo la Presidenta se comunicó con él, en un primer gesto de acercamiento. Antes lo había hecho el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, que se adelantó a la jefa del Estado y saludó al mandatario electo por su triunfo. La Presidenta necesita los votos del PJ para las primarias del próximo domingo, donde se juega la primera prueba electoral de su proyecto de poder.

Alivio

El triunfo de De la Sota también fue leído con alivio en la quinta de Olivos por una razón mediática. Los funcionarios nacionales creen que el mandatario electo no se subirá al discurso antikirchnerista que devino tras los comicios de la Capital y Santa Fe, tras la derrota del Gobierno en ambos distritos. Además, un triunfo de Luis Juez podría haberse convertido en un dolor de cabeza más para la Casa Rosada. Uno de los competidores de la Presidenta que más subieron en las encuestas en los últimos días fue Hermes Binner, aliado del senador nacional, que ayer viajó a la provincia para acompañarlo. Lo mismo sucedió con Raúl Alfonsín y su candidato, Oscar Aguad.

El Gobierno no presentó candidatos en Córdoba después de que se rompió el acuerdo con De la Sota. Aquel pacto incluía que la Presidenta eligiera el compañero de fórmula, pero el ex mandatario designó a la intendenta de Laboulaye, Alicia Pregno, militante del campo durante la pelea por la 125. El secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, cordobés de nacimiento y santacruceño por adopción, tomó tal gesto como una "traición". La Presidenta ordenó a sus dirigentes que no compitieran para evitar una derrota mayor.

Algunos funcionarios nacionales se congratulaban anoche por la decisión de no haber jugado con un candidato propio del Frente para la Victoria que podría haber quedado, lejos, en un cuarto lugar. Un consuelo

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